Marvel Ultimate Alliance 3: The Black Order
Marvel Ultimate Alliance 3: The Black Order
Carátula de Marvel Ultimate Alliance 3: The Black Order

Marvel Ultimate Alliance 3: The Black Order, análisis

Cónclave de Súper Héroes.

Cuando se anunció la llegada de un nuevo Marvel Ultimate Alliance 3, la noticia fue bien recibida por varios motivos. Uno, porque en plena vorágine de Los Vengadores en los cines, ya era hora de poder recibir un juego del universo Marvel, cosa extraña teniendo en cuenta que normalmente se aprovechan este tipo de filón y con MCU no ha sido el caso. La segunda, porque ya la anterior entrega, casi olvidada tras tanto tiempo, dejó buen sabor de boca. El título exclusivo de Nintendo Switch desarrollado por el Team Ninja sale en el momento justo, y aunque el resultado es competente, seguramente no sea el gran bombazo que muchos podrían esperar. 

En cierto modo, parece que no haya pasado el tiempo para la franquicia, ya que esta tercera entrega mantiene las señas de identidad que conocimos en la primera iteración y en su secuela de 2014. Eso significa que quién vaya a buscar un juego cinematográfico y espectacular inspirado en MCU no va a encontrar exactamente esto. Sí que hay una recreación fiel y detallada, con una estética acertada, de los héroes y villanos del mundo Marvel, y de hecho tanto los diálogos como las escenas de vídeo están repletas de guiños, momentos referenciales de los cómics y escenas espectaculares. Pero su puesta en escena a nivel jugable mantiene el concepto de cámara aérea y una amplitud de miras más allá de la espectacularidad. 

Es importante recalcar que aunque la trama principal gira alrededor de la búsqueda de las gemas del infinito antes de que Thanos y su Black Order las consigan, y que ya en la introducción tengamos un encontronazo entre los Guardianes de la Galaxia y Nébula, el título se inspira en los cómics, con las historietas de Los Vengadores, Los Nuevos Vengadores y Black Order, además de arcos como los Inhumanos o Infinity como protagonistas. No salen todos los personajes ni tramas, pero el sentir general de cada uno de los capítulos del argumento se mueve entre estas viñetas. Eso aporta, por un lado, una gran variedad de localizaciones y de personajes, tanto aliados como enemigos; y por otro, la presentación de muchos nombres que seguro veremos en una cuarta fase que está por venir en la gran pantalla.

Tanto la caracterización de los personajes como su estética, personalidad y diálogos cumplen con nota para los amantes del mundo del cómic. Casi todos, además, tienen su momento de gloria. El fanservice bien entendido y satisfactorio. Aunque es cierto que la trama principal no está trabajada como se espera. El desarrollo argumental es bastante simple y con momentos abruptos, y la sensación es que casi todo es una excusa para ir presentando localizaciones y personajes. Como una pasarela, sin una conexión que fluya realmente a lo largo de los 10 capítulos en los que visitaremos la nave Kree, la Balsa, Tierra de Sombras, la Torre de los Avengers, Instituto Xavier, la Dimensión Oscura o Wakanda, entre otros lugares.

Combate y RPG

La trama principal dura unas 10 horas, y nos permite ir viviendo los acontecimientos desde la primera escena hasta el combate final en una serie de fases bastante lineales, aunque con recovecos y espacio para desviarse y encontrar recompensas y extras. En nuestro periplo vamos acabando con todo tipo de enemigos, nos enfrentamos a jefes intermedios y, claro está, al gran jefazo de turno. A lo largo del camino vamos sumando personajes a la Alianza: 32 en total más cuatro desbloqueables. Black Panther, Avispa, Hawkeye, Viuda Negra, Falcon, Capitán América, Iron Man, Thor, Hulk, Daredevil, Tormenta, Mariposa Mental, Lobezno, Bruja Escarlata, Rocket, Starlord, Gamora, Drax, Crystal, Luke Cage, Iron Fist, Nightcrawler, Deadpool, Venom, Spider-Gwen, Miles Morales, Spiderman, Capitana Marvel, Ms. Marvel, Doctor Stranger, Elsa Bloodstone y Motorista Fantasma son los elegidos, a falta de conocer el contenido del pase de temporada.

