JUEGOS OLIMPICOS | FÚTBOL

Ceballos se pone las botas

El utrerano saltó al césped por primera vez con zapatillas de fútbol desde que sufrió el esguince.

0
Dani Ceballos.
MIGUEL MORENATTI

Dani Ceballos sigue dando cada día un pequeño paso en su intento de volver a disputar algún partido en estos Juegos Olímpicos. Las pruebas a las que se sometió el lunes confirmaron que sufre un esguince de grado II en su tobillo izquierdo, pero que no tiene afectadas otras partes del pie que se temía que pudieran haber sufrido daños. El tiempo de baja en condiciones normales es entre tres y cuatro semanas, pero él quiere acortar plazos.

El resultado de las pruebas médicas fue una enorme carga positiva en su estado anímico, porque ahora sabe que tiene opciones reales de volver a ayudar a la Selección Olímpica en Tokio. Este martes, en el entrenamiento en Tokio, dio un paso más: se puso las botas de fútbol. Lo hizo por un motivo: si logra jugar será vendado, así que el objetivo es que la zapatilla vaya adaptándose a la nueva forma que va a tener el pie. Se atrevió a tocar balón mientras caminaba. Sus sesiones de fisioterapia con Álex Benito están siendo muy duras (empiezan la primera al levantarse y algunos días terminan de madrugada la última) pero están dando sus frutos, porque mejora cada día.

El objetivo real es llegar a semifinales, aunque el utrerano quiere intentar acortar aún más los plazos y estar en unos hipotéticos cuartos. "Lo de Dani ha sido milagroso. En otras circunstancias hubiera sido una lesión de mucho más tiempo. Si tenemos la fortuna de estar en cuartos va a estar ahí, ahí...", dijo De la Fuente al ser preguntado por Ceballos.

Mingueza

El otro lesionado, Óscar Mingueza, se entrenó este martes con normalidad junto al resto de sus compañeros. La ecografía a la que se sometió el lunes reflejó que no sufre ninguna lesión. De la Fuente debe decidir si le fuerza este miércoles contra Argentina (13:00, La1), porque lleva varios días sin entrenarse y ha perdido ritmo, o si decide ser conservador y reservarle para un hipotético cruce de cuartos de final en caso de conseguir el pase (España necesita un empate).