Cine
Crítica de ‘Septiembre 5′: deporte, historia y periodismo en tiempo real
Este viernes 31 de enero se estrena en cines esta historia que cambió para siempre los JJOO y el periodismo deportivo.

¿Se puede contar un hecho político trascendental, como el secuestro de 11 personas en unos Juegos Olímpicos, sin analizar el trasfondo político? ¿Se puede continuar una competición internacional retransmitida en directo a todo el mundo, cuando 11 personas han sido asesinadas en un tiroteo?
“No es política, son emociones”, una frase que resume a la perfección de qué va la película que se estrena este viernes, ‘Septiembre 5′, quien narra desde una control de televisión el momento que cambió para siempre la cobertura de noticias en directo en los medios de comunicación, sean de deportes o no, y que no ha dejado de influir en el tratamiento que se da a las noticias de actualidad. Porque el directo, lo que está pasando, ver una cámara narrando un hecho, sea cual sea, atrae a millones de personas a la pantalla. Ser capaz de mantenerlos pegados a la imagen, contando lo que sucede, dando contexto, escuchando a los protagonistas, es algo mágico.
Ambientada en los Juegos de Munich de 1972, la película cuenta cómo un equipo de prensa deportiva estadounidense de la cadena ABC desplazado a Munich, a 100 metros de la Villa Olímpica, escucha primeros los disparos, así de cerca estaban, para convertirse en los únicos en el mundo que metieron un periodista con los atletas, y ser los únicos que tenían una cámara enfocando a los terroristas.
Un equipo de periodistas que dudan sobre si la información, la situación, el contexto, les puede llegar a venir grande, y pelean como pueden para que sean ellos enfrente de la Villa quienes cuentan lo que está pasando, y no un estudio desde otro país.
A través de la pantalla llegas a sentir los nervios, la angustia, la tensión, las llamadas de presión de jefes y más jefes, el saber qué va a pasar, el saber si cada idea que se les ocurre llega a buen puerto. Y como bien se dice en la película, “contamos lo que pasa, sea lo que sea, estamos en directo, y contamos la historia, nos lleve hasta donde nos lleve”. Ahí hay personas, con sus historias, contémoslas”.

Un cambio de información deportiva a la cobertura de un secuestro
Un equipo que sin descanso, sin dormir, sin comer, asfixiados por el calor y la tensión, hacen rápidamente la transición de la información deportiva a la cobertura en directo del secuestro de 11 atletas israelíes en la Villa Olímpica por parte del grupo Septiembre Negro, que exigía la liberación de 200 presos palestinos y un vuelo a Egipto.
900 millones de personas vieron en directo lo que estaba pasando, sin cortes, sin pausas, sin la tecnología actual que nos lleva a cualquier lugar del mundo, gracias a la creatividad y las ganas de hacer periodismo de los periodistas de deportes americanos. No es sólo una película de la historia, es una película que es historia del deporte, historia del periodismo, emocionante, abrumadora por momentos, que te tensa en la butaca con cada plano, con cada avance que consiguen para obtener información, datos, entrevistas, y saber qué pasa en cada lugar de la ciudad. Algo que casi parece ciencia ficción pero que se logra por tesón, por ganas, por equipo, por querer contar y hacerlo de la mejor manera.
Si te gustan los Juegos Olímpicos, esta película te va a encantar. Si te gusta la información, el periodismo, esta película histórica, real, va a ser tu referente durante años. Si te quieres dedicar a la comunicación, debes ir apuntando cada frase de los diálogos, porque son una lección constante de puntos de vista de los acontecimientos, de las presiones, de la realidad de lo que sucede, de quién puede o no informar, de cómo tratar los dramas, cómo abordar unos asesinatos, cómo narrar una historia que afecta a personas, sus familias, pero también a diferentes naciones, a la geopolítica y la seguridad de todo el mundo.

El director de la película es Tim Fehlbaum, quien consigue que un control de televisión se haga enorme por momentos y en otros te encierre tanto que necesites hasta respirar. Los guionistas Moritz Binder y Tim Fehlbaum se merecen todos los premios que les lleguen, qué manera de querer apuntar cada frase de lo que sucede, qué manera de sentir la historia y de comunicar.
Llegas a empatizar tanto con los personajes que llegas a sudar tanto como Geoff (John Magaro), el joven productor que se esfuerza por demostrar que puede encargarse de todo; el legendario ejecutivo de televisión Roone Arledge (Peter Sarsgaard) con el que lo único que quieres es aplaudir cuando defiende el trabajo de su equipo de todas las presiones que llegan. Y mención especial a la intérprete alemana Marianne (Leonie Benesch), quien siendo la última en llegar, la única local, se convierte en personaje principal.
