Cine

Richard Harris perdió el papel protagonista de ‘Ha llegado el águila’ por su defensa del IRA

El actor había nacido para ser el coronel Steiner, pero su lengua fue más rápida que su contrato. Una defensa encendida en el peor momento, le costó el papel. No fue la única vez que su carrera y el IRA se cruzaron.

Retrato de Richard Harris realizado el 23 de noviembre 1988 en Hungría.
Mariano Tovar
Redactor Jefe de Especiales
Empezó a trabajar en AS en 1992 en la producción de especiales, guías, revistas y productos editoriales. Ha sido portadista de periódico, redactor jefe de diseño e infografía desde 1999 y pionero en la información de NFL en España con el blog y el podcast Zona Roja. Actualmente está centrado en la realización de especiales web e historias visuales
Actualizado a

En 1976, Richard Harris era el único actor que tenía sentido para interpretar a Kurt Steiner en Ha llegado el águila. La trama era de alto voltaje: un comando de paracaidistas alemanes infiltrados, con la misión de secuestrar a Winston Churchill. Steiner, el personaje de Harris, era el líder. Un hombre capaz de saltar en paracaídas sobre suelo enemigo, pero también de arriesgar la operación para salvar a una niña local. Era el antihéroe perfecto. John Sturges, el director, lo quería a él y solo a él. El contrato estaba listo. La Luftwaffe tenía su paracaidista. La película tenía su brújula moral.

Harris estaba encantado. Tal vez demasiado. Años después, recordó en una entrevista que “el uniforme me quedaba demasiado bien… y eso siempre es un peligro”. Y vaya si lo fue. Cometió el error más previsible del mundo: ser demasiado Harris.

Era uno de esos tipos que llegaban a un rodaje dejando atrás un reguero de bares abiertos. Un bebedor industrial y un volcán con piernas. Un especialista en liarla, un tipo que vivía como si cada noche fuese la última de su vida… y con una energía autodestructiva que estuvo a punto de acabar con él. Todo eso le convertía en impredecible, rápido de mecha y con la mala costumbre de decir lo que pensaba en el peor momento. Y esta vez lo hizo a lo bestia.

Richard Harris perdió el papel protagonista de ‘Ha llegado el águila’ por su defensa del IRA
Cartel original de la película. Si se hubiera seguido el plan previsto, Richard Harris debía haber aparecido donde está Michael Caine y éste donde está Donald Sutherland.

Durante su estancia en Estados Unidos, con el conflicto norirlandés en plena ebullición, Harris actuó como un partidario declarado: intervino en actos públicos y entrevistas defendiendo la unificación de Irlanda y sosteniendo que el IRA Provisional había nacido de la “tiranía británica”. No fue un desliz, sino una postura pública reiterada. En esa etapa apoyó públicamente a Noraid, la organización estadounidense que recaudaba fondos para la causa republicana y cuyas donaciones terminaron en parte en manos del IRA.

En Londres cundió el pánico. Los productores estaban seguros de que, si Harris seguía en el proyecto, la película sería boicoteada por un público harto de violencia. La película costaba demasiado dinero como para jugar a la ruleta rusa. Y Sturges, que le adoraba, se quedó sin argumentos para defenderle. Harris fue despedido cuando faltaban semanas para empezar a rodar.

El despido de Harris provocó un seísmo en el casting. Michael Caine, que iba a interpretar al contacto del IRA, un papel que odiaba, fue ascendido a coronel alemán de la noche a la mañana. El hueco que dejó Caine lo llenó Donald Sutherland, dándole a la película ese aire extraño y magnético que solo él sabía imprimir. Sin Harris en el set, Ha llegado el águila’ se convirtió en una película distinta, un puzzle de piezas recolocadas a toda prisa mientras el irlandés rumiaba su rabia en un pub.

Richard Harris perdió el papel protagonista de ‘Ha llegado el águila’ por su defensa del IRA
Michael Caine en un fotograma de la película. El actor odiaba el papel de espía del IRA que iba a hacer en un principio. Sentía que la industria lo tenía encasillado en papeles de tipos duros, cínicos o delincuentes de los bajos fondos.

