Andy Cruz va por la historia ante Muratalla: el cubano busca un cinturón y unirse a Erislandy Lara
Cruz disputará su primer título mundial y podría convertirse en el segundo cubano campeón absoluto activo


El boxeo cubano vive una paradoja tan silenciosa como contundente. Produce talento de élite, domina el ámbito amateur y, aun así, apenas cuenta con un nombre sosteniendo un cinturón mundial absoluto en el profesionalismo. Ese nombre es Erislandy Lara, un veterano que a los 42 años sigue defendiendo su corona con oficio y paciencia. Este fin de semana, Andy Cruz tiene la oportunidad de romper esa soledad y convertirse en el segundo peleador cubano campeón mundial activo del boxeo profesional.
Cruz llega a Las Vegas con apenas seis peleas profesionales. El campeón olímpico de Tokio 2020 desafiará al invicto Raymond Muratalla por el título ligero de la FIB, en lo que será la primera defensa del estadounidense desde que fue elevado a campeón absoluto tras el retiro de Vasiliy Lomachenko.
“Esta pelea es la más importante de mi carrera”, dijo Cruz hace unos días cuando promocionó la cartelera.
Aunque figure como retador, el cubano sabe que una victoria lo colocaría en un sitio reservado para pocos. Ser campeón mundial hoy, siendo cubano, implica cargar con una tradición inmensa y con una ausencia histórica en el boxeo profesional contemporáneo.
Brillo al pugilismo cubano
Mientras Lara representa la resistencia del tiempo, Cruz encarna la aceleración del presente. El veterano zurdo, campeón desde 2021, es la prueba de que la técnica y la lectura del ring aún pueden imponerse a la erosión física. Cruz, en cambio, simboliza una nueva camada. La de los amateurs cubanos que no sólo llegan al profesionalismo, sino que lo hacen con mentalidad ofensiva, ambición declarada y rutas rápidas hacia la cima.
Nacido en Matanzas en 1995, Andy Cruz se convirtió en referencia del boxeo amateur desde muy joven. A los 20 años conquistó el oro en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015. Cuatro años después repitió la hazaña en Lima 2019. Su consagración definitiva llegó en Tokio, en unos Juegos Olímpicos disputados en 2021, donde se colgó la medalla de oro en la división de los ligeros.
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Las cifras respaldan el prestigio. BoxRec registra 149 combates amateurs, con 140 victorias y nueve derrotas. Ninguna por nocaut. Cruz no sólo ganaba, sino que lo hacía sin exponerse innecesariamente, con una lectura quirúrgica del combate. Esa base es la que hoy le permite acortar procesos en el profesionalismo.
A diferencia de la mayoría de los prospectos, Cruz fue programado a 10 asaltos desde sus primeras dos peleas profesionales. Su equipo entendió que no se trataba de construirlo, sino de adaptarlo. Esa tarea recayó en Derek “Bozy” Ennis, uno de los entrenadores más respetados del circuito, quien trabaja con Cruz en Filadelfia, en el mismo gimnasio donde entrena Jaron “Boots” Ennis.
“Desde la primera vez que lo vi, supe que iba a subir rápido”, sostuvo Ennis Jr., convencido de que la falta de experiencia profesional no es un obstáculo real.
Andy Cruz is fight week ready 🔥 #MuratallaCruz pic.twitter.com/bzWhK4Bs7q
— Matchroom Boxing (@MatchroomBoxing) January 19, 2026
Demostración de altura
La última prueba fue contundente. En junio, Cruz dominó y detuvo en cinco asaltos al japonés Hironori Mishiro, una victoria que terminó de justificar su salto directo a una pelea de título mundial. Para muchos analistas, incluso, llega como favorito ante Muratalla, un campeón sólido pero aún sin una defensa en su historial como monarca absoluto.
Más allá del resultado, el combate tiene una carga simbólica innegable. Cuba, potencia histórica del boxeo amateur, ha tenido una relación intermitente con los cinturones profesionales. Hoy, la posibilidad de que Andy Cruz se sume a Erislandy Lara como campeón mundial activo marcaría un punto de inflexión.
“Quiero demostrar que no se trata sólo de tener una buena carrera amateur”, afirmó Cruz. “También se trata de tener una gran carrera profesional”.
Desde Guillermo Rigondeaux hasta ahora, el debate ha sido recurrente. La respuesta de esta era, con nombres como David Morrell y el propio Cruz, ha sido más directa, más agresiva y orientada al espectáculo.
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Este sábado, Andy Cruz no sólo pelea por un cinturón. Pelea por el presente del boxeo cubano. Por demostrar que el oro olímpico puede transformarse en reinado profesional.
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