¡Por fin! Llegaron los picks de la Semana 18 de la NFL 2025
La temporada cierra con un gran rivalidad del Norte de la AFC en donde el ganador se lleva todo y el perdedor se va de vacaciones


El miércoles 31 de diciembre, con las piernas todavía calientes y la respiración agitada después de correr mi pequeña San Silvestre, me encontré con una buena conocida. No fue una cita planeada. Fue una de esas pausas que el cuerpo agradece más que el calendario. Hablamos del cierre del año, de propósitos que nacen cansados y de vidas que tomaron rutas inesperadas.
Ella me contó que ahora vive feliz en Dinamarca. Le gusta todo. El orden, la calma, la sensación de que el mundo no siempre va con prisa. Pero hubo algo que la descolocó. No fue el frío o el idioma, no, se trató el tiempo. O mejor dicho, la forma de pensarlo.
En Dinamarca, me dijo, la gente no te invita a cenar el 15 de mayo. Te invita el sábado de la Semana 18. Y si no sabes en qué semana estás parado, te quedas fuera. Ella se quedó fuera varias veces. Cumpleaños, festejos, reuniones. Asentía con educación y luego descubría que había llegado tarde. No supo calendarizarse. Perdió celebraciones por no dominar el código.
Mientras la escuchaba, pensé que su drama escandinavo nos queda peligrosamente cerca. Porque si hay una comunidad que vive, respira y sufre por semanas numeradas, somos los aficionados a la National Football League.
Nos creemos muy latinos, muy espontáneos, muy de “luego vemos”. Mentira. Un fan de la NFL sabe perfectamente qué hará su equipo en la Semana 7. Contra quién jugará. En qué estadio. A qué hora. Y alrededor de eso acomoda el domingo, la comida, el humor y a veces hasta la convivencia familiar. No decimos “el partido del 18 de octubre”. Decimos “en la Semana 7”. Así, sin más contexto. Como buen danés.
La temporada no se mide en meses. Se mide en semanas, como un embarazo..El calendario gregoriano se vuelve un adorno. Aquí mandan los números y cuando el número llega a 18, el cuerpo lo sabe antes que la cabeza.
La Semana 18 no es una semana cualquiera. Es una línea pintada en el campo. De un lado, el futuro inmediato. Del otro, el olvido. A partir de los primeros minutos del lunes, 18 equipos estarán oficialmente de vacaciones. Pensando en el Draft. En cambios de staff. En promesas que suenan mejor en enero que en septiembre. El resto seguirá respirando hondo, convencido de que todavía hay algo por ganar.
Esta no es una semana para la nostalgia. Es una semana para la aritmética.
Llegamos a este fin de semana con dos boletos de playoffs en juego, cuatro títulos divisionales y el primer sembrado en ambas conferencias se deciden aquí. Todo lo demás es ruido. En la AFC, Denver , New England , Jacksonville, Buffalo, Houston y los Chargers ya hicieron su parte. Falta uno. El último lugar se lo juegan Baltimore y Pittsburgh en domingo por la noche. Un partido que vale una temporada de 18 semanas.
En la NFC, Seattle, San Francisco, Chicago, Rams, Philadelphia y Green Bay ya empacaron para enero. El Sur todavía no. Carolina y Tampa Bay se juegan la vida el sábado por la tarde. Un juego que decide quién sigue soñando y quién empieza a decir “el próximo año”.
Pero si esta Semana 18 tiene algo especial es su obsesión con el renacer. La NFL es una liga que vive de vender esperanza, y pocas historias venden más que la del peor que se vuelve primero. Chicago y New England lo hicieron tras terminar últimos en 2024. No es una excepción romántica. En 20 de las últimas 23 temporadas, al menos un equipo pasó del fondo a la cima. La liga no cree en procesos largos. Cree en giros bruscos.
San Francisco puede ganar el NFC West el sábado por la noche ante Seattle después de haber sido último el año pasado. Carolina puede ganar el NFC South y levantar su primer título divisional desde 2015. Si ambos lo logran, 4 equipos habrán pasado de peores a primeros en 2025, algo que no había ocurrido nunca.