Caine era la antítesis perfecta de Harris. Con su flema británica dejó muy claro lo que debía haber hecho su colega: “Yo solo tuve que ponerme el uniforme y, sobre todo, no hablar de política”. Ni siquiera tuvo tiempo de aprender a manejar correctamente el paracaídas de la Luftwaffe. “Me dijeron: tú déjate caer y ya veremos”, bromeó en un documental.

Harris no encajó bien el golpe. Había nacido en Limerick, una ciudad donde el catolicismo, la identidad y la historia pesan mucho y se respira nacionalismo. En su casa, el tema de Irlanda era pólvora. Para él, el IRA no era una banda de locos con bombas: “No hay duda de que la violencia perpetrada por los británicos llevó a la creación del IRA Provisional. Fueron el resultado de la tiranía y de la violencia británica”. No lo veía como terrorismo, sino como una guerra que venía de muy atrás.

Pero el volcán se apagó en 1983 tras el atentado del IRA en Harrods, con 6 muertos y 90 heridos. Al ver por televisión la carnicería vivida en Londres, Harris se derrumbó. Su hijo Jared recuerda que solo pudo balbucear un “dreadful, just dreadful” (horrible, sencillamente horrible) entre lágrimas. Ese día dejó de justificar la sangre. Dio un giro de 180 grados y pidió a los irlandeses de EE. UU. que no enviaran un dólar más: “Ese dinero está volando a gente por los aires”. Hollywood perdona un pecado, pero el IRA no perdona una traición. Pasó de ser su voz en América a ser una diana en su lista de objetivos.

Según contó ante un tribunal británico, estuvo años “esquivando bombas” y moviéndose con escolta policial. Los paramilitares lealistas también le enviaban amenazas por su pasado republicano. Harris quedó atrapado entre dos bandos que lo odiaban por motivos distintos.

Richard Harris perdió el papel protagonista de ‘Ha llegado el águila’ por su defensa del IRA
Robert Mitchum y un joven Richard Harris en Misión de audaces (1960). Mientras Mitchum interpretaba las dudas morales frente a la violencia, Harris encarnó al militante del IRA que no hacía preguntas.United Archives

Su relación con el IRA en el cine no se redujo a ‘Ha llegado el águila’. Mucho antes de convertirse en estrella, ya había pisado ese terreno. En 1959 había aparecido con un papel secundario en ‘Luces de Rebeldía’, ambientada en el IRA de 1921. Un año después, en ‘Guerrilleros en las sombras’ (1960), interpretó a un militante del IRA en su primer gran papel. Mientras un Robert Mitchum lleno de dudas morales se lo pensaba, Harris era el tipo que no cuestionaba el precio de un atentado en plena Segunda Guerra Mundial.

Tres décadas después, el círculo se cerró con una ironía que solo Hollywood es capaz de inventar. En ‘Juego de Patriotas’ (1992), Paramount lo llamó para aportar su aura de ‘viejo león’ a la trama con Harrison Ford. Pero Harris ya no era el mismo. Allí interpretó a Paddy O’Neil, un político que intentaba frenar a los cachorros más salvajes del IRA. Es el resumen de su propia vida: en su juventud puso el rostro al guerrillero; en su madurez, prestó su voz al hombre que intentaba apagar el incendio que él mismo había ayudado a avivar.

Harris lo aprendió tarde. O quizá lo sabía de sobra y simplemente no le importaba. Caine estuvo espléndido como Steiner y nadie discute eso. Pero hay una realidad paralela donde el coronel Steiner levanta la vista, aprieta la mandíbula… y tiene los ojos del irlandés más temible de la isla.

Ese “Águila” nunca despegó. Pero, durante un mes, tuvo dueño. ¡Y qué dueño!

Suscríbete al canal de MeriStation en YouTube, tu web de videojuegos y entretenimiento para conocer todas las noticias y novedades sobre el mundo del videojuego, cine, series, manga y anime. Análisis, entrevistas, tráileres, gameplays, pódcast y mucho más. También te animamos a seguir nuestra cuenta de TikTok.

¡Síguenos en ambas y, si estás interesado en licenciar este contenido, pincha aquí!

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar