
Reanimal
- PlataformaPCPS58.5XBSNSW2
- GéneroAventura
- DesarrolladorTarsier Studios
- Lanzamiento13/02/2026
- TextoInglés
- VocesInglés
- EditorTHQ Nordic
Review
Análisis de Reanimal, la evolución de Little Nightmares a algo mucho más turbio y aterrador
Tarsier Studios deja atrás su popular saga de terror para ofrecer su propia visión de un mundo de pesadilla, ahora junto a THQ Nordic; lo analizamos en PS5.
Little Nightmares se convirtió en todo un fenómeno con sus dos primeras entregas, la visión de un pequeño estudio sueco que logró todo un hito en aquello de inquietar y aterrorizar al personal a través de tramas grotescas y claustrofóbicas, con una puesta en escena de lo más sugerente y una fórmula jugable no revolucionaria pero sí amena. Sin embargo, su affaire con Bandai Namco se torció –de ahí el paso atrás de la reciente tercera parte–, encontrando en THQ Nordic el socio ideal para llevar a cabo su verdadera visión creativa. Y de aquí nace Reanimal, el nuevo videojuego de los creadores de las aventuras de Six y compañía, un título que bien podría ser el verdadero Little Nightmares 3 –o el cuarto, si aceptamos barco con la más reciente entrega– gracias a sus evidentes similitudes, tanto en su dirección artística como en su planteamiento general. Sin embargo, Reanimal se siente como una evolución más de su propio concepto, un paso más ambicioso y, a su vez, oscuro, aterrador y grotesco de lo que debe ser una auténtica pesadilla interactiva. No te pierdas nuestro análisis de Reanimal para PS5, título también disponible en PC, Nintendo Switch 2 y Xbox Series X|S.
Reanimal: la experiencia reacondicionada del auténtico terror
Como decimos, Reanimal puede parecer a simple vista una nueva entrega de Little Nightmares. Sus creadores no se esconden, alegando que esta es su forma de plasmar el verdadero terror en forma de videojuego. Pero Reanimal no es en absoluto conservador; intenta ir más allá. Y lo consigue. Tarsier ha logrado evolucionar su propuesta hacia una aventura más abierta y menos encorsetada, con más posibilidades, manteniendo todo aquello que tan bien saben hacer: provocar miedo. ¿De qué va Reanimal? Desde luego, los que vengan de la saga Little Nightmares se sentirán como en casa.
Ranimal es una aventura en la que tomamos el control de un joven que viaja junto a su hermana con la misión de rescatar a sus amigos desaparecidos en un lugar totalmente extraño y amenazante. Así arranca el juego, navegando sobre una vetusta barca a motor hasta llegar a una tétrica isla, donde se desarrolla el periplo de estos dos valientes e insensatos chavales. Y sí, esta vez se apuesta decididamente por el modo cooperativo, tanto local como en línea. Aunque lo mejor de todo es que podemos jugar a Reanimal en solitario, con la niñita controlada por una IA que si bien no es genial, cumple con lo que se espera de ella, a excepción de algún que otro vaivén que puede acabar en muerte prematura. Ambos personajes se mueven siempre en la misma escena; nada de pantallas partidas como en Split Fiction, por ejemplo. Y ya que citamos el estupendo juego de Josef Fares, se nota que ha influenciado lo nuevo de Tarsier, ya que en ciertos momentos se plantea algún que otro reto cooperativo visto en el premiado título de Hazelight Studios; algo a celebrar, por supuesto.
El control del niño –y por ende, el de la niña en modo cooperativo– es competente y intuitivo, aunque con matices. Podemos caminar y esprintar, además de agacharnos para movernos sigilosamente, saltar, correr y deslizarnos por el suelo, golpear con ciertas armas y utensilios e interactuar con determinados elementos del escenario a través de un icono contextual, el cual aparecerá una vez nos acerquemos al mismo. Lo de matizar el control, por lo general adecuado, viene de la mano de unos saltos una tanto erráticos y ciertas órdenes en las que hay que insistir más de lo que nos gustaría, especialmente a la hora de recoger ciertos objetos y situarlos en su lugar, algo reiterativo en muchos de los rompecabezas –bastante ligeros– que nos encontraremos a lo largo de nuestro osado periplo, a través de lo desconocido. De alguna manera, se ha tratado de trasladar la torpeza de unos niños perdidos en un entorno de pesadilla de un modo bastante acertado, todo sea dicho.

Sin embargo, la gran diferencia de Reanimal respecto a Little Nightmares es que ahora nos movemos por entornos totalmente abiertos, sin limitarnos a un avance lateral de corte 2.5D, tan característico de su anterior obra. Tarsier ha dado un paso adelante en ambición y el simple hecho de apostar por niveles más abiertos de este calibre es la prueba. Eso sí, la puesta en escena está limitada por el uso de cámaras fijas en posición, aunque dinámicas en relación a nuestros movimientos, de las cuales podemos variar su inclinación libremente con el joystick derecho, permitiendo así una mayor visión de todos los rincones de nuestro entorno. En este sentido, Tarsier se permite el lujo de jugar con la fotografía de un modo que antes era imposible, apostando por estampas verdaderamente alucinantes.
En ello tiene mucho que decir la genial ambientación de la que se enorgullece una y otra vez Reanimal; el videojuego se gusta y así lo demuestra casi en cada plano. La conjunción entre el apartado visual –relativamente sobrio aunque, a su vez, detallado hasta niveles casi enfermizos– y el apartado sonoro, contundente y sugerente, logran crear una atmósfera sin igual, verdaderamente inquietante, marcada por la sensación de que en cualquier momento podemos morir. Eso sí, se castiga poco, puesto que si perecemos a manos de los muchos monstruos grotescos que nos acecharán continuamente, al caer por un precipicio o tristemente ahogados en tan gélidas aguas, apareceremos en alguno de los numerosos checkpoints que se ofrecen a lo largo de nuestra particular travesía. Sin embargo, como en Little Nightmares, no logramos quitarnos de encima la recurrente mecánica de ensayo-error, especialmente en ciertos enfrentamientos.

