Review
Análisis de The Dark Rites of Arkham: Lovecraft y aventura gráfica, una combinación ganadora
Analizamos la última aventura gráfica de nuestros compatriotas Postmodern Adventures, inspirada en la obra del maestro del horror cósmico de Providence.
Hubo una época, entre principios de la década de los 80 y comienzos de la siguiente, a la que se le ha otorgado el título de edad dorada del software español. Durante aquellos años inolvidables, nombres como Dinamic, Topo, Opera y muchos otros copaban los sueños de los amantes del entretenimiento electrónico con producciones que nada tenían que envidiar a los videojuegos facturados en otras partes del globo, con infinidad de lanzamientos de excelente factura.
Lejos quedan ya aquellos tiempos, pero podríamos afirmar sin temor a equivocarnos que el desarrollo de videojuegos en nuestro país lleva ya unos años gozando de una excelente salud, quizá no al nivel de entonces pero sí con la capacidad de brindarnos muchas alegrías. Si hace un par de días hablábamos del excelente Super Woden: Rally Edge, que consolidaba a nuestro paisano Víctor Justo Dacruz, alias ViJuDa, como todo un referente dentro de los títulos de velocidad y conducción, hoy tenemos por aquí una aventura gráfica patria que también establece a su creador definitivamente como un nombre totalmente imprescindible dentro del panorama moderno del género.
The Dark Rites of Arkham es la última aventura de Postmodern Adventures, estudio formado por Jose María Melendez, antiguo colaborador de Alcachofa Soft y de la web especializada en el género Aventura Y Cía. El señor Melendez nos deleitó con las excelentes aventuras gráficas Nightmare Frames y An English Haunting, dos de nuestros exponentes favoritos del género en los últimos años. Para la ocasión se ha aliado con nuestros también paisanos enComplot (de quienes seguimos esperando su aventura gráfica The Season of the Warlock como agua de mayo), aunando esfuerzos para ofrecer la que quizá sea la mejor aventura gráfica del estudio.

Melendez se inspira en la obra del gran Howard Phillips Lovecraft para obsequiarnos con una terrorífica aventura que plasma a la perfección las sensaciones del inigualable escritor de Providence. Estamos ante una aventura gráfica de corte totalmente clásico, con control por puntero (simplificado acorde a los estándares modernos, única concesión más allá por su apuesta por el clasicismo), puzles tradicionales de inventario y muchos diálogos con el toque suficiente de ese humor inocente propio de las aventuras gráficas de los 90 revistiendo de manera original el horror cósmico que impregna la pantalla. Y sin más preámbulo podemos afirmar que estamos ante una aventura gráfica soberbia, imprescindible para todo buen amante del género y perfecta para iniciarse en el mismo, con el aliciente de emplear de forma magistral el oscuro universo del soñador de Providence.

Los ritos oscuros de Arkham
La aventura transcurre en Arkham, Massachusetts, en 1933. Durante una redada para requisar unas fotografías comprometedoras del alcalde, el agente de la policía local Jack Foster se topa con un brutal y macabro asesinato ritual. El director del cuerpo de policía le asigna un compañero especializado en tan dantescos temas, el agente Harvey Whitman, y juntos deberán desentrañar el terrible misterio tras el mismo.

De manera muy inteligente, el señor Melendez no basa directamente la aventura en un relato concreto de Lovecraft, creando una trama original que se cruza en varios momentos con situaciones y elementos provenientes de las novelas del maestro del horror cósmico. El guión nos ha parecido magnífico, tiene un ritmo excelente y nos está haciendo visitar de manera constante ubicaciones que casan a la perfección con la ambientación propia de las novelas en que se inspira. No es necesario haberlas leído, pero la cantidad de referencias y situaciones sacadas de las mismas harán las delicias de los seguidores de Lovecraft.

Otro punto fuerte de la aventura son sus diálogos, fenomenalmente escritos, dejándonos una pareja protagonista con mucha personalidad y con unas dinámicas de lo más interesante. No faltarán los giros de guión, las sorpresas y la mejor ambientación de pesadilla que uno esperaría de una obra así. Ya solo por guión y diálogos, The Dark Rites of Arkham conquistará a quien se le acerque, contando como no podría ser de otra forma con textos en castellano. La duración de la aventura oscila entre las 6-8 horas, en función de nuestra pericia en el género.

