BARCELONA

Conjura culé: "Si ganamos los seis partidos, campeones"

En el vestuario aún no tiran la toalla. Durante el vuelo de regreso a Barcelona se gestó una cumbre entre los pesos pesados donde se fraguó el sueño de LaLiga.

El segundo empate consecutivo fuera del Camp Nou tras el confinamiento trajo un poso de amargura y frustración en la expedición blaugrana, sobre todo porque ante el Celta habían tenido el triunfo al alcance de la mano durante muchos minutos. El liderazgo momentáneo un punto por encima del Real Madrid en LaLiga no ocultaba la decepción en una plantilla que había dejado escapar cuatro puntos en sus dos últimas salidas (Sevilla y Celta), poniendo en bandeja de plata el título al Real Madrid.

Sin embargo, esta amargura inicial tras el empate 2-2 en Balaídos se transformó muy pronto en rabia y enfado. El equipo tenía la sensación de haber hecho las cosas bien y que sólo unos errores puntuales les dejaron a las puertas del triunfo. Además, las decisiones arbitrales continuaron estando al orden del día en las conversaciones de la expedición blaugrana, sobre todo en la falta inexistente de Piqué a Aspas, que propició el segundo gol del Celta.

Durante el vuelo de regreso de Barcelona, se produjo una mini cumbre entre varios pesos pesados del primer equipo. Había un enfado generalizado por algunas situaciones puntuales, pero sobre todo se intentó llevar la reunión hacia los aspectos más positivos. El primero fue el convencimiento de que LaLiga aún no está perdida. Si bien es cierto que el equipo está agotando todas sus balas en la recámara, aún tiene partidos y puntos por delante para revertir la situación. De hecho, se llegó al convencimiento de que si el equipo no deja escapar ningún punto más, de aquí a final de temporada, serán campeones. “Si no fallamos más en los próximos seis partidos, ganaremos LaLiga”, se reafirmaron.

El reto, sin duda, se presenta mayúsculo, porque el calendario que le queda al Barcelona es complicado, sobre todo si nos ceñimos a la próxima semana. De hecho, se reafirmaron que si son capaces de sacar los dos próximos partidos adelante tendrán buena parte del título encarrilado: el Barcelona juega el martes en el Camp Nou ante el Atlético de Madrid y el domingo frente al Villarreal en El Madrigal. Después el camino se hace más llevadero, jugando en casa contra el Espanyol y el Osasuna y fuera frente al Valladolid y Alavés.

Asimismo están convencidos de que el Real Madrid tarde o temprano pinchará porque es imposible que sume los 33 puntos post confinamiento, por mucho que Piqué dejara caer su escepticismo sobre la forma en que se estaban manejando los resortes en LaLiga para beneficiar al club blanco. De hecho, en la plantilla hay dos partidos en concreto donde los blaugrana confían en un traspié blanco y son precisamente los que jugará la próxima semana: frente al Getafe el miércoles en Valdebebas y sobre todo ante el Athletic en San Mamés el domingo.