Todos se controlan con el mismo patrón. Tenemos dos golpes, flojo y fuerte, un botón de salto, otro para bloquear y esquivar y la opción de lanzar ataques especiales, pudiendo equipar cuatro a la vez. A pesar que detrás del combate está el Team Ninja (Ninja Gaiden, Nioh), no hay rastro de una gran profundidad de combos ni nada por el estilo, más allá de poder encadenar ataques en sinergia con otros personajes cuando los activamos y, cuando tenemos la barra amarilla al máximo, lanzar la Alianza Extrema, un ataque devastador que puede sumar los cuatro personajes controlables a la vez para destrozar al enemigo. Como beat’ em up, el juego ni arriesga ni ofrece una gran profundidad jugable. Es más bien sencillo en este sentido.

Pero si algo hay que destacar de Ultimate Alliance 3, es precisamente que intenta alejarse del ‘machacabotones’. Sí, habrá oleadas de enemigos que podremos destrozar sin pensar mucho, golpeando flojos y cuando tenemos barra de energía, lanzando ataques especiales solos o con sinergias sin preocuparnos demasiado, pero siempre habrá enemigos de mayor nivel -por no hablar de los jefes- que exigirán aprender sus patrones y saber usar la esquiva para mantenernos con vida. Además, la elección de equipo para luchar también tiene su miga. Algunos como Hawkeye o Tormenta son héroes para atacar a distancia, mientras que otros como Hulk o el Capitán América triunfan en el cuerpo a cuerpo. La combinación entre ellos para tener un poco de todo también funciona: algunos, como Iron Man, tienen especiales devastadores con rayos que combinados con el escudo del Capi, pueden golpear con fuerza a varios objetivos.

Hay varios enemigos que nos atacan a distancia, otros que son resistentes a los golpes, algunos que dejan un rastro de veneno que nos bloquea o los hay que son capaces de usar armas como torretas. Todo ello hace que los combates sean dinámicos y no se desarrollen de la misma manera, introduciendo algunas variaciones pequeñas pero suficientes para mantener el interés del jugador. No siempre, ya que algunas fases como la Dimensión Oscura suponen un bajón importante en diseño y ritmo respecto a otras más interesantes, como Instituto Xavier. De hecho, algunos rompecabezas o interacción necesaria con nuestro alrededor tiene un resultado irregular, con tareas que carecen de interés.

En este punto vale la pena detenerse en los jefes finales. Son los mejores combates del juego, los que nos obligan a cambiar constantemente de personaje controlable para gestionar la lucha desde todos los frentes, teniendo un ojo puesto en la barra de energía y de vida de los cuatro héroes para que nadie caiga (revivir al compañero es limitado hasta que llegamos a cada checkpoint) y se puedan lanzar las sinergias en el momento justo. Tanto estos jefes como los enemigos de élite de las fases corrientes cuentan con una barra de resistencia que debe romperse para poder hacer menguar su barra de vitalidad. Esto aporta algo de estrategia y obliga al jugador a combatir con cabeza, sin machacar: golpear con ciertos ataques u objetos del escenario, y cuando desequilibramos al rival, lanzar nuestros mejores golpes. Si lo hacemos al revés, cuando el rival está desguarnecido no podremos castigarlo de manera óptima porque no tendremos barra de energía.

Personajes como Octopus, Duende Verde, Ultrón, Magneto, Loki, Bullseye, Dormammu o MODOK van ofreciendo combates intensos o secuencias que debemos superar de distintas maneras, a lo que añadir el gancho que ya de por sí tienen como grandes villanos ante los héroes de la Alianza. Aunque no todos los combates tienen el mismo nivel de interés, sí que en general son los momentos álgidos de la trama principal. 

