Jim Carrey revela todo lo que pasó preparando ‘El Grinch’: ataques de pánico, especialista en torturas...
Jim Carrey reveló nuevos detalles sobre las dificultades físicas y emocionales que enfrentó al interpretar al Grinch.


Han pasado 25 años del estreno de ‘How the Grinch Stole Christmas’ y Jim Carrey aún tiene muchas historias por contar sobre las dificultades físicas y emocionales que enfrentó al interpretar al famoso personaje creado por Dr. Seuss.
Al actor le prometieron un salario de 20 millones de dólares, pero estaba dispuesto a devolverlo. Carrey se cuestionó abandonar la película para no enfrentarse a los desafíos de convertirse en el Grinch, un proyecto que en la actualidad se apoyaría de los efectos especiales por computadora y no solo por maquillaje.
Recientemente, el actor habló con Vulture sobre las dificultades por las que tuvo que pasar, como “ataques de pánico” por el largo proceso de caracterización e incluso un hombre “que entrenó a los militares para soportar la tortura” fue contratado por la producción para ayudarlo a sobrellevar el extenuante proceso.
“Terminé respirando por la boca durante toda la película”
Aunque la primera idea para que Carrey se convirtiera en el Grinch fue sólo pintarlo de verde, finalmente, Rick Baker, experto en efectos especiales de maquillaje, y el actor querían que el personaje se pareciera al del libro de Dr. Seuss. Sin embargo, la prótesis fue un gran problema.
“Cuando llegó el momento de diseñar al Grinch para que se pareciera al Grinch, tuvieron que poner la punta de mi nariz sobre el puente de la nariz del Grinch. Así que todo el resto quedó cubierto y no podía respirar por la nariz, y tuvieron un verdadero problema intentando hacer agujeros en la máscara que me permitieran respirar por la nariz. Al final, terminé respirando por la boca durante toda la película”, dijo Carrey.
“El traje estaba hecho de pelo de yak que picaba muchísimo y me volvía loco todo el día. Tenía dedos de veinticinco centímetros, así que no podía rascarme, tocarme la cara ni hacer nada… Llevaba lentes de contacto que me cubrían todo el globo ocular, y solo podía ver un pequeño túnel frente a mí”, también contó el actor.
“Les dije que no podría hacer la película y que renunciaba”
Después del primer día de maquillaje, Carrey estaba dispuesto a dejar el proyecto y perder los 20 millones de dólares que le ofrecieron como salario. “El primer día de maquillaje me llevó ocho horas. Fui al tráiler y les dije que no podría hacer la película y que renunciaba”, dijo a Vulture. El director de la cinta, Ron Howard, contó que Jim empezó a tener ataques de pánico. “Lo veía tirado en el suelo entre montajes con una bolsa de papel marrón. Literalmente en el suelo. Estaba fatal”, declaró.
Howard también contó que la producción tuvo que contratar a un hombre que “entrenaba a los militares para soportar el encarcelamiento y la tortura” para que Jim pudiera sobrellevar el proceso. “Me dio una letanía de cosas que podía hacer cuando empezaba a perder el control. Como golpearme en la pierna con todas mis fuerzas. Tener un amigo de confianza y golpearle en el brazo. Comer todo lo que viera. Si hay un televisor encendido cuando empiezas a perder el control, apágalo y enciende la radio. Fumar cigarrillos tanto como puedas”, señaló Carrey.
“Pero lo que realmente me ayudó durante el proceso de maquillaje, que finalmente redujeron a unas tres horas, fueron los Bee Gees. Escuché todo el catálogo de los Bee Gees durante el proceso de maquillaje. Su música es muy alegre”, agregó el actor.
To try to keep Jim Carrey from quitting 'How the Grinch Stole Christmas,' producers hired someone who trained the military on enduring torture: https://t.co/CVa9deQFdb pic.twitter.com/9ximDV4LVc
— Vulture (@vulture) December 12, 2025
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