Cómo afectarán los cambios en el mercado del petróleo a los países de Latinoamérica
El ataque contra Irán dispara el petróleo a máximos desde 2023 y sacude los mercados globales, con efectos distintos para América Latina.

El conflicto en Irán ha sacudido los mercados energéticos en todo el mundo. Tras el ataque militar conjunto entre Estados Unidos e Israel el pasado sábado, los precios del petróleo han dado varios saltos. El Brent se situó en 92,69 dólares el barril, el nivel más alto desde octubre de 2023. Algo que los países de Latinoamérica miran con cautela.
Irán produce más de tres millones de barriles de petróleo diarios. Es el tercer mayor productor de la Organización de Países Exportadora de Petróleo (OPEP); exporta dos tercios de lo que produce. Y la operación militar conjunta “amenaza la seguridad energética mundial”, según Bridget Payne, jefa de Energía de Oxford Economics.
El bloqueo del estrecho de Ormuz —la principal infraestructura enérgica del mundo por la que pasa una quinta parte del mercado de petróleo y gas que abastece los mercados globales— es el principal factor. Pero también los mercados están reaccionando a un aumento de la prima del riesgo geopolítico. Aunque Washington ha anunciado que escoltará a barcos de transporte, los analistas anticipan un aumento de los costos de transporte y seguros, lo que provocaría una escasez de crudo y gas, y por ende, una subida de los precios.
Aunque Latinoamérica está lejos del escenario del conflicto, su economía está profundamente conectada con el mercado energético global. Por eso, los cambios en el precio del petróleo afectan directamente a los países de la región, aunque no todos de la misma manera.
Los exportadores e importadores de la región
Para los países exportadores de petróleo, la subida de precios puede convertirse en una ventaja economía. “Los países obviamente más beneficiados de cualquier subida del precio son los exportadores netos de petróleo, es decir que producen más petróleo del que consumen, aunque muchos países exportan y también importan”, explicó el economista venezolano Francisco Monaldi, director del Programa de Energía para América Latina en el Baker Institute de la Universidad Rice, a CNN.
Es el caso de países como Venezuela, Colombia, Ecuador, Argentina y Brasil, quienes obtienen mayores ingresos por exportaciones cuando un barril se encarece.
“Argentina y Brasil se benefician algo, porque ya son también exportadores netos, pero no en la magnitud que se benefician los primeros, o sea en particular Venezuela y Guyana”, añadió Monaldi, y agregó a Surinam como un país que también recibe más ingresos.
ÚLTIMA HORA:
— DespertarFeroz (@DespertarFeroz) March 8, 2026
🇮🇷 Depósito de petróleo iraní bombardeado por EE. UU.pic.twitter.com/hjUmwRZmdp
En Venezuela, durante el régimen chavista Irán se convirtió en un aliado cercano y desempeñó un papel clave en el suministro de combustible cuando le fueron impuestas sanciones internacionales. Tras la intervención militar estadounidense, el 3 de enero, el panorama ha cambiado. Los ataques de EE UU e Israel en Teherán podrían beneficiar al país latinoamericano, como productor de petróleo, donde actualmente producen alrededor de 1,2 millones de barriles por día. En Colombia, el petróleo crudo represente alrededor del 25% de sus exportaciones, por lo que tiene una posición intermedia
En el caso de México, Monaldi señaló que el país ya no tiene un saldo exportador tan alto, pero destacó el rol de la petrolera estatal, Pemex. Según un reporta de Estudios Económicos de Banamex repasó que en el país “no depende del crudo iraní ni de rutas críticas como el estrecho de Ormuz” y que “el impacto directo es limitado”. El 70% del gas natural que importa proviene desde Estados Unidos.
“El 84% del petróleo que transita por Ormuz tiene como destino Asia, que es la región más susceptible”, matizó el ingeniero Ramses Pech, analista de la industria energética, a CNN. “América Latina no creo que se vea tan afectada, con un Estados Unidos que tratará de mitigar el impacto”.
En el caso de los países importadores de petróleo enfrentan un panorama más complicado. Economías como Chile, Uruguay, Perú o varias naciones de Centroamérica dependen en gran medida de la compra de petróleo en el mercado internacional. Cuando el precio del crudo sube, aumentan los costos de transporte, electricidad y producción, lo que puede traducirse en mayor inflación.
“América Latina tiene que aguantar. En 2022, con la guerra entre Rusia y Ucrania, el precio se fue más allá de los 100 dólares. El panorama ahora es distinto, Estados Unidos no tenía el control, lo tenían los países de la OPEP”, agregó Pech, y advirtió de que la incertidumbre podría alargarse por hasta cinco semanas, pero cree que para fines de abril el escenario deje la volatilidad.
Noticias relacionadas
¡Tus opiniones importan!
Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí



Rellene su nombre y apellidos para comentar