FIFA Street 3
FIFA Street 3
Carátula de FIFA Street 3

Fútbol de patio de colegio

David Ortiz

La susbserie Fifa Street hace acto de aparición en Xbox 360 y PS3 con su tercera entrega. Una iteración más del futbol callejero y sin complejos en un envoltorio similar al de sus antecesores. Toca balón como lo hacías en el patio del colegio.

Seguramente muchos recuerdan aquellos días de fútbol con los amigos, donde lo importante era pasar el rato humillándolos con nuestra calidad en el regate, para después acabar tomando algo todos juntos. La serie Street de EA ha apostado desde sus inicios por un estilo de juego similar al de este tipo de pachangas entre colegas, aunque haciendo gala de la capacidad de la compañía para hacerse con las licencias de todo tipo de selecciones y jugadores profesionales. Así, la propuesta es simple y directa, fútbol espectáculo con los grandes nombres de las ligas internacionales integrando tu quinteto titular. Los cambios en la entrega de este año, además de la puesta al día del apartado visual, pasan por ajustes en la jugabilidad, retoques en la mecánica de los partidos y novedades en los modos de juego.


Así, una vez enfundados en el chándal, hemos encontrado una experiencia muy similar a la que tuvimos con sus antecesores, y en la que destaca la ausencia de una línea algo más innovadora. En contraposición a lo que uno podría desear, los chicos de EA Big no se han atrevido a aprovechar al cien por cien las posibilidades del hardware de nueva generación, al menos en cuanto a posibilidades de juego. Aunque lo comentaremos posteriormente en el repaso a la jugabilidad, hemos sentido que esta tercera entrega bien podría haberse ajustado perfectamente a las posibilidades de PS2, sin más problema que adaptar el apartado visual convenientemente. Sin más, entramos en el campo de juego.


Gráficos

El apartado técnico de ambas versiones, Xbox 360 y PS3, luce a un nivel idéntico, sin ninguna diferencia remarcable. Los diseños de los personajes tienen un look peculiar, muy desproporcionados en cuanto a su altura y su anchura de hombros. Esto contribuye a darle al título un toque desenfadado, acorde con el estilo que se desprende en todo momento de sus menús e interfaz. Se echa en falta algo más de detalle en el cuerpo de los personajes, ya que por momentos parecen representados con un bajo nivel de polígonos. Los rostros, por otro lado, se asemejan bastante a los de los jugadores reales en la mayoría de los casos. El catálogo de animaciones es variado y se desarrollan con total fluidez y alta velocidad, conformando un vistoso y, por momentos, espectacular apartado gráfico.


Los entornos tampoco desentonan con el estilo de Street, habiéndose apostado por zonas urbanas, muelles de carga o zonas de playa. Siempre cerrados, los recintos ofrecen una buena respuesta a los movimientos de los jugadores, con algunos elementos animados que se agitan al ser pisados y que responden al rebote del balón en ellos. La física del balón es correcta, aunque en ocasiones se ejecutan algunos movimientos extraños, especialmente en los cambios de animación de los jugadores. Destaca negativamente en este aspecto el hecho de que los terrenos de juego no influyen de forma directa en la jugabilidad, por lo que en la práctica el balón rodará igual en todos ellos. Algo de diferenciación no hubiera venido mal para tener la sensación de que la elección de uno u otro campo realmente importa.


Música y Efectos FX

La banda sonora pega fuerte desde el mismo momento en el que entramos al menú principal. El habitual EA Trax permite hacer los cambios que creamos oportunos, así como activar y desactivar las pistas que queramos en cada momento. El conjunto de canciones elegido es bastante heterogéneo, y se mueve por un gran número de géneros. Así, escucharemos temas electrónicos, rock e incluso melodías étnicas bastante potentes y que concuerdan muy bien con el estilo callejero y salvaje que se ha buscado para el juego. Como punto notable, la música responderá parcialmente a los eventos del juego, fluyendo hacia ritmos más rápidos cuando activemos un Gamebreaker o recibiendo ralentizaciones cuando el balón salga fuera de juego. Quizá el unico punto negativo en este aspecto sea que el listado de canciones no es muy extenso, por lo que en un par de horas de juego ya sentiremos la repetición en las pistas.

El apartado de efectos sonoros aparece también muy cuidado, destacando sobremanera el doblaje de los jugadores. Existen voces en distintos idiomas para los futbolistas, de forma que si nuestro equipo mezcla distintas nacionalidades escucharemos un buen número de lenguas. En nuestras partidas nos decantamos por equipos con mayoría de jugadores españoles, escuchándose comentarios propios de un partido de domingo por la mañana entre amigos del instituto. Desde el clásico'pásala, pásala' hasta un curioso 'parece un jugador de dibujos animados', hemos encontrado alusiones al tiki taka e incluso el mítico comentario de Michael Robinson en la saga PC Futbol, 'no le meterias un gol ni al arco iris'.


