The Legend of Zelda: Four Swords
The Legend of Zelda: Four Swords
  • Plataforma GC
  • Género Acción, RPG
  • +3
Carátula de The Legend of Zelda: Four Swords

The Legend of Zelda: Four Swords

Francisco Alberto Serrano faserranoacosta

Con Wind Waker ya formando parte de la historia de la saga y el futuro Legend of Zelda tomando forma en los estudios de EAD en Nintendo, Four Swords supone la oferta intermedia para seguir disfrutando con el mundo de Hyrule, aunque esta vez bajo unas características algo únicas y enfocadas sobre todo al multijugador.

Con Wind Waker ya formando parte de la historia de la saga y el futuro Legend of Zelda tomando forma en los estudios de EAD en Nintendo, Four Swords supone la oferta intermedia para seguir disfrutando con el mundo de Hyrule, aunque esta vez bajo unas características algo únicas y enfocadas sobre todo al multijugador.

Cuando apareció la conversión de Link to The Past para GBA, se incluía en el cartucho un importante extra llamado Four Swords, una versión multijugador de Zelda. Si bien jugarla era un tanto complicado porque demandaba cuatro máquinas con sus respectivos juegos, para los que pudieron disfrutar de la experiencia quedó claro que se trataba de una gran experiencia multijugador, combinando a la perfección los clásicos puzzles a los que cualquier jugador de Zeldas ya está acostumbrado con un aspecto cooperativo que se veía realzado por otro aspecto competitivo. No podías avanzar si no era cooperando, pero también existía un aspecto competitivo por ver quién conseguía más gemas y en el proceso podías martirizar a tus compañeros con toda clase de perrerías como cogerlos y tirarlos a un pozo, todo bajo un aspecto desenfadado que hacía las partidas realmente divertidas.

Para entender Four Swords hay que entender el concepto de multijugador de Nintendo. En una época en lo que se lleva es el juego online, en el que las compañías se gastan millones ya sea para alojar sus juegos persistentes o para hacer sus sistemas plenamente compatibles con el juego online, Nintendo todavía no se ha decidido a dar el salto definitivo y apuesta por su propia manera de entender el sistema multijugador mientras se muestra inactiva en el campo del juego de online, por lo menos de momento.

En cierto modo es comprensible la postura de Nintendo y sus intentos de popularizar la llamada "conectividad" entre GBA con GC como una forma nueva de multijugador. Hay dos posturas que emanan a la misma vez desde la compañía de Kyoto. Por un lado está la empresarial que afirma, y es verdad, que el juego online en consola no es rentable ahora mismo. Para que una consola tenga una infraestructura al estilo de Live! requiere cuantiosos gastos en infraestructura e hipotecar los beneficios hasta un futuro a medio o largo plazo. La otra versión, la romántica, dice que el juego multijugador en un mismo cuarto es mucho más entrañable que estar hablando al vacío a través de unos altavoces.

El argumento está completamente alejado de la historia épica que uno espera de esta saga, como una versión mini, aunque conserva el espíritu primordial de la saga de Link en pos de rescatar a la princesa Zelda y a sus seis sacerdotisas, secuestradas por un extraño Link oscuro que no supone sino la antesala de la aparición del verdero enemigo: Vaati. La única manera de destruirlo es utilizar "las cuatro espadas" una espada mágica con la propiedad de dividir en cuatro a su portador, cada uno un reflejo original y totalmente independiente.

En todo caso, sea como sea, Four Swords es un pequeño experimento en lo que supone la serie Zelda que funciona y lo hace bien. Conserva mucho de los elementos que ha hecho grande a la saga pero los somete a una nueva perspectiva y abre nuevas e interesantes opciones.

  g  r  á  f  i  c  o  s

En apariencia los gráficos parecen una involución hacía los tiempos de Super Nintendo, presentando sólo leves mejoras con respecto a Link to the Past y mostrando un aspecto idéntico al de la propia versión de Four Swords de Game Boy Advance. El estilo de exponer el mundo es muy similar al del juego de 16 bits y el que lo haya jugado encontrará muy familiares el estilo gráfico en el que están dispuestas las cosas tales como los arboles, las casas... sólo Link y los personajes parecen en principio haberse sometido a un pequeño lavado de cara mostrando a personajes más enteros y mejor realizados.

