MASTERCHEF

Saray se despacha contra sus compañeros, se reafirma en lo que hizo y ansía más tele

La polémica última expulsada de 'MasterChef 8' ha cargado contra el jurado, anuncia pelea en la repesca y desvela para qué quería el dinero del premio.

El programa del pasado lunes de 'MasterChef 8' dejó momentos para hablar durante lo que resta de cuarentena con una concursante expulsada de manera directa tras protagonizar varios enfrentamientos con sus compañeros, con los jueces y con un plato para la historia: una perdiz sin desplumar para 'deleite' de Jordi, Pepe y Samantha. Saray, una educadora social cordobesa de 27 años, gitana y transexual, se convirtió en un ejemplo de valentía, pero todo se torció en un día que comenzó mal y terminó peor.

En las redes sociales, durante la emisión del programa, se defendió alegando que fue un impulso por la tensión y la rabia de tener tan poco tiempo para cocinar un alimento que requería de una exhaustiva limpieza antes de ser cocinado. Sin embargo, con el paso de los días se ha reafirmado en la decisión que tomó y asegura que lo volvería a hacer, además de anunciar pelea en la próxima repesca: "Voy a ir a la repesca y como me cojan le va a dar un dolorcillo a más de uno. Me encantaría entrar en la repesca solo por ver sus caras. Sería muy fuerte. Yo creo que se morirían todos", aseguró para RTVE Digital. "Y si te digo la verdad, sí, lo volvería a hacer. No tenía ninguna posibilidad de salvarme".

Preguntada por lo que sucedió en las cocinas más famosas de la televisión, reiteró que así es su forma de ser: "No tengo el comportamiento de la infanta Leonor, qué hago, soy así. Soy una persona al natural como el atún. No puedo fingir. Es que yo soy La Saray. Quien me quiera, bien, y quien no, carretera y manta", espeta. Así explica cómo vivió la prueba de eliminación y su posterior expulsión: "Yo dije: '¿Que me quieren joder aquí a tope concursantes, jurado y todos?' Digo: 'Ahora se va a cagar la perra'. ¿Que me queréis quitando plumas como una perra? No, no, no. Yo no me voy a poner aquí a arrancar plumas para darte a ti la satisfacción. ¿Qué queréis? ¿Que haga el pajarraco puteada ante todos? Pues toma. Pajarraco vivo pa' ti. Y eso es lo que hice porque estaba muy enfadada", expresó.

Su injustificable actitud tiene varios culpables, o al menos así lo cree ella. En primer lugar, "Teresa la maléfica", con la que tuvo un serio enfrentamiento poco antes de la prueba de eliminación. Y además, el "elfo maléfico Andy", que solo le dio 20 minutos para cocinar amparándose en el mal rollo que supuestamente crea Saray entre el resto de concursantes.

Pero la joven tampoco se detiene ahí y se despacha contra más protagonistas: contra el jurado porque le gusta que "me digan las cosas con una sonrisa y cariño", contra José Mari porque es "una mosca cojonera", "mala gente" y una persona que "si puede pisar a sus compañeros lo hará", y nuevamente contra Andy porque le describe como "una copia barata de Nathan".

Quería el premio para un vientre de alquiler

En la entrevista para RTVE, desveló además en qué quería gastarse los 100.000 euros del premio: "Aunque yo tengo a mi perra que es como mi hija, a mí me encantaría ser mamá. Yo con el premio de 'MasterChef' hubiera intentado con un vientre de alquiler ser mamá. Tengo 28 años, pero yo me siento ya madre. Me gustaría tener mi niña, mi bebé", confesó.

Quiere trabajar en televisión

"Me he dado cuenta de que me encanta el mundo de la comunicación y la televisión. Veo una cámara y me vuelvo loca. Me encantaría hacer un reality o un programa de televisión", explicó. Además, para EFE declaró que le encantaría participar en programas como 'GH VIP' o 'Supervivientes', un deseo que han mostrado muchos usuarios en las redes sociales que no dudaron en mostrar su apoyo en el polémico desenlace de su paso por el concurso gastronómico.