Historia

La Segunda Guerra Mundial no empezó el 1 de septiembre de 1939, sino seis días antes

Un túnel estratégico atacado antes de tiempo, una radio tomada por las SS y un cabo asesinado en su puesto. Tres episodios que revelan que la guerra no empezó cuando lo dicen los libros.

Soldados alemanes derriban la barrera fronteriza y cruzan a Polonia en Sopot el 1 de septiembre de 1939.
UniversalImagesGroup
Mariano Tovar
Empezó a trabajar en AS en 1992 en la producción de especiales, guías, revistas y productos editoriales. Ha sido portadista de periódico, redactor jefe de diseño e infografía desde 1999 y pionero en la información de NFL en España con el blog y el podcast Zona Roja. Actualmente está centrado en la realización de especiales web e historias visuales
Actualizado a

La historia oficial dice que la Segunda Guerra Mundial comenzó el 1 de septiembre de 1939. Pero si preguntas a los soldados que estaban en la frontera, muchos te dirán que la guerra ya había empezado. Que el primer disparo no fue al amanecer, sino seis días antes. Antes de la invasión oficial hubo nervios, errores, y algún que otro temerario que se adelantó al guion.

El túnel de Mosty: “¿pero estamos en guerra o no?”

El ataque al túnel de Mosty fue parte de la operación Fall Weiss, que debía comenzar a las 4:25 de la madrugada del 26 de agosto de 1939. Hitler había ordenado la invasión para ese día y esa hora. Las tropas estaban en posición. El teniente Hans-Albrecht Herzner, al mando de una unidad de saboteadores del Abwehr, recibió órdenes de capturar la estación de ferrocarril de Mosty y asegurar el paso de Jablunkov hasta la llegada de la 7.ª División de la Infantería alemana. Era una vía clave para el transporte militar polaco. La unidad estaba compuesta por unos 70 comandos.

Herzner y sus hombres, disfrazados de obreros, cruzaron desde Žilina (Eslovaquia) y atacaron a la 1:00 de la madrugada. Capturaron la estación sin bajas mortales en ninguno de los dos bandos, aunque hubo dos saboteadores alemanes heridos. Tomaron prisioneros, entre ellos un coronel polaco, y se atrincheraron a la espera de refuerzos. Pero pasaba el tiempo y allí no llegaba nadie.

Lo que Herzner no sabía era que, unas horas antes, Hitler había cancelado la operación en el último momento al enterarse de que Gran Bretaña acababa de firmar un tratado de asistencia mutua con Polonia. En el caos posterior a la cancelación, nadie había informado a los comandos desplegados en la frontera.

Herzner usó el teléfono de la estación para llamar a su base. Le ordenaron retirarse de inmediato. Desconcertado, preguntó al coronel polaco si estaban en guerra. El oficial respondió: “Ya le dije que no”. “¿Entonces qué demonios estamos haciendo aquí?”, respondió. Liberaron a los prisioneros polacos, dejaron la estación y regresaron a territorio alemán a toda prisa, sin entender muy bien lo que había sucedido.

El incidente aceleró la movilización polaca, que trasladó gran parte de su fuerza aérea a aeródromos secundarios. Alemania reprogramó la invasión para el 1 de septiembre, pero para algunos, como Herzner, la guerra ya había empezado.

La Segunda Guerra Mundial no empezó el 1 de septiembre de 1939, sino seis días antes
Tres soldados alemanes derriban con un hacha una verja que marca la frontera entre Alemania y Polonia el 1 de septiembre de 1939.Historical

La mentira de la SS

Hubo otros incidentes antes de la hora oficial de la invasión, a las 4:45 del 1 de septiembre. La noche del 31 de agosto, Alfred Naujocks, agente de las SS, recibió una orden directa de Reinhard Heydrich: “Esta noche, haces historia”. La operación tenía nombre en clave: Grossmutter gestorben (“La abuela ha muerto”).

Naujocks y su equipo se disfrazaron de soldados polacos, tomaron la estación de radio de Gleiwitz y emitieron un mensaje en polaco: “¡Polacos, a las armas! ¡Atacad Alemania!”. Para darle credibilidad, llevaron a Franciszek Honiok, un agricultor simpatizante de Polonia, lo drogaron, lo vistieron de soldado y lo asesinaron en el lugar.

En los juicios de Núremberg, Naujocks lo confesó sin rodeos: “No fue una operación militar. Fue teatro. Pero con sangre real”. Los cuerpos de otros prisioneros fueron usados como Konserve -carne enlatada- para simular bajas polacas. Así empezó la guerra: con una mentira.

La Segunda Guerra Mundial no empezó el 1 de septiembre de 1939, sino seis días antes
Invasión alemana de Polonia el 1 de septiembre de 1939. Soldados alemanes retiran una barrera en la antigua aduana entre Zoppot y Gdingen. Ese mismo día, Hitler anunció el inicio de la Segunda Guerra Mundial diciendo: "Desde las 5:45 se está devolviendo el fuego". (Aunque el ataque real comenzó a las 4:45 y había incidentes fronterizos desde seis días antes). Tres días después, Reino Unido y Francia declararon la guerra a Alemania.picture alliance

El primer muerto

En Jeziorki, una aldea polaca que no sale en los libros, el cabo Piotr Konieczka estaba de guardia la noche del 31 de agosto. Era un reservista, movilizado en la primavera de 1939. Operaba una ametralladora. A las 1:40 de la madrugada, un grupo de saboteadores alemanes cruzó la frontera. Llevaban explosivos. Buscaban cortar comunicaciones.

Konieczka los detectó y les dio el alto, que fue respondido por disparos. Después de un breve combate, resultó herido y luego rematado a golpes con culatas de fusil por los saboteadores alemanes. Murió solo, en un puesto de vigilancia de madera, sin saber que sería el primer soldado muerto de la guerra. Su cuerpo fue encontrado por campesinos al amanecer. Fue enterrado en el cementerio de Śmiłowo, sin un funeral formal y con una cruz improvisada.

En 2009 se erigió un obelisco en su honor, y en 2010 fue condecorado con la Orden Polonia Restituta.

La Segunda Guerra Mundial no empezó el 1 de septiembre de 1939, sino seis días antes
El acorazado alemán el Schleswig-Holstein bombardea la costa polaca en Westerplatte al inicio de la Segunda Guerra Mundial.Hulton Archive

Una guerra no declarada

Mientras todo esto ocurría, en Londres y París reinaba el silencio. Los embajadores polacos pedían ayuda. Mostraban pruebas. Citaban los ataques. Pero los gobiernos dudaban. No querían ser los primeros en disparar. El ministro británico Lord Halifax lo resumió en una frase que hoy suena a vergüenza: “Esperemos a ver si es un incidente aislado”.

No lo fue. Y ya era demasiado tarde.

Cuando Hitler anunció la invasión el 1 de septiembre, ya había muertos. Pero no hubo declaración oficial. Alemania nunca declaró la guerra. Simplemente la empezó.

El primer disparo oficial fue a las 4:45 de la madrugada, cuando el acorazado Schleswig-Holstein abrió fuego contra Westerplatte. A esa misma hora, las tropas cruzaban la frontera. El comunicado de Hitler llegó horas después, cuando habló ante el Reichstag.

Noticias relacionadas

Y soldados como Piotr Konieczka y Hans-Albrecht Herzner ya sabían que la historia no empieza cuando lo dicen los libros. Empieza cuando alguien cruza la línea. Aunque sea por error. Aunque sea por obediencia.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Sociedad

Productos recomendados