MIGRANTES DEL BALÓN

"Meter a tu hijo de seis meses en un búnker no es agradable"

Enric Saborit detalla su experiencia siendo testigo del conflicto israelí-palestino antes de regresar a Tel Aviv para afrontar el final de temporada.

"Meter a tu hijo de seis meses en un búnker no es agradable"

Tras 11 días de bombardeos en la Franja de Gaza y lanzamientos de cohetes hacia suelo israelí, Israel y las milicias palestinas acordaron un alto el fuego "recíproco, simultáneo y sin condiciones". Este es el ambiente que Enric Saborit y Luis Hernández, futbolistas españoles del Maccabi Tel Aviv, se encontrarán en su retorno a Israel más de una semana después de huir a España en busca de seguridad. "Estábamos en casa y, de repente, nos sorprendieron diciendo que iban a empezar a lanzar cohetes sobre Tel Aviv. Y así fue, sonaron las alarmas y nos tuvimos que meter en el búnker", recuerda Saborit sobre uno de los momentos en los que más miedo ha pasado.

Tras más de tres años en Tel Aviv, Enric Saborit conoció la cúpula de hierro, un sistema móvil de defensa aérea desarrollado por Israel para la protección de la población civil. "Intercepta el 90% de los cohetes, pero si lanzan 3.000 alguno cae... Nunca había escuchado el ruido que hacen cuando explotan en el cielo. Mi hijo tiene seis meses y no se entera de nada, pero tener que despertarlo a las tres de la mañana para meterlo en un búnker no es agradable", detalla el ex del Athletic, quien, como todos sus compañeros extranjeros, rechazó un traslado hacia el norte con el objetivo de regresar a España: "Teníamos que salir de allí cuanto antes porque se pasa miedo. No llegamos a temer por nuestra integridad, pero tampoco puedes estar tranquilo en ningún momento. Escuchas una moto y ya te asustas. Estás todo el rato con la antena puesta".

Después de pasar tres días sin dormir y ser testigos de un conflicto que ha acabado con la vida de más de 200 personas, tanto Enric Saborit como Luis Hernández pudieron regresar a España en un vuelo regular. "La idea era desconectar, pero no puedes", desvela Enric, "estás todo el rato mirando el teléfono y siguiendo todas las noticias que llegan desde allí". "Llevo tres años en Israel y tengo amigos israelíes que no quieren ningún conflicto y están sufriendo. Yo creo que, cuando hay víctimas inocentes, ninguno puede tener la razón. Si sufre gente que no tiene que sufrir, los dos se están equivocando", añade el lateral del Maccabi Tel Aviv, sorprendido por la confianza de la población israelí en su sistema de defensa: "Cuando suena la alarma se meten en el búnker, pero después salen y siguen haciendo vida normal. Estos días había gente en la playa".

Aunque ya sin la compañía de sus familias, Enric Saborit y Luis Hernández regresarán esta semana a Israel para afrontar la recta final de una temporada en la que su Maccabi Tel Aviv aún lucha por dos títulos. Con un único extranjero en la convocatoria -el panameño Eduardo Guerrero-, los amarillos derrotaron el pasado jueves al Maccabi Haifa y se clasificaron para la final de Copa, donde se medirán el próximo 2 de junio al Hapoel Tel Aviv. Antes, Saborit y Hernández buscarán revalidar el título de Liga, lo que sería una auténtica gesta ya que el Maccabi Haifa de José Rodríguez les aventaja en cuatro puntos cuando solo quedan nueve en disputa.