Tal vez por eso entendí mejor a mi amiga danesa. En el fondo, no se trataba de semanas ni de números. Se trataba de saber leer el momento exacto. De entender que hay citas que no se repiten y semanas que no perdonan.
Los aficionados a la NFL llevamos años entrenados para eso. Sabemos cuándo llega la semana que importa. Sabemos que la Semana 18 no se celebra. Se enfrenta. Porque, como en Dinamarca, el que no entiende el calendario, simplemente no llega a la fiesta.
Juego de la semana
Ravens (-3.5) en Steelers
La temporada regular de la NFL 2025 no se va a despedir en silencio. Se va a ir a gritos, a golpes en la línea y con el reloj marcando las 8:20 p.m., hora del este del domingo por la noche. No podía ser de otra forma. Ravens contra Steelers, el último partido del calendario, el ganador se queda con todo y el perdedor se queda con preguntas.
La AFC Norte se define en el juego 272 como si el guion hubiera sido escrito por alguien que entiende esta rivalidad mejor que nadie. Baltimore 8-8 y Pittsburgh 9-7,, dos equipos que sobrevivieron a una temporada extraña, llena de dudas en la posición de quarterback, rumores alrededor de los entrenadores y semanas donde nadie parecía querer adueñarse de la división.
Y sin embargo, aquí están.
Para Baltimore, el camino hasta este punto fue una mezcla de angustia y esperanza ajena. El domingo pasado, en casa de John Harbaugh, jugadores y entrenadores de los Ravens se sentaron a mirar a los Cleveland Browns hacer el trabajo sucio. Cuando el pase de Aaron Rodgers en cuarta oportunidad cayó incompleto y selló la derrota de Pittsburgh 13-6, la celebración fue inmediata. Saltos, abrazos, alivio. Harbaugh la describió como “desenfrenada y estridente”. No era para menos. La temporada seguía viva.
Ese momento preparó el terreno para lo inevitable. Ravens y Steelers jugando por la corona divisional en el último partido del año, algo que solo ha ocurrido una vez en la AFC Norte desde 2002. Ganar significa título divisional, cuarto sembrado, juego en casa en comodines. Perder significa vacaciones anticipadas y un espejo incómodo frente a la directiva.
Este juego tiene muchas capas, pero todas terminan en el mismo punto. Derrick Henry.
“¡Viva el rey!”, podría gritar Harbaugh cuando esto termine. Porque si Baltimore va a ganar en Pittsburgh, será siguiendo la fórmula más simple y brutal del futbol americano. Darle el balón a un corredor de 113 kilos que corre como si cada acarreo fuera personal.
Henry viene de una exhibición ante Green Bay. 216 yardas terrestres, 36 acarreos, enfrentando cajas cargadas en el 44 por ciento de sus corridas. Lo hizo apagando 32 velas esa misma semana. Nada mal para alguien que ya acumula 7 partidos de más de 200 yardas en su carrera, más que cualquier otro jugador en la historia de la NFL.
Pittsburgh tiene un problema. Y no es pequeño. Su defensiva terrestre ha mostrado grietas justo cuando menos margen de error existe. Este es el tipo de partido que Henry disfruta. Clima hostil, rival incómodo, temporada en juego. Cada acarreo es una declaración.
Baltimore lo sabe. Harbaugh lo sabe. Y si algo ha quedado claro en esta temporada irregular es que cuando los Ravens se olvidan de lo complicado y apuestan por lo obvio, sobreviven. Cuando no lo hacen, se meten en problemas innecesarios.
Del otro lado está Pittsburgh, intentando ganar la división por primera vez desde 2020. Mike Tomlin, después de 19 temporadas, enfrenta quizá el momento más incómodo de su ciclo. Decisiones conservadoras, como despejar desde la yarda 46 de Cleveland en cuarta y cinco la semana pasada, alimentaron la narrativa de un equipo que juega a no perder en lugar de jugar a ganar.
