Así es la ‘Cúpula Dorada’, el misterioso proyecto que EEUU quiere construir en Groenlandia para defender el Ártico
El nuevo sistema de defensa de Trump promete interceptar misiles en todas las fases de vuelo, pero científicos advierten que desafía las leyes de la física.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no cesa en su intento de comprar Groenlandia, hasta la fecha territorio autónomo de Dinamarca. Pese a que la isla es ya parte de la OTAN al estar dentro del Reino de Dinamarca, Trump insiste en que en manos de Estados Unidos “la OTAN sería mucho más formidable y efectiva con Groenlandia”.
La estrategia de convertir a la isla más grande del mundo en parte del territorio estadounidense forma parte del proyecto de defensa ‘Cúpula Dorada’ o Golden Dome que pretende construir un escudo antimisiles similar a la ‘Cúpula de Hierro’ de Israel.
La creación de este ambicioso plan pretende asegurar la protección absoluta del territorio de Estados Unidos, cambiando por completo las reglas de defensa nacional.
Según la Casa Blanca, este sistema, presupuestado en unos 175.000 millones de dólares y con posibilidad de estar operativo antes de 2028, permitiría a Estados Unidos interceptar misiles balísticos intercontinentales, armas hipersónicas y otras amenazas desde el espacio y en distintas fases de vuelo.
¿Qué es la Cúpula Dorada?
“La Cúpula Dorada será el mejor sistema del mundo y tendrá un porcentaje de éxito cercano al 100%“, afirmó Donald Trump, quien mencionó que el proyecto será capaz de detectar y detener misiles en las fases principales de un posible ataque: Detección, interceptación temprana, detención a medio camino y detención en fase de descenso.
Trump ha insistido repetidamente en que el control de Groenlandia es “vital” para la seguridad nacional estadounidense y para el despliegue de la Cúpula Dorada. En sus últimas publicaciones asegura que la OTAN sería “mucho más eficaz” con la isla bajo control estadounidense, y que si Estados Unidos no actúa, potencias como China o Rusia podrían hacerlo primero.
La Cúpula Dorada de Trump pretende sobrepasar las defensas más avanzadas que existen en la actualidad. No solo podría interceptar misiles en fases avanzadas de vuelo, sino que lo haría también durante la llamada “fase de impulso”, justo después del lanzamiento y cuando el proyectil todavía no habría estaría comenzando a coger altitud.
No obstante, para algunos científicos este proyecto “superaría los límites de la física”. Expertos en defensa y tecnología militar advierten de que interceptar misiles en la fase de impulso exigiría una red de sensores y sistemas de respuesta prácticamente inmediata, así como interceptores situados muy cerca del punto de lanzamiento, algo extremadamente difícil de garantizar.
Noticias relacionadas
A estas dudas técnicas se suma el elevado coste del proyecto y el riesgo de que su desarrollo impulse una nueva carrera armamentística, en un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos, Rusia y China por el control estratégico de la región ártica.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí






Rellene su nombre y apellidos para comentar