Nace el bebé más antiguo del mundo: su embrión fue congelado en 1994 y tiene una sobrina de 10 años
La estrecha relación entre pacientes y donantes ha abierto el debate sobre los límites éticos de estos programas.

El hospital de Ohio ha marcado un hito en la medicina reproductiva con el nacimiento de un embrión que estuvo congelado durante más de 30 años. El pasado 26 de julio, los medios estadounidenses se hicieron eco de la noticia, bautizando a la recién nacida como “el bebé más viejo del mundo”.
“Tuvimos un parto difícil pero ahora estamos bien. Estamos asombrados de tener este precioso bebé”, explicó Tim Pierce de 34 años al MIT Technology Review.
La historia comienza cuando Linda Archerd tenía 31 años y recurrió a la fecundación in vitro después de seis años luchando contra la infertilidad. Durante el procedimiento se consiguieron cuatro embriones, uno de ellos dio lugar a la hija de la pareja, que actualmente tiene 30 años.
Los embriones restantes fueron criopreservados, hasta que la pareja se divorció y pasaron a pertenecer a Archerd. La mujer se encargó de conservarlos, hasta que, con la menopausia, empezó el dilema sobre qué hacer con ellos.
Complicaciones especiales
Linda Archerd descartó la idea de donar los embriones a la ciencia o destruirlos. “Es mi ADN, viene de mí y es el hermano de mi hija”. Archerd basó su decisión en sus creencias cristianas, optando por el programa de adopción de embriones de Snowflakes.
Pero, el tiempo de almacenamiento al que se habían expuesto los embriones y su método de congelación ralentizó el proceso. “Más del 90% de las clínicas en Estados Unidos no habrían aceptado estos embriones”, declaró al MIT Technology Review la directora ejecutiva de Snowflakes.
Pese a las claras complicaciones, los embriones fueron aceptados por el programa Open Hearts, expertos en embriones de larga duración o con dificultades especiales. “Me corté la mejilla y la sangre corría por mi cara, pero los embriones sobrevivieron”, expresó la embrióloga Sarah Atkinson sobre las dificultades de la descongelación lenta de los tres embriones.
Los embriones sobrevivieron
Lindsey y Tim Pierce son la pareja que adoptó los embriones de Archerd, después de siete años de intentos con reproducción asistida. La pareja escogió la clínica Rejoice Fertility, dirigida por John Gordon. Uno de los tres embriones no logró desarrollarse.
Pero, el 14 de noviembre, después de cinco viajes de más de cinco horas en solo dos semanas, los embriones restantes fueron transferidos al útero de Lindsey y uno de ellos se convirtió en Thaddeus Daniel Pierce.
Noticias relacionadas
“Lo primero que noté cuando Lindsey me envió sus fotos fue cuánto se parece a mi hija cuando era bebé. Los comparé y no hay duda de que son hermanos”. La estrecha relación entre ambas familias ha abierto el debate sobre los límites éticos entre donantes y receptores.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí






Rellene su nombre y apellidos para comentar