Sociedad

Encontró una cartera repleta de dinero en 1968: 57 años después, ha puesto en marcha el dispositivo para encontrar al dueño

El finlandés Kari Vallden, de 78 años, confiesa un pecado cometido en su juventud y ahora quiere compensar al propietario de la cartera perdida.

Anciano de Finlandia
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A veces hay acciones que, aunque puedan parecer nimiedades, terminan pesando en nuestra conciencia por siempre. Esto es justo lo que le ocurrió a Kari Vallden, un finlandés de 78 años que aún recuerda con claridad aquel día de 1968 en el que encontró una cartera llena de billetes en una cabina telefónica del mercado de Lahti y decidió quedarse con todo el dinero. Han pasado 57 años desde entonces, pero a día de hoy, los remordimientos siguen en su cabeza.

Por aquel entonces tenía 21 años, acababa de terminar el servicio militar y atravesaba un momento complicado: su matrimonio se había terminado y había perdido el rumbo en su vida. Un día decidió llamar a un amigo para tomarse unas cervezas con él, por eso acudió a una cabina telefónica y encontró la cartera en cuestión, que tenía unos 280 marcos (500 euros). En el momento no se lo pensó demasiado: agarró todo el dinero y dejó la cartera vacía allí. Al rato comenzó a sentirse mal y volvió para enmendar su error, pero finalmente optó por huir hacia adelante y tiró la billetera a una alcantarilla para ocultar las pruebas.

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Pepito Grillo vive en la cabeza de Kari Vallden

Para su sorpresa, su conciencia no se lo perdonó jamás. Durante décadas, Vallden recordó ese incidente con pesar mientras reconstruía su vida: estudió comercio, trabajó más de 30 años en el centro estatal de informática, sirvió tres veces como soldado de paz en el extranjero, perdió a un hijo por culpa de un cáncer y, al tiempo, también falleció su esposa. Por increíble que parezca, aquella cartera siguió presente en su memoria mientras sucedían todas estas cosas.

Cansado de sentirse culpable, Vallden decidió saldar su deuda moral. Calculó el valor actual de los 280 marcos y añadió una cantidad simbólica por los daños que debió causar al dueño original del monedero. Reunió un total de 850 euros y los donó al Hogar de Acogida y Centro de Protección de Mujeres y Niños de Lahti, con la esperanza de ayudar a alguna madre en apuros. Aún así, todavía quiere encontrar al dueño original de la cartera.

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Esa es la razón por la que ha hecho público este caso. “Si esta historia llega a quien perdió aquel dinero, quiero que sepa que lo siento de verdad”, afirma Vallden. “Hay que pensar dos veces antes de actuar, porque a veces las segundas oportunidades no llegan. Y la culpa, por pequeña que sea, pude acompañarte toda la vida”.

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