España planea copiar la ley canadiense contra los vapers y un estudio confirma el efecto que tendría: miles de ciudadanos se pasarían al cigarro
La presión legislativa llega justo cuando un nuevo estudio demuestra que estas prohibiciones no reducen el consumo, sino que empujan a miles de usuarios de nicotina a volver al cigarrillo y a alimentar el mercado negro.


España vuelve a situarse en el epicentro del debate internacional sobre nicotina, regulación y salud pública. En pleno proceso europeo para endurecer la normativa del tabaco y sus alternativas (con la llegada de la TPD y la TED en 2026), varias voces dentro del Ministerio de Sanidad defienden “alinear a España con los modelos más restrictivos del mundo”, citando expresamente la legislación canadiense sobre vapeo, una de las más duras del planeta. El objetivo es: eliminar sabores, limitar drásticamente la nicotina y reducir la oferta legal para “proteger a los jóvenes”.
Sin embargo, la evidencia disponible apunta en otra dirección: cuanto más restrictiva es la regulación, más aumenta el mercado negro y más personas regresan al cigarrillo tradicional, el producto más dañino para la salud.
De hecho, el nuevo estudio presentado en España confirma este fenómeno, según se desprende de los datos de la agencia 40dB en 2025 revela un dato que debería preocupar a cualquier responsable público: hasta un 30% de los usuarios de bolsas de nicotina afirma que volvería a fumar cigarrillos para compensar las restricciones, y otro 30% recurriría al contrabando si Sanidad limita los productos legales (para el estudio se entrevistaron a más de 3 mil adultos).
Entre los que eligen los vapeadores, la reacción es similar: casi un 50% seguiría vapeando pese a la prohibición, pero un 18% afirma que optaría directamente por el mercado ilícito.
Este tipo de ‘movimiento’ (de alternativas menos dañinas hacia el producto más nocivo) ya se vio en Canadá, donde las restricciones severas a sabores y concentraciones empujaron a miles de exfumadores a volver al tabaco combustionado. Aunque el Gobierno español menciona Canadá como ejemplo inspirador, evita mencionar el fracaso sanitario de ese modelo.
Con esta información, España se prepara para aplicar dos reformas históricas en 2026:
- TPD (Directiva de Productos del Tabaco): basada en un endurecimiento de normas, eliminación de sabores, límites estrictos y nuevas prohibiciones.
- TED (Directiva sobre Impuestos Especiales): con subidas masivas de impuestos: a los cigarrillos (+139%), al tabaco de liar (+258%), a los puros (+1.090%), además de nuevos gravámenes para los vapers y las bolsas de nicotina.
Si España replica al mismo tiempo el modelo canadiense, el impacto puede ser una mezcla inflamable: menos oferta legal + precios desorbitados + prohibiciones radicales = mercado negro asegurado.
El ejemplo de otros países: Francia, Países Bajos o Australia
Y es que éste hecho ya se ha visto en Francia, tras subir los precios por encima de los 12 euros, tiene hoy casi el 40% del tabaco consumido procedente del contrabando, con pérdidas fiscales millonarias. Países Bajos duplicó su mercado ilegal tras sus últimas subidas. Australia vive un caso extremo: más de 10 millones de vapers incautados en 2024 y 40 ataques incendiarios vinculados al crimen organizado. Todo ello coincide con un argumento central: los vacíos generados por las prohibiciones los llenan las mafias, no la salud pública. El consumidor quiere seguir haciendo lo mismo, y le da ‘casi igual’ de dónde proceda.
La insistencia de Sanidad en el veto y las restricciones
Desde 2025, el Gobierno de España y el Ministerio de Sanidad ha impulsado una ley antitabaco que equipara a los vapeadores con los cigarrillos, prohíbe cada vez más espacios, endurece sanciones y persigue incluso el vapeo en exteriores a más de 15 metros de centros educativos o sanitarios.
Estas decisiones han sido criticadas en EE. UU. por carecer de base científica, sobre todo en lo referente a equiparar vapeo y nicotina oral con el tabaco combustible, algo que, según expertos citados por DC Journal, no responde a riesgos reales, sino a “pánico moral”.
El Ministerio, sin embargo, considera que estas restricciones deben ampliarse aún más, inspirándose en el modelo canadiense, donde prácticamente no quedan sabores ni formatos atractivos para los usuarios adultos.
Qué pasará si España copia a Canadá
Los datos nacionales e internacionales son claros:
- Cuando se prohíbe, crece el mercado negro.
- Cuando se limita la oferta legal, los consumidores migran al cigarrillo.
- Cuando se eliminan sabores, los exfumadores recaen.
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El estudio español de 2025 lo refleja con crudeza: miles de personas compensarían las restricciones fumando más tabaco, justo lo contrario de lo que busca la ley. España, además, entra en esta espiral con una tendencia peligrosa: el contrabando, que había tocado mínimos históricos, ya está repuntando. Y con la llegada de la TED y la TPD, más la “inspiración canadiense”, las redes criminales (y no la salud pública) serán las grandes beneficiadas.
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