Review
Análisis de Ride 6, una entrega solvente pero conservadora que pide girar el acelerador en varios aspectos
Milestone tiene aún algunas asignaturas pendientes para convertir la saga en el simulador definitivo de motociclismo.
Aunque no hayan llegado al nivel de excelencia de Codemasters (el estudio tampoco es tan veterano), Milestone es a las dos ruedas lo que los británicos a las cuatro. Si hay que hacer un videojuego con motos, nadie mejor que el estudio italiano para encargarse de ello y la licencia del Mundial de Motociclismo no podría estar en mejores manos. Pero como todo equipo que llega a cierto nivel, en su momento sintieron la necesidad de crear su propia IP, siempre manteniéndose en la línea de lo que mejor saben hacer. Pronto sorprenderán pasándose a los coches con Screamer, pero por el momento, Milestone nos trae la que es ya la sexta entrega de su saga más emblemática: Ride 6.

Este año hace dos décadas desde que Polyphony Digital tomara el camino inverso. Los creadores de Gran Turismo se aventuraron en 2006 a lanzar el equivalente de su franquicia en las dos ruedas, Tourist Trophy, un juego completamente fantástico. Por qué no tuvo sucesor y por qué ningún otro estudio se atrevió a seguir sus pasos durante diez años, es un misterio, pero por suerte Milestone tomó el testigo en 2015 con el primer Ride. ¿Ha llegado esta saga a poder ser considerada “el Gran Turismo de motos” por méritos propios?
Tras unas cuantas horas con Ride 6, es curioso porque precisamente, Ride 6 es la entrega que más se aleja de lo que representa Gran Turismo, acercándose un poco más a otros títulos de conducción como Forza Horizon. Salvando las distancias ya que aquí no hablamos de un mundo abierto como el de los juegos de Playground Games, pero sí de un tono muy similar: más juvenil, más gamberro, menos formal... y menos enciclopédico, lo que supone una asignatura pendiente.

No hablamos en cuanto a cantidad ya que, cuando pase el primer año del juego, habrá hasta 340 motos diferentes, pero se echa de menos una base de datos relacionada, si no con cada modelo, sí con cada marca. De la misma manera, un resumen o explicación de cada competición, trayectoria de cada una de las leyendas con las que nos enfrentamos... Insistimos, no es un problema de carencia de contenido in game, pero sí que falta, como decíamos antes, ese carácter enciclopédico que seguramente agradecerían los fans de las dos ruedas.
Igualmente, ese tono más juvenil que toma su modo Trayectoria, llamado Ride Fest, puede cargar a más de uno. Menús llenos de colores, un DJ dando ambiente con música estridente... Los fans de la sobriedad no están de enhorabuena, desde luego. Por suerte, este tono es solo estético y mientras en los menús lo tenemos que sufrir, cuando subimos a lomos de nuestra moto el juego gana muchos enteros.

Pero sigamos hablando del contenido, porque como no cabía esperar de otro modo, Ride 6 es muy generoso. Ya de entrada contamos con siete categorías de moto diferente, desde deportiva hasta baggers, pasando por las híbridas motards o enduro, todas ellas con diferencias evidentes en carretera o circuito. 39 circuitos con sus variantes son también más que suficientes, contando con muchos reales como Nürburgring, Monza, Le Mans, Laguna Seca, o el valenciano Ricardo Tormo. Pero hay que halagar el trabajo de Milestone con los ficticios ya que no desmerecen en su diseño en absoluto.
El formato del modo Trayectoria no se aleja de lo que estamos acostumbrados, aunque se presente de una manera tan vistosa. Distribuido por eventos, conseguir una serie de objetivos en cada uno nos lleva a obtener la moto recompensa correspondiente y desbloquear un nuevo evento. Es decir, nada que no hayamos visto anteriormente. Sin embargo, cuando lleguemos al final, nos enfrentamos a 10 leyendas de las dos ruedas en sus diferentes disciplinas: Casey Stoner, Skyler Howles, Ian Hutchinson... Evidentemente, estos diez jefes finales le dan un buen empaque a un modo Carrera que, de no ser por este aspecto, habría sido tremendamente convencional.

