Licencias y seguros que hacen falta para pilotar un drone
¿Hace falta licencia y, sobre todo, seguro para poder usar un drone? Es la primera pregunta que nos deberíamos hacer antes de comprar uno.

Es uno de los gadget de moda, los drones. La facilidad de volar con ellos hace que sean más asequibles que el aeromodelismo habitual y no faltan ya en muchas casas y como regalo en cumpleaños y fiestas señaladas. Sin embargo, si pasamos de los de juguete a cosas más serias, habría que mirar un poco si nos hará falta una licencia o un seguro para poder volar con ellos.
¿Hace falta licencia o seguro para un drone?
Empezamos por el seguro y es que no todos los usos son iguales y algunos de ellos conllevan la obligación de contratar un seguro de Responsabilidad Civil. el uso profesional o comercial de estos aparatos está regulado por el Ministerio de Fomento a través del Real Decreto-ley 8/2014, de 4 de julio.
De momento, mediante esta normativa se regula temporalmente el uso profesional, pero no el deportivo o de recreo que cae bajo la normativa de aeromodelismo, en la que están los de menos de 2 kilos (o 5 kilos con la nueva ley que se espera que entre en vigor). En este segundo caso, no se necesita ni licencia ni seguro obligatorio pero existe una serie de normativa al respecto que recomienda la AESA y, ojo, no cumplirla puede llevar multas de hasta 225.000 euros:

.- No se pueden volar en zonas urbanas.
.- No se pueden volar sobre aglomeraciones de gente (parques, playas, conciertos, etc.)
.- No se pueden volar de noche.
.- No se pueden volar cerca de aeropuertos u otras zonas donde se realicen vuelos con otras aeronaves a baja altura.
.- No se puede poner en peligro a terceros.
.- Siempre tenerlo a la vista, aunque se puede volar hasta donde del radio de radiofrecuencia y no superar los 120 metros de altura.
.- Saber volar con seguridad.
.- Sólo volar drones en zonas adecuadas para ello (por ejemplo, mencionan zonas de vuelo de aeromodelismo, zonas despobladas, etc.)
.- Los daños que cause el dron son responsabilidad de quien lo maneja.
Si ya queremos hacer algo profesional con el drone, siempre que pese menos de 25 kilos, será necesario tener un seguro. Por norma general se ofrece un seguro tipo para aeronaves no tripuladas que cubre unos 300.000 euros de capital asegurado y con franquicias de entre 0 y 500 euros. Las cuotas en firmas como Caser, Ges, Allianz o Generali van de los 190 a los 380 euros. Sin embargo esto son aproximaciones ya que cada aparato, según sus características, modelo, etc, tendría una póliza personalizada.
En cuanto a la licencia para poder usar un drone de manera profesional, para empezar habrá que matricularlo y darse de alta como operador de vuelo de drones en AESA. Además, hace falta un certificado Clase 2, consistente en un examen teórico, examen práctico y una prueba médica. El curso para obtenerlo ronda entre los 500 y 1000 euros dependiendo de la academia, que debe estar certificada como ATO. Y ojo, cada licencia sólo habilita para pilotar un modelo concreto de drone, habrá que sacarse otra diferente si queremos pilotar otro diferente.