Rodgers ya venció a Baltimore en la Semana 14, lanzando para 284 yardas y anotando por aire y por tierra. Pero este juego no se parece a ese. Este es el último. El que no admite plan B.
Puede ser el último partido de Rodgers en la NFL. Podría ser el último de Tomlin en Pittsburgh. Seguro será el último de varios jugadores con ese uniforme. Todo eso pesa. Todo eso se siente.
La temporada regular se reduce a esto. Un estadio, una rivalidad, un corredor imparable y una defensiva que ha mostrado cansancio justo cuando el reloj marca cero. Ravens 21-17 Steelers
Practice like it’s Sunday. pic.twitter.com/5mxQGhHAOO
— Baltimore Ravens (@Ravens) January 1, 2026
Picks en pocas palabras
Panthers en Buccaneers (-2.5): Aunque las apuestas juegan en su contra, Carolina mantendrá vivo su papel de equipo Cenicienta y se apoderará de la NFC Sur. Panthers 24-17 Buccaneers
Seahawks (-1.5) en 49ers: El ganador asegura la primera semilla de la NFC y el descanso en la ronda inicial. Brock Purdy está 6-0 desde que regresó de su lesión en el pie, pero Seattle llega con mayor urgencia. Seahawks 24-20 49ers
Saints en Falcons (-3.5): Un encuentro descafeinado en el que el principal atractivo será el talento de Bijan Robinson. Poco más que eso. Saints 14-24 Falcons
Colts en Texans (-10.5): Houston es el equipo más encendido de la AFC. Su defensiva tiene la capacidad de producir más puntos que la ofensiva rival. Indianápolis no compite por nada. Colts 17-27 Texans
Browns en Bengals (-2.5): El gran atractivo es saber si Myles Garrett consigue el sack que le falta para imponer un récord histórico de temporada en la NFL. Browns 17-24 Bengals
Titans en Jaguars (-12.5): Jacksonville necesita la victoria para asegurar el título de la AFC Sur y no dejará espacio para sorpresas. Titans 17-30 Jaguars
Packers en Vikings (-6.5): Pase lo que pase en la Semana 18, Green Bay será el séptimo sembrado. Descansarán titulares y eso abre la puerta para que Minnesota cierre con triunfo. Packers 17-20 Vikings
Cowboys (-3.5) en Giants: Dallas busca evitar un récord perdedor y lo conseguirá ante uno de los equipos más débiles de la temporada 2025. Cowboys 20-14 Giants
Jets en Bills (-7.5): Buffalo se despide de su estadio histórico, el viejo Ralph. Aunque el escenario invita a la especulación, cerrar con triunfo pesa más para su legado. Jets 17-30 Bills
They’re here. 🤩#WPMOYChallenge + @DDawkins66 pic.twitter.com/ESqNkhYc3H
— Buffalo Bills (@BuffaloBills) January 1, 2026
Lions en Bears (-3): Chicago, campeón de la NFC Norte, apunta a asegurar el segundo puesto. Eso significaría al menos 2 partidos de playoffs en casa. Lions 24-33 Bears
Chargers en Broncos (-12.5): Los Chargers sentarán a sus titulares. Denver, en cambio, aspira al primer sembrado de la AFC y jugará con el acelerador a fondo. Chargers 17-28 Broncos
Chiefs (-5.5) en Raiders: Las Vegas tiene en la bolsa el primer pick del próximo Draft y no hará nada para perderlo. Chiefs 20-14 Raiders
Cardinals en Rams (-7.5): Una buena oportunidad para que los Rams tomen forma rumbo a una postemporada que iniciarán como visitantes. Cardinals 14-33 Rams
Dolphins en Patriots (-10.5): New England aún sueña con la primera semilla. Miami no tiene argumentos para arruinar el cierre. Dolphins 17-24 Patriots
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Commanders en Eagles (-7): Es probable que Philadelphia descanse titulares. Aun así, el oficio de campeón será suficiente para cerrar la temporada con victoria. Commanders 17-26 Eagles
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