Los momentos imborrables de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026
Milán-Cortina 2026 fue una de las ediciones de JJOO invernales más exitosas de la historia. Las competencias dejaron varios momentos para la posterioridad.
El fin de la leyenda
Una de las escenas más duras de Milán-Cortina la protagonizó la eterna Lindsey Vonn. Medallista de oro en Vancouver 2010, ha superado decenas de lesiones y ha vuelto del retiro en numerosas ocasiones para demostrar que aún puede ser de las mejores del mundo. Sin embargo, su caída al cabo de unos segundos en el centro de esquí de Belluno conmocionó al mundo. Vonn descendía pese a un ligamento roto en su rodilla. El golpe le dejó múltiples fracturas en la pierna izquierda, que incluso estuvo a punto de ser amputada.
Foto: Handout / REUTERS
La reina de la velocidad
Jutta Leerdam confirmó que los neerlandeses son imbatibles en el patinaje de velocidad. Ganó con solvencia los 1,000 metros y sumó también una plata en los 500 m. Por si fuera poco, estableció un récord olímpico al colgarse el oro. Festejó el logro junto a su prometido, el controversial boxeador Jake Paul.
Foto: Piroschka Van De Wouw / REUTERS
El increíble récord de Johannes Klaebo
La leyenda noruega extendió su hito en Milán-Cortina 2026. Al ganar la carrera de 50km de cross-country, se adjudicó su sexta medalla de oro en una sola edición de los Juegos Olímpicos de Invierno. Antes, se había impuesto en velocidad individual, velocidad por equipos, 10 km, 20 km y relevo 4x75. Suma ya 11° oros en toda su carrera. 11 sólo de oro. Uno de los más grandes deportistas invernales de todos los tiempos.
Foto: Stephanie Lecocq / REUTERS
La tragedia de Ilia Malinin
Llegó a Milán-Cortina 2026 como la máxima figura de los Juegos, el indiscutible candidato a la medalla de oro en el patinaje artístico varonil. Pero falló. Tras un programa corto impecable, el estadounidense sólo necesitaba una rutina normal, de sus estándares, para agenciarse el oro. No la hizo. Mucho menos cayó el esperado quad Axel que todo mundo esperaba. Empero, cayó dos veces al hielo, abortó el quad Axel y terminó en la octava posición. Volverá en los Alpes franceses en 2030, revitalizado.
Foto: Claudio Furlan/LaPresse / LAPRESSE
El casco de la discordia
La gran polémica de los Juegos Olímpicos de Invierno. El ucraniano Vladyslav Heraskevych, piloto de skeleton, planeaba competir con un casco que honraba a varios deportistas de su país muertos desde 2022 en el marco de la invasión rusa. El COI no le permitió utilizarlo en la competencia oficial, aunque le brindó la oportunidad de mostrarlo en conferencias de prensa y entrenamientos. Heraskevych se negó. El COI descalificó al ucraniano de su prueba. La controversia rodeó a los Juegos.
Foto: Athit Perawongmetha / REUTERS
Nazgul hace historia
Nunca un perro había 'competido' en unos Juegos Olímpicos. No es que Nazgul, perro lobo checoslovaco, lo haya hecho, pero sí cruzó la línea de meta y hasta prueba de photo-finish obtuvo en la prueba de cross-country por equipos, en Tesero. Una imagen por demás curiosa que, además, no afectó en gran parte a la competencia, pues ocurrió casi al final de la misma.
Foto: Handout / /Handout via REUTERS
El triunfo de los sueños
Regina Martínez es una doctora en Medicina que trabaja en Estados Unidos atendiendo urgencias en hospitales de Minnesota y Miami. Con sus propios recursos financió una de sus pasiones, el esquí, hasta llegar a los Juegos de Invierno. Terminó última en su prueba, pero se ganó el reconocimiento de muchos que no conocían su historia y de sus compañeras, muchas de las cuales esperaron por ella tras la línea de meta en una imagen que dio la vuelta al mundo.
Foto: HANNIBAL HANSCHKE / EFE
Alysa Liu rompe el maleficio
Estados Unidos no ganaba el oro en el patinaje artístico femenino individual desde 2002, en Salt Lake City. Desde entonces, sólo patinadoras rusas, coreanas o japonesas habían monopolizado la parte más alta del podio. Hasta que llegó Alysa Liu, la vigente campeona del mundo, para demostrar con una rutina tan enérgica como elegante su inmenso talento. Su oro fue uno de los más aplaudidos de la justa.
Foto: NEIL HALL / EFE
Lucas Pinheiro hace lo impensable
Nunca un país latinoamericano había ganado medalla alguna en los Juegos Olímpicos de Invierno. Hasta que llegó el 14 de febrero de 2026. Lucas Pinheiro Braathen, de Brasil, ganó contra todo pronóstico el eslalon gigante en Stelvio y se colgó la primera presea latinoamericana de por vida. Y, además, fue un oro. Esto puso a Brasil en una posición única y refrendó su lugar como la máxima potencia del deporte en América Latina.
Foto: MICHAEL BUHOLZER / EFE
Una final inmortal
Los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina cerraron, como es una tradición, con la final del hockey sobre hielo. Ocurrió que, ahora, el platillo era imperdible: las dos máximas potencias, Estados Unidos y Canadá, por la hegemonía del deporte. La final no decepcionó. Después de tres periodos intensos y con múltiples ocasiones, sobre todo canadienses, salvadas por el Connor Hellebuyck, el partido se precipitó a una prórroga 3 vs. 3. Tras el recital de Hellebuyck, que detuvo 42 disparos, Jack Hughes, en un contragolpe, marcó el gol de la diferencia en favor del 'Team USA'.
Foto: David W Cerny / REUTERS















