NFL

El peso de ser un New England Patriot en el Hall of Fame; Belichick, Kraft y ¿Brady?

La exclusión de Bill Belichick en su primer intento destapa una tendencia incómoda en Canton; los éxitos de los Patriots no alcanzan para convencer a los votantes, Robert Kraft sigue esperando su lugar y el futuro ingreso de Tom Brady deja de parecer automático.

El mandamás de los Patriots no se quiso quedar atrás y también festejó a lo grande con sus muchachos.
Maddie Meyer
Sebastián Gómez
Redactor Fútbol Nacional y Mexicanos por el Mundo
Egresado de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, labora en la redacción de AS México, con cobertura de Fútbol Nacional, así como principal atención a los atletas mexicanos que se desarrollan en el resto del mundo bajo cualquier disciplina. Es un amante del deporte en general principalmente del Baloncesto, Fútbol Americano y Béisbol.
Estados Unidos Actualizado a

La noticia del rechazo de Bill Belichick en su primer intento para entrar al Hall of Fame no solo sacudió a la NFL. También abrió una grieta incómoda en el relato oficial del éxito. El entrenador más influyente de la era moderna, arquitecto de seis Super Bowls con New England, quedó fuera. Y no está solo.

Kraft tampoco, pero Jones sí

Robert Kraft, dueño de los Patriots durante la mayor dinastía que ha visto la liga, tampoco forma parte del Salón de la Fama. Seis títulos, nueve Super Bowls disputados, dos décadas de dominio absoluto y una transformación total de la franquicia no han bastado. En Canton sigue esperando. Del otro lado, Jerry Jones sí tiene su busto, pese a que sus Cowboys ganaron menos en el campo y llevan décadas sin tocar la cima.

La comparación es inevitable y también incómoda. Jones representa poder y negocio pero no más. Kraft simboliza éxito deportivo puro. El mensaje que parece enviar el comité es claro. No todo se mide por victorias. No todo se perdona.

El peso de ser un New England Patriot en el Hall of Fame; Belichick, Kraft y ¿Brady?
Robert Kraft junto a las cuatro Super Bowls que ha ganado con sus Patriots.Getty Images

Desde hace años, una parte del entorno de la NFL observa a los Patriots con recelo. Spygate, Deflategate y la sensación de que New England siempre jugaba con ventaja dejaron huella. Aunque ninguna de esas sombras borra los campeonatos, sí parecen pesar en la memoria colectiva de los votantes. El rechazo a Belichick suena menos deportivo y más político.

El Hall of Fame nunca ha sido un espacio completamente neutral. Es un club humano, con votos, egos, narrativas y ajustes de cuentas. Y en ese contexto, los Patriots parecen pagar un peaje extra por haber ganado tanto y durante tanto tiempo. El éxito sostenido no siempre genera admiración. A menudo genera desgaste.

Y en esta misma tónica ¿Qué pasará con Brady?

La pregunta incómoda ya empieza a asomar. ¿Podría Tom Brady enfrentarse a un escenario similar cuando llegue su turno? El mejor jugador de todos los tiempos, siete veces campeón, rostro principal de la dinastía, tampoco está blindado si el apellido Patriots pesa más que el currículum. Hoy suena impensable. Ayer también lo parecía con Belichick.

El peso de ser un New England Patriot en el Hall of Fame; Belichick, Kraft y ¿Brady?
¿Es Tom Brady el mejor de la historia? Eso es lo que piensa su entrenador, Bill Belichick.Elsa

Noticias relacionadas

Quizá el Hall of Fame no solo premia grandeza. También exige simpatía, consenso y una historia fácil de digerir. Los Patriots nunca ofrecieron eso. Ofrecieron dominio, frialdad y una sensación permanente de superioridad. Y en Canton, eso parece cobrarse factura.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí.

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en NFL