Las 72 horas más surrealistas de Mike Conley
El veterano de 19 temporadas ha vivido una completa locura en los últimos días. Pasó por dos equipos nuevos, en un lapso de 72 horas, para al final, firmar por el mismo que lo traspasó en un inicio.


El periodo de traspasos de la NBA volvió a confirmar que no existe territorio seguro para nadie; ni siquiera para los veteranos que representan orden, experiencia y estabilidad dentro del vestidor. Cada febrero, la liga entra en una dinámica frenética donde las oficinas intercambian piezas, ajustan proyectos y toman decisiones de alto riesgo en cuestión de horas. En medio de ese torbellino, algunos nombres quedan atrapados entre planes que cambian sin previo aviso.
Mike Conley conoce bien ese contexto. A sus años, con una carrera marcada por la constancia y el respeto dentro de la liga, parecía haber encontrado en Minnesota Timberwolves un lugar lógico para cerrar capítulos importantes de su trayectoria. Un base cerebral, líder silencioso y pieza clave en un equipo que aspira a consolidarse en la élite del Oeste. Todo apuntaba a continuidad, a calma, a estabilidad en una temporada donde los Wolves miran alto.
Tres equipos diferentes en 72 horas
Pero la NBA rara vez concede treguas. En las horas previas al cierre de traspasos, los rumores se intensificaron, los teléfonos no dejaron de sonar y los nombres comenzaron a moverse de un tablero a otro. Minnesota, Chicago y Charlotte aparecieron en distintas conversaciones, mientras el mercado ajustaba su pulso final. Nadie imaginaba que Conley quedaría en el centro de una cadena de decisiones tan vertiginosa.
Las últimas 72 horas de Mike Conley:
— Ritmo NBA (@RitmoNba) February 6, 2026
Jugador de Minnesota Timberwolves.
Traspasado a Chicago Bulls.
Traspasado a Charlotte Hornets.
Cortado por Charlotte Hornets.
FIRMADO POR MINNESOTA TIMBERWOLVES COMO AGENTE LIBRE.
Increíble. pic.twitter.com/N3g4jUiMNf
Fue hasta el tercer acto cuando la historia alcanzó tintes de locura. En un lapso de apenas 72 horas, Mike Conley pasó de ser jugador de Minnesota Timberwolves a formar parte de Chicago Bulls en un movimiento de reconfiguración salarial. Poco después, sin tiempo para desempacar ni asumir un nuevo rol, su nombre volvió a cambiar de destino y apareció ligado a Charlotte Hornets. El giro final llegó con el corte inmediato por parte de la franquicia de Carolina del Norte, que optó por liberar al veterano base. Cuando el polvo parecía asentarse, el desenlace resultó tan inesperado como simbólico. Minnesota Timberwolves lo firmó de nuevo, esta vez como agente libre, cerrando un círculo que pocos podían anticipar.
La secuencia dejó al descubierto la crudeza del negocio. Conley no disputó un solo partido con Bulls ni con Hornets, pero sí cargó con el impacto emocional y profesional de transitar por tres organizaciones en cuestión de días. Para Minnesota, la operación terminó por devolverles a un jugador que conocen, valoran y consideran fundamental para su estructura competitiva.
Noticias relacionadas
Más allá de lo anecdótico, el episodio subraya la fragilidad del estatus en la NBA moderna. Ni la experiencia ni el prestigio blindan a un jugador del vaivén del mercado. Conley, con su habitual discreción, regresó al mismo vestidor del que salió brevemente, como si el destino hubiera decidido recordarle a todos que, incluso en medio del caos, algunas piezas siguen encajando en el mismo lugar.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí
Rellene su nombre y apellidos para comentar