Visto todo esto, ¿cuál es el principal problema del juego? Seguramente la falta de ambición. El desarrollo, con sus altibajos, es entretenido y llevadero. Pero la falta de profundidad y la sensación de tener poca evolución jugable desde el principio hasta el final hacen que deje el sabor de que se podría haber explotado más. Tanto el sistema de combate, simple y que se queda en lo básico, hasta el sistema de colaboración entre personajes, ya sea mediante la CPU o mediante otros jugadores. Los héroes de Marvel dan para mucho más que para una mecánica de juego que hace como aquel estudiante que se sabe la lección de la que se examina y no intenta buscar la mejor nota posible. Y, en el plano del propio juego, ya de por sí queda algo justo en mecánicas en comparación con otros del género. 

Mejorar y potenciar a los personajes: el toque RPG

El título cuenta con elementos RPG imprescindibles para el avance. Aunque tengamos ataques y un sistema de combate claro tanto en defensa como en habilidades, sin ganar experiencia y subir de niveles es imposible terminar el título. A medida que subimos de nivel, tenemos más slots para nuevos ataques especiales, para equiparnos ISO-8 (unos cristales potenciadores) y poder enfrentarnos a los enemigos más duros que están por venir. Solo suben de nivel los personajes que usamos, por lo que si en los primeros capítulos dejamos a Thor de lado, con su nivel 7, será inviable usarlo en capítulos donde los enemigos tienen nivel 15. Eso sí, podemos encontrar bloques de experiencia para subir de golpe algunos niveles si queremos recuperar algún héroe que ha quedado demasiado retrasado en poder.

A medida que avanzamos, podremos lootear nuevos cristales, dinero y materiales que luego podremos usar para mejorar nuestros ataques especiales o equiparnos los ISO conseguidos a cambio de mejorar estadísticas: más ataque, más defensa, recarga más rápida de energía, recuperación de vida por segundo, conseguir más créditos… Todo ello acaba siendo necesario para armarnos ante grandes jefes finales, donde el simple hecho de haber subido de nivel no será suficiente. Además, en cierto punto podremos mejorar y construir nuestros propios cristales ISO. A todo esto, hace falta añadir un tablero de Alianza que nos permite mejorar estadísticas y bonificaciones generales para el equipo que llevemos.

Por último, los equipos también tienen sus particularidades. Si somos fans dispersos de personajes, no hay problema y no vamos a encontrar barreras imposibles por llevar un equipo con un Vengador, un X-Men, un guardián de la Galaxia y un villano. Pero sí que un equipo 100% Patrulla X o Vengadores originales bonifica más al grupo, algo que seguramente es útil en las misiones extras y que son lo que alarga significativamente la vida del juego.

Galaxias por explorar

A medida que avanzamos en la historia podemos encontrar grietas que nos dirigen a misiones extras, y cuando superemos ciertos momentos de la historia, abriremos portales con todo tipo de desafíos para superar. Algunas recrean jefes y momentos de la trama principal, pero con exigencias de número de enemigos, tiempo para superarlas, personajes a usar… A cambio de recompensas en forma de materiales y recursos para mejorar nuestros personajes, nuevos trajes o incluso personajes jugables (4) que no están disponibles de otra manera. Hay misiones de todo tipo y pican al jugador por su dificultad. Desde acabar con hordas de enemigos de Ultrón solo con el Capi en menos de 2 minutos hasta acabar con 30 krees o más a cambio de conseguir ISO-8 muy poderosos que luego puedes equipar para la historia o para misiones más difíciles. El juego brinda una buena cantidad de objetivos, recompensas y propuestas (algunos combates parecen un beat’em up masivo, otros son mini speed-runs camuflados) que dan para mucho. Los mayores desafíos están aquí y vale la pena explorarlos. 

El cooperativo y la cámara 

Y todo lo contado hasta el momento se aplica a otro de los puntos clave del juego: el cooperativo. El título permite hasta cuatro jugadores a la vez, tanto en local (dock) como en línea. Y sorprendentemente es en el primer caso donde Ultimate Alliance 3 falla más. La cámara usada para seguir la acción cuando jugamos con amigos es un incordio, y nos dejará muchos malos momentos, además de bloquear nuestro avance según la posición de otros compañeros. Ya la cámara para el single player tiene desajustes -sobre todo si probamos la heroica, que acerca la acción a los personajes- y momentos críticos, pero en el modo local hace que sea más complicado saber donde estamos y qué hacemos que no la ejecución en sí. Por suerte, a nivel online, donde hemos podido jugar sin problema de lag alguno, la cámara es como la individual, que a pesar de sus fallos es mejor que la mencionada en el cooperativo en misma consola.

