BARCELONA

Laporta aplaza la decisión sobre el futuro de Koeman

El presidente y el técnico se reunieron durante más de dos horas para realizar un diagnóstico sobre la situación del equipo. A la salida del restaurante, nadie hizo declaraciones.

Joan Laporta ha decidido coger el toro por los cuernos ante la deriva preocupante del equipo en los últimos partidos, donde se ha apeado prácticamente por la lucha de LaLiga y en consecuencia por la posibilidad de acabar el curso con un doblete, tras la consecución de la Copa del Rey. El presidente blaugrana citó a una reunión urgente con Ronald Koeman para conocer de primera mano qué estaba pasando en el equipo y poner soluciones cuanto antes de cara a la planificación de la próxima temporada. Una planificación, por cierto, en la que Laporta todavía no se ha pronunciado públicamente si estará Koeman o no.

Laporta y Koeman compartieron mantel en un conocido restaurante de la zona alta de Barcelona, reunión en la que también participó el vicepresidente deportivo y mano derecha del presidente, Rafa Yuste. Durante más de dos horas abordaron todos los temas de la actualidad blaugrana, entre los que destacó con luz propia el mal momento de juego del equipo. El presidente quiso conocer cuáles eran las conclusiones del staff técnico sobre el bajón de rendimiento en las últimas semanas, que le ha llevado a tirar prácticamente cualquier opción por el título, tras las frustrantes derrotas ante el Granada en el Camp Nou (1-2) y el empate en la última jornada contra el Levante (3-3) en el Ciutat de Valencia, tras dejarse remontar en tres minutos un 0-2 a favor.

Respecto al futuro de Koeman al frente del equipo, al holandés le queda todavía una temporada más por cumplir, parece que se mantiene en ‘stand by’, a la espera de una próxima reunión a final de temporada.

En todo caso, Laporta sigue sin ratificar públicamente a Koeman de cara al próximo curso. El dirigente blaugrana fue abordado por los periodistas que estaban esperándole a la salida del restaurante, pero Laporta prefirió no hacer declaraciones y mantener en vilo al aficionado sobre si el técnico holandés seguirá o no la próxima temporada al frente del club.