EUROVISIÓN 2019

La última polémica de Eurovision que está desatando la furia de los fans

La última polémica de Eurovision que está desatando la furia de los fans

RTVE

La organización de Tel Aviv ha anunciado el precio de las entradas y el reducido aforo, y las informaciones no están gustando nada a mucha gente.

Eurovisión no consigue zafarse del concepto de controversia. El popular festival de música sale de una para meterse en otra. Aquí en España, el proceso de selección del candidato ya se vio envuelto en un importante número de tensiones por su reparto de temas y debido a las reticencias de algunos de los triunfitos que competían por tener que participar en el evento. Además, hay quien no ve con buenos ojos la nación elegida este año para alojar la ceremonia. El anuncio de que Israel, enfrascada en sus múltiples conflictos políticos, sería la anfitriona de la celebración, provocó en muchos frentes una general desaprobación y llegó a causar algún que otro llamamiento al boicot.

Pero cuando parecía que ya con Miki y "La venda" elegidos como representantes patrios y la fecha lentamente aproximándose desde el horizonte las cosas iban a templarse, las últimas noticias que han llegado desde el organismo administrador no han hecho más que desatar otra pequeña tormenta. Y es que la cadena pública israelí KAN anunció el precio de los tíkets de entrada que saldrán a la venta a finales de este mes desencadenando una conmoción entre los fans, que no esperaban tener que enfrentarse a precios tan desorbitados.

El rango en el que se moverán las entradas oscilará entre los 85 euros que podrían permitir presenciar un ensayo de las semifinales hasta los casi 500 a los que puede llegar costar asistir a la final. En cualquier caso, parece difícil que los tíkets bajen de 120 euros para el día 18 de mayo. Si se establece una comparación con la edición pasada celebrada en Portugal, en la que las entradas más baratas tenían un precio de 35 euros, parece claro el encarecimiento súbito que está gestándose en Tel Aviv. La cadena se ha defendido aludiendo a los costes de producción y la falta de ayuda gubernamental.

Las otras polémicas

Pero no es la única novedad que está desalentando a muchos de los fans que pretendían viajar a Oriente Medio para disfrutar de Eurovisión en directo. Y es que el recinto elegido para alojar el evento solo ofrecerá 7.300 asientos, un número muy inferior a los 20.000 del estadio de Lisboa.

Y para rematar el huracán que se ha levantado a lo largo de la semana, Francia ha tenido que salir al paso a desmentir los rumores que clamaban que se iba a retirar de la celebración por la emisión de una serie en la que el protagonista, de origen francés, era un terrorista. Así que entre unas cosas y otras, el caso es que Eurovisión no deja de encender fuegos a cada día que pasa.