Rompecabezas tradicionales
A nivel jugable estamos ante un perfecto heredero de las fórmulas más clásicas del género. Manejando a nuestro personaje con el puntero, habrá que recolectar multitud de objetos para emplearlos de la manera adecuada y poder resolver ciertas situaciones y avanzar en el juego, manteniendo a su vez conversaciones para obtener pistas e información necesaria para tal fin. La práctica totalidad de los puzles responden a la tradicional fórmula de rompecabezas de inventario, y al igual que a las dos aventuras gráficas anteriores de Postmodern Adventures quizá se les eche un poquito de menos algo más de desafío. No estamos ante un paseo ni mucho menos, pero tampoco es una aventura gráfica excesivamente compleja.
Contamos con un mapa para visitar varias ubicaciones, y normalmente tendremos varias vías a seguir en la investigación, pudiendo alternar entre ellas si nos atascamos con alguna, cosa que a nosotros no nos ocurrió. Si bien los aventureros más expertos quizá si hubieran disfrutado algo más con rompecabezas más desafiantes, cierto es que estos resultan satisfactorios, variados y están introducidos en la aventura de forma muy orgánica, más allá de ser meros obstáculos en el avance del jugador. Es por ello que estamos ante una aventura gráfica ideal para neófitos, perfectamente disfrutable para quien se acerque al género por primera vez.

Lo cierto es que el título engancha muchísimo, nosotros lo hemos completado casi del tirón en un par de sentadas, tiene un equilibrio perfecto entre narrativa y rompecabezas y el desarrollo es muy atractivo. Quien busque una buena aventura gráfica tiene aquí una parada obligatoria.
Soberbia ambientación
En el plano visual se nota una interesante mejora con respecto a títulos anteriores de la desarrolladora, no es un salto abismal pero sí que estamos ante un juego que luce mejor en pantalla que sus antecesores. El pixel art del juego destaca especialmente por su lograda atmósfera, con unos escenarios llenos de detalles, el empleo de varios efectos muy chulos y un trabajo de iluminación estupendo. Los sprites de los personajes tienen mucho detalle y están animados de manera fantástica. La recreación de los parajes de los años 30 nos ha encantado, y el trabajo para plasmar en pantalla horrores sin nombre es de lo más acertado, incluyendo visitas a demenciales dimensiones de pesadilla. Un trabajo ante el que quitarse el sombrero.

La banda sonora compuesta por Matías J. Olmedo es pura delicia para los oídos, ofreciendo un exquisito despliegue de buen jazz propio de la época. Dichas piezas saben dar paso a composiciones acordes a la temática terrorífica del juego cuando se requiere, reforzando la excelente ambientación del título. Es una lástima que los personajes no cuenten con voces para los diálogos, aunque esto resulta comprensible en una producción modesta de este calado.
Conclusión
The Dark Rites of Arkham es la última demostración de que el señor Jose María Melendez y su estudio Postmodern Adventures son nombres imprescindibles dentro del panorama moderno de la aventura gráfica. Al igual que sus antecesores, estamos ante una de las mejores aventuras gráficas de los últimos años, contando además con el atractivo especial de inspirarse en las obras del maestro del horror cósmico H.P. Lovecraft. Partiendo de un desarrollo muy tradicional, con sus puzles de inventario y multitud de conversaciones, el juego luce de escándalo en pantalla, despliega una trama muy atractiva y absorbente, y tiene un ritmo perfecto con el equilibrio ideal entre narrativa y rompecabezas. Quizá se eche un poquitín de menos algo más de desafío en estos, pero aún así resultarán suficientes para los más veteranos del género y convierten al juego en una puerta de entrada perfecta al mismo, todo ello a un precio de venta escandaloso. Como siempre, tened presente que no está muerto aquello que yace eternamente, y que existen extraños eones en los que incluso la muerte puede morir. Y también que en este país nunca se dejará de facturar excelentes videojuegos.
Lo mejor
- Trama absorbente, intrigante y que de manera muy inteligente toma elementos de varias obras de Lovecraft para tejer su propio guión original.
- Excelente desarrollo con un equilibrio perfecto entre rompecabezas y narrativa.
- Diálogos magistralmente escritos.
- Puesta en escena arrebatadora, de espectacular atmósfera.
Lo peor
- Se echa un poquitín de menos algo más de desafío en sus rompecabezas.
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