B2: los bombarderos de ‘tecnología furtiva’ que Estados Unidos utilizó en el ataque a Irán
Sus características de sigilo hacen que sean difíciles de detectar, seguir o interceptar por defensas enemigas.


Estados Unidos e Israel atacaron conjuntamente a Irán este sábado, en una operación que provocó la muerte del líder supremo iraní Alí Jameneí, quien ya cuenta con un sustituto. Durante este ataque, las fuerzas estadounidenses emplearon bombarderos B‑2, aviones estratégicos de largo alcance y gran precisión.
Estos aviones son considerados una de las herramientas militares más avanzadas del país, capaces de lanzar ataques de precisión contra objetivos difíciles de penetrar. Miden 21 metros de largo y 5 metros de alto, mientras que la distancia entre las puntas de sus alas es de 52 metros.
El B-2 puede alcanzar velocidades subsónicas y una altitud superior a los 15.000 metros, transportando una carga de hasta 20 toneladas.
Según la página web de Northrop Grumman, la compañía que lo fabrica, “El B-2 proporciona la flexibilidad y eficacia de penetración inherentes a los bombarderos tripulados. Sus características de baja observabilidad, o sigilo, le otorgan la capacidad única de penetrar las defensas enemigas más sofisticadas y amenazar sus objetivos más valiosos y fuertemente defendidos”.
Coste de 2.100 millones de dólares
Cada B-2 tiene un coste aproximado de 2.100 millones de dólares, convirtiéndolo en el avión militar más caro jamás construido, según Reuters.
“El alcance del bombardero, de más de 6.000 millas náuticas (11.112 km) sin reabastecimiento, le permite ejecutar ataques globales desde bases continentales de EE. UU.”, señalan desde Northrop Grumman. Además, el avión ha participado en misiones en Afganistán, Irak y Libia.
El B-2 se estrenó en combate durante la Operación Fuerza Aliada, cuando dos unidades volaron más de 31 horas desde la Base Aérea Whiteman en Misuri hasta Kosovo, atacando múltiples objetivos y regresando sin incidentes.
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Una de las características más destacadas es que el B-2 es muy difícil de detectar, seguir o atacar por sistemas de defensa enemigos. “Muchos aspectos de su baja observabilidad siguen clasificados; sin embargo, los materiales compuestos, los recubrimientos especiales y el diseño de sus alas contribuyen a su sigilo”, indica la empresa.
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