Reseña de ‘Dredd vs Muerte’, uno de los grandes antagonistas del legendario juez
‘Juez Muerte’, escrito por Wagner y dibujado por Brian Bolland, sería la carta de presentación del personaje más allá del mercado británico.


La publicación británica 2000 AD es probablemente la revista de cómic, con permiso de Métal Hurlant, más influyente del género. Sus páginas sirvieron de primer gran escaparate para talentos de la talla de Pat Mills, John Wagner, Alan Grant, Alan Moore, Grant Morrison, Neil Gaiman, Mark Millar, Garth Ennis, Peter Milligan, Dan Abnett, Rob Williams, Dave Gibbons, Brian Bolland, Ian Gibson, Henry Flint o Carlos Ezquerra. La gran mayoría de ellos emigraría en los 80 a Estados Unidos de la mano de DC al nuevo sello para adultos Vertigo y cambiarían para siempre el paradigma del cómic.
2000 AD fue fundada en 1977 por Pat Mills con la intención de ofrecer historias de ciencia ficción y sátira social que rompieran con los moldes tradicionales del cómic británico. Desde sus inicios, buscó un tono irreverente, violento y políticamente crítico, reflejando tensiones sociales y culturales de la época.

El primer Juez Dredd
Aunque el primer guion original fue escrito por Peter Harris, serían Wagner y Ezquerra los verdaderos padres del famoso justiciero que era a la vez policía, juez y verdugo. El icónico “Yo soy la ley” era una crítica al sistema político neoliberal que se estaba imponiendo en la Inglaterra de Margaret Thatcher. El cómic se alejaba de las viñetas clásicas y su humor negro y sus altas dosis de violencia lo convirtieron en el favorito de una nueva generación de lectores adultos.
Su fama crecía dentro de las islas, pero a principios de los 80 aún no había saltado a otros mercados, ese puente se cruzaría gracias al dibujante Brian Bolland. Brian había debutado en la colección en el número 47, aunque su depurado y minucioso estilo gráfico le había convertido ya en ilustrador de portadas.

Bolland llega a la colección
Su dibujo nada tenía que ver con el de Ezquerra; el Dredd del español era más sucio y anárquico. Bolland, que se había criado leyendo cómics de DC e idolatraba a Neal Adams, mostró desde pequeño un talento para el dibujo, que se complementó posteriormente con estudios en la Norwich School of Art (1969 al 74) y en la Central School of Art and Design de Londres. Así forjó un estilo limpio y detallado, en el que cada línea y cada encuadre estaban medidos al milímetro, para presentar un acabado casi fotográfico. En el cómic británico, además, no había entintadores y eran los propios autores los que acababan sus obras, lo que ralentizaba en exceso el proceso. Así que cuando le ofrecieron hacer una historia más larga de Dredd, ‘El juez Muerte’, dudó porque no creía ser capaz de cumplir los plazos.
La promesa de que le esperarían combinada con la opción editorial de meter historias autoconclusivas en la revista hizo que al final aceptara el proyecto.

El Dredd más icónico
Aunque la idiosincrasia de Dredd nace de las mentes de Wagner y Ezquerra, lo cierto es que la imagen que ha trascendido al colectivo social es la de Bolland: su Dredd es el Dredd por excelencia. Una figura imponente que imparte justicia con su Lawgiver, una pistola con modos de disparo múltiples (balas estándar, explosivas, incendiarias, perforantes, etc.) y seguridad biométrica para que solo él pueda usarla.
En ‘Juez Muerte’ se introducen dos grandes novedades: la primera es que por primera vez los jueces tienen que hacer frente a una amenaza sobrenatural, un ente proveniente de otra dimensión en la que se ha pervertido el concepto de ley y los jueces se dedican a erradicar todo rastro de vida. La segunda es la introducción de un personaje femenino, la juez Anderson, de la división Psi. Una figura que sería en un futuro compañera de varias historias de Dredd y que gozó de tal popularidad que tendría sus propias aventuras. (La juez Anderson debutaría oficialmente en 2000 AD #150 de 1980.) [
También conviene señalar que esta historia plantó la semilla del que sería el panteón completo de los Jueces Oscuros —Muerte, Fear, Fire y Mortis—, cuyo diseño visual terminaría definiendo el lado más terrorífico y simbólico del universo de Dredd. Todas estas aventuras están recogidas en el presente volumen.
El éxito de este arco argumental fue tal que tendría varias secuelas posteriores, algunas varias décadas después, que también se recogen en el álbum editado por Dolmen, aunque Bolland solo estaría en la segunda parte ya que se marcharía a DC definitivamente para dibujar obras maestras como ‘Camelot 3000’ (1982 a 1985) o ‘Batman: La broma asesina’ (1988).

Un personaje universal
Para que Dredd se convirtiera en el icono que hoy en día es, la figura de Brian Bolland fue capital, puesto que su fama como dibujante en DC animó a editores tanto norteamericanos como europeos, incluida España, a publicar sus aventuras. Para este desembarco la historia elegida fue precisamente esta, ‘Juez Muerte’, porque llegaba con el aval de cara al público del dibujante británico.
El cómo llegó Bolland a DC es una historia de carambolas que ha contado ya numerosas ocasiones. Bolland era desde siempre un fan incondicional de Green Lantern. El dibujante de la colección de entonces, Joe Staton , viajó al Reino Unido para asistir al UK Comicon de 1979, en la que también estaba presente Bolland. Allí se conocieron y Staton le contó que necesitaba espacio para trabajar en unas páginas de Green Lantern, pero no tenía dónde hacerlo cómodamente. Los Bolland, Brian se había casado con la ilustadora Rachel Birkett, le ofrecieron hospedaje en su casa, donde pudo dibujar en el estudio que la pareja compartía.
A su vuelta a Estados Unidos, Staton recomendó a Bolland al editor de Green Lantern, Jack C. Harris, quien le encargó la portada de Green Lantern #127 (enero de 1980). Las portadas de los números 130 y 131 siguieron, consolidando así el inicio de la carrera de Bolland en DC Comics.

Conclusión
‘Juez Muerte’, además de ser una de las mejores historias de Dredd, marcó el destino tanto de su talentoso dibujante, Brian Bolland, como del propio personaje. El villano se convirtió en uno de los antagonistas por excelencia del juez y sus apariciones fueron recurrentes a lo largo de los años con distintas interpretaciones. También marcó el debut de otro personaje icónico del cómic, la juez Anderson.
El arco también consolidó a Muerte como una figura cultural dentro del cómic británico: un villano cuya filosofía nihilista y su estética cadavérica funcionan tanto en clave de terror como de sátira social extrema, motivo por el que se convirtió en uno de los pilares temáticos del universo de Dredd.
La edición de Dolmen reúne todas esas historias, los bocetos y un excelente y extenso artículo de Sergio Aguirre, que repasa la figura de Bolland desde sus inicios y desvela su enorme impacto en el mundo del cómic. Además, su restauración y el formato elegido permiten apreciar con mucha más claridad la línea fina y el detallismo del dibujante, algo fundamental tratándose de una obra que se sostiene en gran parte sobre la precisión gráfica.

Ficha
- Guion: John Wagner, Alan Grant
- Dibujo: Brian Bolland, Brett Ewins, Cliff Robinson, Robin Smith, Andy Clarke y Bryan Talbot
- Fecha: 02/11/2023
- Formato: Tapa dura (cartoné) 23 × 31 cm
- páginas: 280. Blanco y negro y color[
- ISBN: 978-84-19740-88-5
- Editorial: Dolmen Editorial
- Precio: 39,90 €
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