El desarrollo de Reanimal alterna de forma muy acertada secciones de exploración libre – con un marcado acento cinematográfico– con otras de sigilo, además de las clásicas escenas de persecución a manos de animales deformes y otros seres grotescos afectados por el body horror más ochentero e incluso momentos de enfrentamientos directos, a menudo, mediante algún tipo de arma con la que atacar. Además, podremos conducir varios vehículos, aportando frescura y variedad. Los rompecabezas son sencillos y no tardaremos mucho en hacernos con ellos; tampoco faltarán los coleccionables como las máscaras escondidas a través de los niveles o carteles de tono rojizo que desbloquean artes conceptuales del juego. Hablando de máscaras –a cada cual más inquietante–, a pesar de que puedan ser útiles a la hora de distinguir a nuestro personaje del resto –podemos llegar a ser un numeroso grupo de supervivientes–, en los momentos más frenéticos, especialmente cuando huimos a la carrera, resulta complicado saber a quién manejamos, terminando en una más que probable muerte. Un pequeño precio a pagar tanto por la lejanía de la cámara como por la oscura dirección artística del título.
Hablando de arte, Reanimal es todo un prodigio de lo grotesco y lo extravagante, con seres con diseños de lo más aterradores que incluso resultan incómodos de ver. Parecía difícil, pero Tarsier ha logrado superar sus anteriores trabajos, hasta el punto de crear algunos de los seres más enfermizos y pasados de rosca del género del terror. Vísceras, casquería, sangre y ejecuciones de lo más perturbadoras se dan cita en este viaje de auténtica pesadilla. A nivel audiovisual, Reanimal recurre al Unreal Engine 5 para ofrecer entornos muy detallados y una atmósfera bastante lograda; eso sí, en algunos reflejos debemos criticar ciertos artefactos que incluso llegan a molestar. En PS5 Pro se mueve perfectamente a 60 fps en ambos modos gráficos, ya que permite elegir entre calidad y rendimiento.

No obstante, el clipping se deja notar más de lo que nos gustaría en ciertos momentos, especialmente entre nuestro pequeño grupo de niños supervivientes, aunque no llega a arruinar la experiencia en ningún momento. En cuanto a la banda sonora y los efectos de sonido estamos ante un título verdaderamente competente, creando una atmósfera tétrica que evoluciona a ritmos mucho más contundentes en los momentos de tensión, a lo que debemos sumar gritos, lamentos y otros monstruosos efectos que llegan a estremecer; y no exageramos. Como curiosidad, los niños protagonistas tienen ciertas líneas de diálogo entre ellos –bien interpretados– que enfatizan aún más la vertiente narrativa de Reanimal; en perfecto inglés, eso sí.
Reanimal llega a PC, Nintendo Switch 2, PlayStation 5 y Xbox Series X|S el 13 de febrero de 2026 a un precio de 39,99 euros en su versión estándar, con una versión Deluxe que incorpora un par de máscaras para el juego y un pase de temporada a través del cual se añadirán tres pasajes más durante los próximos meses, a un precio de 59,99 euros, tanto en formato físico en consolas como digital. Lamentablemente, en el caso de Switch 2, el juego viene en un cartucho tipo Key-card. En todas las versiones se incluye, además, un pase de amigo para invitar a cualquier usuario a jugar en modo cooperativo en línea a través de una única copia del juego; todo un detalle a considerar.

Conclusión
Reanimal da un paso adelante en la búsqueda del auténtico terror por parte de Tarsier Studios tras su notable legado logrado con Little Nightmares. Los suecos han conseguido evolucionar su fórmula y elevar el listón, a pesar de que en muchos momentos parece que estemos jugando a una nueva entrega de la saga de Six. Sin embargo, Reanimal logra sumergir al jugador en su universo de pesadilla a través de la incertidumbre y el temor a lo desconocido, apostando por set pieces de elevada factura cinematográfica –aunque muy scriptadas–, una historia que nos mantiene en vilo de principio a fin y una constante sensación de temor ante algunos de los seres más grotescos que se recuerdan en un videojuego. Eso sí, la experiencia se siente demasiado efímera, ya que en apenas cinco horas –un par más para lograr el cien por cien– podemos terminar una historia que, en el fondo, pretende remover consciencias.
Lo mejor
- Atmósfera totalmente tétrica e inquietante
- Entornos verdaderamente detallados; buen salto gráfico
- Una especial atención a la acción más cinematográfica
Lo peor
- El control puede resultar algo errático para muchos jugadores
- Como en Little Nightmares, abuso de la mecánica ensayo-error
- Experiencia demasiado efímera; ¡queremos más!
Sigue el canal de MeriStation en Twitter. Tu web de videojuegos y de entretenimiento, para conocer todas las noticias, novedades y última hora sobre el mundo del videojuego, cine, series, manga y anime. Avances, análisis, entrevistas, tráileres, gameplays, podcasts y mucho más. ¡Suscríbete! Si está interesado en licenciar este contenido, pincha aquí
Muy Bueno
Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles. Cómpralo.