Jugabilidad

Pese a que en lo visual y sonoro el título cumple, sus puntos negros empiezan a vislumbrarse nada más acceder al menú principal. Las escasas posibilidades de juego quedan a la vista con un pírrico número de modos, en el que sigue sin existir la posiblidad de crear torneos de ningún tipo. También ha desaparecido el modo leyenda callejera, por lo que nos vemos reducidos a partidos individuales, contra la máquina y a través de Internet, además de unos pocos modos más originales. El desafío, modo principal en esta tercera parte, gira alrededor de ir desbloqueando los diversos equipos del juego mediante una serie de partidos con diferentes condiciones. Las primeras horas resultan divertidas, pero a partir de ahí solo encontramos una repetición constante de los mismos retos con las mismas opciones de finalización. Todos los enfrentamientos se resuelven en función de estas reglas, que no evolucionan lo más mínimo con la progresión en la partida.


Otro modo interesante, aunque poco útil a la postre, es el que permite seleccionar alternativamente a jugadores desde un combinado nacional, muy al estilo de los encuentros juveniles donde, a dedo, los capitanes de ambos equipos iban turnándose para añadir componentes a su bando. Este modo es extensible a partidos por Internet, aunque no resuelve las principales carencias en cuanto a variedad de opciones. El paso atrás es claro en este aspecto, ya que más allá del desafío, solo encontramos la posibilidad de jugar encuentros simples, aunque se puedan establecer condiciones de finalización. Echamos muy en falta más opciones en este aspecto, que queda especialmente cojo pensando en las posibilidades de las máquinas sobre las que se ejecuta.


Hablando ahora de la mecánica propiamente dicha, los partidos enfrentan a grupos de cinco contra cinco en los que podremos elegir un repertorio de selecciones nacionales, principalmente europeas y americanas, o equipos formados por una combinación de jugadores bajo un nombre característico. Encontramos así grupos curiosos, como el llamado equipo de gorditos, donde aparecen nombres como el de Ronaldo, en clara alusión a los comentarios sobre su forma física. Una vez dentro del partido, deberemos cumplir las condiciones de finalización para ganar, haciendo uso de los Gamebreakers heredados de los anteriores títulos de la saga, aunque diferentes en su utilidad. En contraposición al uso anterior, donde podíamos sumar o restar varios goles utilizándolos, ahora lo que harán será potenciar las capacidades de nuestros jugadores al máximo, por lo que trenzar jugadas espectaculares que acaben en gol no resulta nada complicado.

Por último, los jugadores ahora se categorizar en diversos tipos, dependiendo de su estilo. Aprovechar las capacidades de cada uno dependerá de nosotros mismos, y de si les hacemos actuar en su posición natural. Encontramos auténticos cracks de habilidad desproporcionada, como Ronaldinho o Fernando Torres, que nos harán sufrir de tenerlos en contra. Con todo, la dificultad del juego es bastante progresiva y asequible, aunque carece de tutorial alguno. La información nos llegará de forma esporádica mediante mensajes durante el encuentro, que interrumpen la acción y resultan bastante molestos. Algunos de los factores que facilitan el juego es que hay un conjunto de jugadas que casi siempre acaba en gol, lo que hace que una vez aprendidas las posibilidad nos reiteremos inconscientemente en su repetición para lograr máxima efectividad.


LO MEJOR

  • Con el control dominado los partidos son espectaculares
  • El apartado sonoro, bastante divertido y cuidado
  • Visualmente a buen nivel

LO PEOR

  • Baja relación calidad precio
  • Modo desafío muy repetitivo
  • Muy fácil marcar con determinadas secuencias
  • Pocos modos de juego

CONCLUSIÓN

Si bien FIFA Street 3 lleva hasta un nuevo grado el repertorio técnico de la serie, resulta escandalosamente continuista y carente de atrevimiento. El haber recortado opciones de juego respecto a su antecesor no hace más que darnos la razón a esta afirmación en este sentido. Se echan en falta bastantes cosas, pero la principal es un modo estructurado donde podamos disfrutar de una experiencia de juego de largo recorrido, y no tanto de partidas cortas y rápidas como ahora. La línea instaurada en la jugabilidad, rápida y fluida nos parece muy correcta, al igual que los cambios hechos con los Gamebreakers. Los diversos combinados de jugadores también son interesantes, encontrando hueco para la creación propia de grupos, aunque de nuevo echándose en falta más profundidad en este sentido. [image|nid=1129201|align=|preset=inline] La lectura final es que la serie avanza en unos aspectos pero se queda muy estancada en otros. Quizá el paso a la nueva generación se les haya atragantado demasiado, aunque se han logrado algunos puntos interesantes en esta nueva iteración. Aunque mejora bastante en compañía de otros jugadores, la vida útil es bastante corta, lo que le da una pobre relación calidad precio. Esperemos que en próximos títulos se profundice mucho más en un apartado jugable que, a día de hoy, solo es capaz de aguantar un par de horas antes de caer en la repetición. [image|nid=1129626|align=|preset=inline] El apartado sonoro, bastante divertido y cuidado Visualmente a buen nivel Con el control dominado los partidos son espectaculares