Esto afecta a la experiencia de un juego pensado para cooperar y en el que sufre más de la cuenta precisamente en esa colaboración. No quita que en compañía tengamos buenos momentos avisándonos de ataques de sinergia y sobre todo trazando estrategias que con la CPU son un incordio. Por ejemplo, que un jugador active unas compuertas o rompa unos generadores mientras los otros lo cubren; o tener jugadores disparando con torretas y otros atacando a los enemigos para que no les molesten. Siempre se dice que mejor en compañía, sí, aunque aquí hay el asterisco de tener una cámara lejos de ser óptima.

El título se completa con una galería con informes detallados sobre personajes y localizaciones, todas las cinemáticas, música, ilustraciones desbloqueables y un sinfín de contenido que gustará a los coleccionistas amantes de Marvel.

Estética cómic, apartado técnico con altibajos

A nivel visual, Marvel Ultimate Alliance 3 destaca en como recrea localizaciones de manera muy fiel y también en el modelo y estética de los personajes. En ambos casos, sobre todo en cinemáticas y momentos de pausa, se disfruta el trabajo realizado en la mayoría de personajes y lugares que visitamos. En animaciones se cumple con acciones marca de la casa de los personajes, aunque ciertas transiciones chirrían un poco. Por el tipo de acción y puesta en escena, es un juego que luce y se disfruta mejor en Dock, con pantalla de envergadura, que no en portátil donde a veces es confuso por el tamaño saber qué estamos haciendo o qué sucede.

Todo esto, que está a buen nivel, queda un poco deslucido por el apartado técnico del título, ya que hay bajones de framerate en ciertos momentos de carga en pantalla, sobre todo con muchos enemigos o con muchos efectos especiales, y también por bajadas de resolución en varios momentos que deslucen el resultado final. Por su parte, la música es variada y aporta la heroicidad esperada en casi todos los momentos, aunque no tiene la fuerza esperada mientras jugamos y a veces queda muy en segundo plano por unos efectos especiales que cumplen su cometido (mención especial a Deadpool haciendo “chiu-chiu” cuando dispara). Es curioso, porque hemos puesto más en valor la banda sonora al escucharla desde la galería mientras hacíamos el review que in-game, donde no tiene tanta presencia. Las voces, en inglés, encajan en casi todos los personajes con la personalidad y el tono que se espera de ellos, algo que es de agradecer. Viene acompañado de textos en castellano.

CONCLUSIÓN

Marvel Ultimate Alliance 3 es, en definitva, un buen juego. Entretenido, que arranca muchas sonrisas al fan de los cómics y que en compañía de hasta tres amigos más, a pesar de la cámara local, tiene miga. Los combates con los jefes finales, el elenco de personajes que desfila ante nosotros y la personalización de equipos, mejoras y sinergias juegan a favor del título. Pero es también un proyecto que peca de poco ambicioso, que no acaba de despuntar a nivel jugable ni de mecánicas, y que sufre de algunos problemas técnicos evidentes. No es el juego de Marvel definitivo, aunque brinda suficientes alicientes para ser tenido en cuenta. Todo sea por salvar al universo.

LO MEJOR

  • La estética de los personajes y su recreación, muy satisfactoria
  • Extensa plantilla de personajes y opciones de sinergias y mejoras
  • Generoso en contenido y desafíos más allá de la trama principal
  • La mayoría de los combates con jefes finales
  • En cooperativo gana enteros…

LO PEOR

  • … Aunque la cámara falla, sobre todo en modo local
  • A nivel de mecánicas y desarrollo, poco ambicioso y con altibajos
  • Algunos problemas técnicos
7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.