La mayor población de elefantes marinos, fulminada por la gripe aviar
“La disminución promedio del 47% se atribuye al impacto directo del virus de la influenza aviar altamente patógena (IAAP)”, dicen los investigadores.

Tener gallinas es algo habitual, y ya sabemos todos que están confinadas. Lo que se desconocía es que la gripe aviar también afectaba a elefantes marinos al otro lado del mundo, tal y como ha informado el Servicio Antártico Británico, en colaboración con investigadores internacionales, en un estudio en la revista Nature.
Los datos confirman que entre 2022 y 2024, el número de hembras en las tres mayores colonias reproductoras en las costas de Georgia del Sur, en el océano Atlántico, ha caído un 47%. Más de 50.000 animales, en su mayoría adultos en edad fértil, han desaparecido.
How many elephant seals can YOU count?
— British Antarctic Survey 🐧 (@BAS_News) November 12, 2024
A team of researchers are using images from drones in tandem with satellite images from space to count Southern Elephant Seal populations on South Georgia Island.
Read more about how they're doing it here 👇https://t.co/lRUUB88jn4 pic.twitter.com/GyEpREyM1D
En el año 2023, se observó una mortalidad masiva de elefantes marinos del sur (Mirounga leonina) en Sudamérica, y posteriormente el virus llegó a la región subantártica, afectando a múltiples especies. El aislamiento de estas islas ha limitado la evaluación de su verdadero impacto.
En el estudio de Nature se presenta la evidencia del efecto de la gripe aviar en el número de hembras reproductoras de la mayor población mundial de elefantes marinos del sur, ubicada en Georgia del Sur, en las tres playas con colonias de reproducción más grandes en 2024, en comparación con 2022.
“La aparente pérdida de casi la mitad de la población de hembras reproductoras tiene graves implicaciones para el reclutamiento y la estabilidad futura de la población. Estos hallazgos resaltan la urgente necesidad de un monitoreo continuo e intensivo para evaluar los efectos a largo plazo en esta especie”, afirman los nueve autores de la investigación.
En septiembre de 2023, se notificó el primer caso sospechoso en aves: un págalo pardo (Stercorarius antarcticus) en la Isla Bird, Georgia del Sur. Varios meses después, se confirmó la presencia del virus de la influenza aviar altamente patógena (IAAP) en mamíferos, específicamente en lobos marinos antárticos (Arctocephalus gazella)y elefantes marinos del sur. Con el transcurso de la temporada, también se confirmó la presencia del IAAP en otras especies en toda la isla. En 2024, se documentó la presencia del IAAP en el Océano Índico, tras su transmisión desde Georgia del Sur a las islas Crozet y Kerguelen.
En 2024, se observaron picos de reproducción de focas en St Andrews Bay el 22 de octubre (4.373 hembras en tierra) y en Hound Bay el 21 de octubre (1.154 hembras en tierra), con recuentos posteriores que mostraron descensos. Para la comparación de la influenza aviar altamente patógena (IAAP), el número de hembras en tierra en las fechas de comparación fue un 5,6 % menor que el pico observado en St Andrews Bay (27 de octubre) y un 7,6 % menor que el pico observado en Hound Bay (26 de octubre). No se disponía de las fechas de pico para Gold Harbour, ya que, debido a problemas de acceso, no se pudo recopilar una serie temporal. En ambos años, los recuentos de los dos observadores presentaron una diferencia promedio inferior al 0,87%.
Entre 2022 y 2024 se observó un descenso en la población de Georgia del Sur, que podría explicarse por varias hipótesis:
- Impacto de la influenza aviar altamente patógena (IAAP) en la temporada de cría de 2023, causando mortalidad de adultos y crías, abandono prematuro de playas por hembras y reducción de cópulas, lo que derivó en menos gestaciones y menor retorno en 2024.
- Posible cambio en la filopatría: las hembras podrían haberse dispersado hacia colonias más aisladas tras la epidemia, reduciendo la presencia en playas históricas.
- Cópula en el mar: aunque se ha observado en casos limitados, su rareza hace improbable que compense la baja reproducción terrestre.
- Anomalías en el hielo marino del Atlántico Sur (invierno 2023/2024): podrían haber afectado la distribución y alimentación, aunque se considera poco probable por la amplia movilidad de la especie.
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Para los autores, “la disminución promedio del 47% observada entre 2022 y 2024 en las tres playas con mayor número de colonias de cría en Georgia del Sur se atribuye al impacto directo del virus de la influenza aviar altamente patógena (IAAP). Este drástico descenso contrasta marcadamente con las variaciones interanuales históricas, que suelen mantenerse dentro del 10%, tanto a nivel local como en poblaciones comparables del Océano Austral. Si bien los factores ambientales externos y los cambios de comportamiento pueden haber contribuido, por sí solos no explican la magnitud de esta disminución”.
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