Japón madruga ante el lanzamiento de 3DS
La nueva portátil ya se puede adquirir en el país oriental.
El lanzamiento de una nueva consola siempre es algo especial en Japón, y últimamente, si la consola es de Nintendo es aún más especial. Parece que todo lo que toca en hardware la compañía de Kyoto se convierte en oro: tanto sus accesorios con sus diferentes versiones de consolas crean largas colas de fans la mañana del lanzamiento (o incluso desde la noche anterior). Y esta nueva 3DS no iba a ser menos. Es más, siendo no una revisión de un hardware anterior, sino toda una nueva generación, las colas deberían de ser aún mayores. Sin embargo, con las consolas de Nintendo y precisamente debido a esta aglomeración de gente, las tiendas no suelen ofrecer compra directa los primeros días, sino que es necesario una reserva.
Como era de esperar, las reservas por Internet desaparecieron en unos instantes. Y también una parte de la colas del día de lanzamiento se trasladó al día de inicio de reservas, haciendo que quedará apenas ni una 3DS sin reservar al poco de abrir las tiendas del sector. Y eso que los juegos de lanzamiento no son precisamente los mejores que ha tenido una consola de Nintendo, pero esta 3DS parece que llama a la gente por sí misma.

La tarde de ayer (viernes 25) la mayoría de las tiendas colgaron el cartel de 'Mañana sólo reservas', para evitar que algún despistado pasara la noche en la calle en vano. La cosa pintaba muy negra para los que no tenían reserva, que en realidad eran la mayoría, porque el número de unidades disponibles en principio es muy limitado (las grandes superficies sólo contaban con unos pocos cientos). Por suerte, una de las grandes cadenas de electrónica, Yamada Denki, decidió dar a los fans la oportunidad de conseguir la consola el mismo día de lanzamiento, simplemente por orden de llegada, lo que quiere decir haciendo cola el día anterior.
Yamada Denki es una cadena joven comparada con sus competidores, y tal vez por eso apenas había preparativos para la incipiente cola que se empezaba a formar una vez se cerraron los establecimientos, sobre las 10 de la noche del viernes, en una de sus más nuevas tiendas en el barrio tokiota de Shinjuku. A la 1 de la madrugada, cuando ya no quedan trenes para 'escapar', aún no se había visto a ni un solo representante de la tienda. Sólo un cartel en el que se pedía, en vano, a las 100 personas que ya estábamos allí que no se hiciera cola hasta las 6 de la mañana para evitar problemas.
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Aun así, dado el carácter ordenado del país asiático y el ambiente más bien festivo en la cola, toda la noche transcurrió con tranquilidad. Eso sí, mientras tanto, todos sufríamos el frío de una noche invernal tokiota. A partir de las 6 apareció todo el equipo de la tienda, esta vez sí, para organizar la cola, colocar vallas para permitir el paso a los transeúntes y repartir boletos en los que figuraba el orden en la fila y el color de la consola, para así poder ir a dar una vuelta con tranquilidad. Para esta hora ya se había iniciado de nuevo el servicio de trenes, y los fans iban llegando y engrosando la cola, cada vez con mas prisas para no quedarse sin una. Esta tienda sólo disponía de 400 unidades, así que los más rezagados se quedaron, por desgracia, sin nada.
Finalmente, a las 9 abrían las puertas de la tienda, exclusivamente para vender la 3DS a los fans, que recuperaban la energía de 10 horas de cola según se acercaba el momento de poseer la nueva portátil de Nintendo. Que la 3DS se convierta en una gran consola se verá a partir de ahora, pero no se podrá negar que ha nacido entre multitudes, como toda gran consola en Japón.