Ride 6 convence sin alardes sobre el asfalto y la tierra
Milestone sabe cómo hacer un juego de motos, eso es más que evidente, pero también sabe cómo poner las cosas fáciles a los jugadores que se internen en este mundo por primera vez. Ride 6 presume de dos tipos de control, Arcade y Pro, de los cuales no hace falta explicar demasiado porque ya se intuye de qué va cada uno. Nosotros tenemos que recomendar encarecidamente jugar en Pro, directamente de hecho, ya que la curva de dificultad y progreso está muy bien equilibrada. Así, cuando tengamos que manejar monstruos de 500 cc, tendremos un importante bagaje detrás y estaremos más que preparados.
Sin embargo, es inevitable echar de menos más opciones de personalización, como añadir o quitar algunas ayudas concretas, para que quien quiera hacer una transición más suave de Arcade a Pro tenga la posibilidad de hacerlo. Al menos vamos a poder disfrutar, eso sí, de un desafío siempre a nuestro nivel, gracias a una IA dinámica que se va adaptando a nuestras marcas y nuestro progreso. In game hemos podido ver un comportamiento bastante realista: la conducción de los rivales es agresiva sin ser kamikaze y también cometen errores.

En lo que sí vamos a encontrar satisfacción es en cuanto a las posibilidades de personalización y customización de las motos. Con un concesionario de nuevas y segunda mano, hacernos con una solo es el primer paso y posteriormente podremos instalarles todo tipo de componentes no ya estéticos, que también, sino también otros como tubos de escape, levas, pistones, etc... Así aumentaremos su rendimiento y podremos superar esos desafíos que se nos ponen cuesta arriba.
Conclusión
¿Satisfará Ride 6 a los fans de las motos? Sin ningún género de duda, sí. ¿Puede dar aún un paso más y ser el simulador definitivo? También. No carece de contenido precisamente un juego que además, a nivel jugable, es más que sólido, pero no podemos evitar pensar que con una base de datos histórica de marcas, modelos, o incluso pilotos, la saga podría ir aún más allá y subir de nivel. El cambio a un tono más, digamos, "divertido", nos hace pensar que ese paso aún está lejos de darse, lo que es una lástima. Pero no hay que llevarse a equívocos: Milestone no tiene rival cuando se trata de trasladar el mundo de las dos ruedas a los videojuegos y aunque aún quede una distancia que recorrer hasta la excelencia y apenas haya competencia, Ride 6 será un juego de cabecera durante muchos meses. Aún si nos quedáramos con esta versión día 1, el contenido es extremadamente generoso, pero los italianos ya han anunciado un ambicioso plan de contenido adicional para, al menos, este mismo año.
Lo mejor
- Más generoso que nunca en contenido, con más de 300 motos y casi 40 circuitos.
- Muchos opciones de customización para nuestro piloto y las motos, estéticamente y en rendimiento.
- Aunque tiene modos multijugador (incluido un futuro a pantalla partida), no descuida el modo single player, siendo este el grueso del juego.
- El empaque que le dan los 10 "final bosses" del modo Trayectoria es evidente.
Lo peor
- Le falta una base de datos más amplia y cierto carácter "enciclopédico" para ser el Gran Turismo de motos.
- Le sentaría genial mayores opciones de personalización en cuanto a IA, niveles de ayuda en la conducción, etc...
- Al igual que la saga MotoGP, técnicamente solvente, pero estancado.
Sigue el canal de MeriStation en Twitter. Tu web de videojuegos y de entretenimiento, para conocer todas las noticias, novedades y última hora sobre el mundo del videojuego, cine, series, manga y anime. Avances, análisis, entrevistas, tráileres, gameplays, podcasts y mucho más.
¡Suscríbete! Si está interesado en licenciar este contenido, pincha aquí