Pero a lo largo del juego se puede ver que Nintendo no se ha conformado esta vez con título visualmente pobre aunque divertido, sino que se trata de un producto completamente desarrollado al que se le ha dotado de una personalidad única gracias a la combinación de los viejos 2D con efectos Cel-Shaded que sólo pueden ser manejados por una máquina de esta generación como GameCube. Una de las primeras cosas que te hará darte cuenta de esto es cuando recojas la varita del fuego. Al probarla junto a un matorral y esperar ver la típica llamita que consuma el arbusto, aparece una enorme fogata que impregna a los demás arbustos sumiéndolos en una llamarada cuyos colores recuerdan a esa sobrecogedora mazmorra de lava de Wind Waker.

En efecto, los diferentes efectos gráficos además de algunas criaturas a las que tendrás que hacer frente parecen sacados del anterior Zelda. A pesar de la diferencia entre resolución y gama de colores que se producen al utilizar esta técnica, la verdad es que no se resiente un ápice y parece que ambos casan a la perfección. Además se utiliza la potencia gráfica de la máquina para obtener algunos efectos interesantes como es la de acercar o alejar el zoom del terreno si los cuatro personajes se alejan entre sí, dando al paisaje un aspecto más pulido y definido. Sólo cuando la cámara se acerca se puede ver con más claridad la naturaleza pixelada de los paisajes, aunque en ningún momento presenta un aspecto feo o descuidado.

  a  u  d  i  o

La banda sonora se asemeja bastante al juego en sí, conserva el espíritu de la saga pero carece del toque maestro y épico que se le dedica a una entrada "oficial". De todos modos la calidad de la melodías y los efectos es incuestionable y supondrá un agradable paseo auditivo que acompaña perfectamente a la acción y del que no es nada probable que te canse.

  j  u  g  a  b  i  l  i  d  a  d

Antes de todo hay que matizar una cosa para los potenciales compradores. Four Swords puede ser jugado tanto en monojugador como en multijugador, pero si bien como monojugador es un juego divertido, su brillo viene del modo multijugador. Si no planeas en absoluto jugar con otros, quizás quieras plantearte la adquisición de este juego ya que en este modo se hace un poco lento y francamente es menos divertido. Un Gbplayer y Zelda: Minish Cup satisfacerán mucho mejor tus ansias de una nueva aventura en Hyrule ya que es una excelente entrada en la saga y está orientada a lo que ha sido Zelda toda la vida como una aventura para un sólo jugador.

Al comenzar partirás con cuatro Links uno de cada color, fruto de haber obtenido la "Cuatro Espadas" que divide a su poseedor en cuatro entidades. Todo el diseño del juego está orientado a explotar la coordinación entre los cuatro Links para completar los diferentes puzzles que se presentan. Algunos son del todo obvios como estar los cuatro en diferentes botones para abrir una puerta o intentar levantar una roca especialmente pesada, pero a medida que la aventura se desarrolla verás que hay otro tipo de pruebas más complejas y que requieren de cooperaciones más refinadas.

Aquí es donde entra en juego las Game Boys como elementos para hacer la partida multijugador más efectiva. Debido a la cantidad de casas, cuevas y lugares ocultos del mapa, para evitar que el jugador no pueda acceder a un sitio por no estar con sus acompañantes, la acción se traslada a la pequeña portátil. Así tus compañeros pueden estar campando a sus anchas por el decorado y tu puedes entrar en alguna casa o cueva para dedicarte a tus cosas.

