Las Palmas

Siete días de montaña rusa

Las Palmas cumple una atípica primera semana de trabajo. Javi positivo. Los descartados siguen. Ni rastro de fichajes tras el de Díez. Hoy, descanso.

Siete días de montaña rusa
@udlp_oficial

Ya se sabía que a Las Palmas, como a todos sus rivales, los que conoce y los que no, le esperaba una más que atípica primera semana de trabajo en esta excepcional pretemporada, tan marcada por la COVID-19, siempre a contrarreloj.

Esto fue así desde el primer día. El lunes 10 de agosto, los futbolistas de la primera plantilla amarilla estaban citados en la Ciudad Deportiva para pasar los respectivos test que debían buscar cualquier rastro o indicio del virus que tiene en vilo a medio mundo. Ahí estuvo también presente Ale Díez, lateral derecho procedente del Extremadura, cuyo fichaje por tres temporadas fue también anunciado al alba de la presente semana.

Al día, siguiente, el martes, estaba previsto el primer entrenamiento en las instalaciones de Barranco Seco desde las 18.30, pero rápidamente hubo que cambiar de planes. Ocurre que, el mismo martes a mediodía, se conoció que uno de los jugadores que debía ponerse a trabajar de inmediato a las órdenes de Pepe Mel había dado positivo, por lo que rápidamente tuvo que ser aislado en su domicilio siguiendo los protocolos establecidos por LaLiga y las autoridades sanitarias. Poco después se conoció que el afectado era Javi Castellano, que aún permanece en casa pero fuera de peligro.

El mismo martes compareció en rueda telemática Miguel Ángel Ramírez, presidente del club, para pasar revista a la actualidad de la UD. El máximo dirigente y accionista de Las Palmas confirmó, entre otros asuntos, la amplia reducción presupuestaria (12 millones), que el club todavía pelea por la continuidad de Rubén Castro y que esta misma semana se oficializarían 2-3 fichajes dejando a un lado el de Díez sin que, de momento, más allá de confirmaciones no oficiales de la llegada de Enzo Loiodice, se haya anunciado nada. También aseguraba que, de momento, no habrá campaña de abonados. Tampoco parece que se ponga a marcha ni siquiera a largo plazo.

Asimismo, MÁR reiteraba los descartes de Srnic, Raúl Fernández, Deivid, Mantovani y De la Bella, estos dos últimos indiscutibles en los planes de Pepe Mel. “No entran en nuestros planes de querer rejuvencer la plantilla”, dijo Ramírez sobre ambos defensas el propio martes. Unos días, antes, en La Provincia, anunció además que estos cinco futbolistas entrenarían apartados del grupo, pero se avecinaba lío a la vista y la entidad grancanaria tuvo que recular que recular, pues corría peligro de incumplir el convenio con la AFE que ofrece a los jugadores la posibilidad de denunciar su situación si son obligados, por el mero hecho de estar descartados, a entrenarse en solitario. Así, confirmó que se ejercitarían con el resto de la plantilla sabiendo que no entran en los planes del club. Sin embargo, tanto Mantovani como De la Bella mostraron su alegría por el regreso al trabajo en sus perfiles de redes sociales. Se avecina lío. Todo ellos mientras el grueso del equipo se hace poco a poco los obligatorios reconocimientos médicos propios del inicio de cada pretemporada.

Paralelamente, el positivo de Javi Castellano obligó a cambiar de manera abrupta los planes de trabajo, viéndose los futbolistas obligados a entrenar de manera individual en diferentes turnos hasta conocer los resultados de los nuevos PCR que se llevaron a cabo el jueves 13 de agosto. Todos dieron negativo por lo que el equipo, que hoy descansa, pudo regresar ayer al trabajo grupal en doble sesión.

Ayer, además, se conoció que el portero Raúl Fernández, que lleva sin jugar desde 14 de abril de 2019 por diferentes problemas físicos, tendría que volver a pasar por el quirófano ‘por culpa’ de su rodilla izquierda. Fue la cruel y perfecta metáfora para esta primera semana de trabajo de la Unión Deportiva Las Palmas, una perfecta montaña rusa de sensaciones.