CURIOSIDADES

¿Por qué tomamos 12 uvas en Nochevieja?

Es una tradición de origen español muy popular también en otros países hispanoamericanos

¿Por qué tomamos 12 uvas en Nochevieja?

Las doce uvas es una tradición de origen español muy popular también en otros países hispanoamericanos como México, Venezuela, Colombia, Perú o Ecuador, pero ¿por qué se hace? ¿Cuál es el origen de esta tradición?

Sin duda, comer las 12 uvas en la noche de nochevieja o Fin de Año es una de las costumbres españolas navideñas más extendidas. El ritual, por todos conocido, consiste en colocar 12 uvas delante de cada comensal que simbolizan los 12 meses del año y deben comerse con cada una de las campanadas del reloj a las 12 de la noche del 31 de diciembre.

Historia

Aunque existen distintas versiones para explicar cuándo, cómo y dónde empezó esta tradición la primera de todas ellas data del año 1882, época en la que, según revelan los documentos de la época, era muy habitual que la clase alta de la sociedad comiera uvas y bebiera champán en la cena de Fin de Año, mientras escuchaban música.

Según cuenta la tradición, en aquélla época, un grupo de madrileños quiso ironizar sobre los privilegios de la clase pudiente (por la pobreza existente entonces) y fueron a la Puerta del Sol de la capital para comer uvas al son de las campanadas.

El dos de enero del año 1894, el diario Siglo Futuro incluía en sus páginas un artículo llamado “Las uvas bienhechoras”. En el texto se hablaba sobre la costumbre francesa de comer uvas al escuchar la primera campanadas de las doce y según rezaba el texto, “tenía reunidas en fraternal coloquio a infinidad de familias, y todos a coro gritaron: ¡Un año más!”.

El Presidente del Consejo de Ministros despedía el año con uvas y champán en la Nochevieja de 1895 haciendo, además, una referencia escrita sobre esta tradición.

Otra de las explicaciones históricas que se han dado sobre las 12 uvas data del año 1909 cuando, tras una muy buena cosecha, los productores animaron a la población para que compraran su producto vendiéndolas como “uvas de la suerte”.

Sea cual sea la verdadera historia del origen de esta tradición, lo cierto es que con el paso de los años se han convertido en una de las costumbres más arraigadas en la sociedad española y hoy en día simbolizan la abundancia y la buena suerte para el año nuevo que llega.

Otras costumbres

En otros países existen otros alimentos con los que los habitantes de cada rincón del planeta dan la bienvenida al nuevo año. En Grecia, hacen algo parecido a nuestro roscón de Reyes: se cocina un pastel llamado Vassilopitta y se coloca una moneda de oro o plata en interior. Aquél que la encuentre será el que más suerte tenga el próximo año.

En Italia y algunos países sudamericanos se comen lentejas tras las campanadas de media noche para atraer la prosperidad y la fortuna en el año entrante.