VÓLEY PLAYA

Lili y Elsa, "muy emocionadas" ante sus terceros Juegos

La pareja española de vóley playa sellaron su pase en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en el preolímpico de Hiayang. Ya disputaron los de Londres 2012 y Río 2016.

Liliana Fernández y Elsa Baquerizo celebran un punto durante el Preolímpico de China.

La pareja española de voley playa femenino Liliana Fernández y Elsa Baquerizo reconocen sentirse "muy emocionadas" de cara a su terceros Juegos Olímpicos, los de Tokio de este verano, donde esperan que su "carácter luchador y competitivo" les ayude a llegar lejos.

La alicantina y la madrileña se hicieron con una de las dos plazas en el preolímpico de voley playa disputado en Hiayang (China) el pasado mes de septiembre, tras vencer a las alemanas Sandra Ittlinger y Chantal Laboureur por 2-1. De esta forma, el dúo español disputará sus terceros Juegos Olímpicos, después Londres y Río en 2012 y 2016, respectivamente.

"Las dos estamos muy emocionadas, la clasificación ha venido antes de lo esperado, porque normalmente lo hacemos más tarde por el ranking, pero hemos tenido la oportunidad de ganar ese torneo y conseguir un billete. Estos meses tendremos la pretemporada, en marzo empezamos a competir y ya no pararemos hasta agosto", señaló Baquerizo en declaraciones a Europa Press tras acudir junto a su compañera a la firma de su acuerdo de patrocinio con Herbalife Nutrition.

La jugadora destacó el factor "duro" del calor que vivirán en Japón durante los meses de julio y agosto, para el que deberán cuidarse y prepararse, y llegar "mentalizadas". "No sabemos mucho cómo serán las pistas, pero sí sabemos que habrá mucha humedad y quizá será diferente a lo que estamos acostumbradas", afirmó.

Tras muchos años compitiendo con su compañera, Baquerizo destaca el "carácter luchador y competitivo" de ambas, que consigue que sean como "un puzzle", tanto dentro como fuera del campo. "Esa es nuestra filosofía. Además, nos llevamos muy bien, una tiene unas cosas y la otra otras, entonces, nos complementamos", recalcó.

Además, consideró la clasificación para los Juegos un ejemplo de "visibilización" del voley playa femenino y un "ejemplo para todas las niñas". "Siempre que ves a un equipo español en la tele te sientes identificado, yo creo que en ese sentido, le hemos hecho un favor a nuestro deporte", añadió.

"Pienso que el voley playa ha crecido bastante estos últimos años, aunque todavía tiene mucho por recorrer. Puede que sí podamos haber abierto el camino a las demás y que nos vean como un ejemplo, será mas motivante para todas las niñas", afirmó.

La madrileña reconoce como el momento "más especial" de su carrera la primera cita olímpica a la que acudieron juntas, los Juegos de Londres 2012. "Fue súper emotivo. Entramos en la villa y recuerdo mirar todo emocionada, como una niña pequeña, me impresionaba todo, los edificios, los gimnasios, todo", relató.

En cambio, no olvida a ciertos momentos "difíciles", como el "cambio de entrenador" la pasada temporada, cuando Daniel Wood dejó de estar al frente de la pareja después de diez años y Sebastian Menegozzo se certificó como nuevo 'coach', con el que ahora confiesa "estar muy contenta". "Fue duro, pero ahora nos ha enseñado mucho y aún tenemos mucho que aprender", señaló.

Liliana Fernández: "Tengo un bebé, pero es igual de difícil para Elsa"

Por su parte, Liliana Fernández, reconoce como "punto de inflexión" de su carrera una grave lesión en el hombro que casi le impide viajar a Londres en 2012. "Sufrí mucho, aunque ahora estoy casi recuperada. Visité a muchos especialistas y todos me decían que me operara y eso hubiera implicado perderme mis primeros juegos", relató.

"No ir a Londres hubiera marcado nuestra carrera, a saber qué hubiera pasado si me hubiera operado. Por suerte, encontré a un médico que me mandó un programa de rehabilitación, se llama Guti, es el médico del balonmano, tanto del Barça como de la selección en su momento. Él me salvo la carrera deportiva, no puedo estar más agradecida", añadió.

La alicantina confesó estar "emocionada" por preparar la cita de este verano en Tokio, donde tiene "muchas ganas de competir", y para los que no teme a "nadie" en especial. "Sí que es verdad que las diez mejores son las más fuertes, pero no tenemos una bestia negra, por así decirlo", subrayó.

Las españolas llevan juntas como pareja desde 2007, trece años sólo interrumpidos una temporada por la maternidad de Liliana en 2017, que confiesa que "a veces es complicado compaginar la vida personal con la profesional". "Cada situación es diferente, complicada y lo intentamos llevar lo mejor que podemos", añadió

"Yo creo que es igual de difícil para mí que para Elsa, a pesar de que yo tenga un bebé. Yo intento entrenar todo seguido pero en cambio Elsa tiene que ir y venir de Madrid a Tenerife. Es duro pero las condiciones han cambiado y nos adaptamos, lo importante es que cada una damos el cien por cien cuando estamos en el campo", recalcó.

Al igual que su compañera, la jugadora destaca el "buen funcionamiento" con Elsa, con la que por ahora no se plantea una retirada a corto plazo. "Nosotras empezamos en el Centro de Tecnificación de Tenerife. Yo llegué un año antes que Elsa, al principio tenía otra compañera, pero por cuestiones de edad nos acabaron juntando, enseguida se vio la química, que nos llevábamos muy bien, y seguimos para delante", relató.

El dúo realizó estas declaraciones tras presentar como uno de sus nuevos patrocinadores a 'Herbalife Nutrition', multinacional de nutrición presente en muchos deportes y que intenta promover un estilo de vida saludable y anima a las mujeres a la práctica deportiva a través de sus patrocinios.