La cosa alcanza su máximo refinamiento cuando comienzas a operar en los dos planos de la realidad, normal y oscuro, tal y como pasaba en el original Link to the Past. Los que recuerden el título de Super Nintendo, saben que uno de los aspectos más celebrados del mismo es la capacidad que tuvo de poner inteligentes puzzles en lo que se jugaba con lo que hacías en un plano de la realidad para resolver algún puzzle en el otro plano. Four Swords toma la idea y la multiplica por cuatro, ya que permite hacer cosas conjuntas a más bandas. El jugador que pase al mundo oscuro aparecerá en la pantalla del televisor como una sombra mientras que en su GBA puede ver como es la versión corrompida de Hyrule mientras encuentra las claves que permitirán seguir avanzando.

No se quiere revelar aquí algunos puzzles por miedo a arruinar la diversión, pero algunos son del todo brillantes y tanto resolverlos como ejecutarlos supone un pequeño placer. Pero no todos son puzzles y cooperación, hay un aspecto competitivo que hará que los jugadores que han estado ayudándose hace unos momentos se estén poniendo zancadillas los unos a los otros al siguiente en cualquiera de las múltiples maneras que hay de hacerse la puñeta los unos a los otros. No se trata de "matar" al otro, sino de algo que en el contexto del juego resulta más cómico, como por ejemplo usar el boomerang para quitarle esa rupia enorme que un "compañero" estaba a punto de coger delante de sus narices, lo que provocará las risas del grupo.

La naturaleza del juego es lineal por lo que se distribuye en fases con su respectivo jefe final al contrario que en otros Zeldas. Hay cantidad de interesantes combates entre puzzle y puzzle por lo que no está carente de acción. Para aquellos que no tengan ganas de jugar a los puzzles se ha incluido una especie de modo Versus en el que los personajes simplemente combaten en diferentes escenarios con multitud de trampas, un buen modo que complementa a la historia original y que puede suponer un buen descanso y cambio de ritmo.

Si sólo planeas jugar a Four Swords en monojugador, sigue siendo un buen juego, pero tienes que tener en cuenta algunos factores. Cuando juegas solo, manejas a los cuatro Links al mismo tiempo, estos se colocan en formación según tus indicaciones (rombo, línea, cuadrado) se mueven y atacan al unísono. En cualquier momento se te permite manejar a un personaje por separado, pudiendo así coordinar a los diferentes Links para que hagan acciones en diferentes sitios y resolver los puzzles.

Pero el hacerlo puede llegar a ser tedioso, ya que primero debes seleccionar uno, situarlo, luego otro y así hasta los cuatro. Al principio no se nota tanto, pero cuando los puzzles se hacen más elaborados es cuando empieza a notarse especialmente este hecho. La buena noticia es que no necesitas una Game Boy ya que se abre una pantalla en el propio televisor cuando accedes con alguno de los personajes a un sitio alejado, pero con todo el ritmo es bastante más pausado y se pierde el factor competitivo por lo que en las circunstancias descritas, sigue siendo un buen juego aunque menos recomendable quizás.

CONCLUSIÓN

Four Swords es la quintaesencia de lo que es Nintendo hoy en día, una compañía empeñada en no ofrecer sólo tecnología bruta y sí en intentar innovar (con más o menos éxito según gustos) ofreciendo algo de innegable calidad que además está alimentado por una idea que funciona y es práctica, aunque un poco engorrosa de llevar a cabo si se piensa en que una partida de multijugador total requiere de cuatro GBAs y cuatros cables de conexión (posiblemente este aspecto sin duda farragoso ha perjudicado el que la idea de la "conectividad). [image|nid=1209868|align=right|width=149|height=98]Four Swords supone actualmente el súmum de la idea de la conectividad ya que es la que mejor aprovecha esta característica. No como algo útil, sino como algo necesario para el juego y que lo hace extra-divertido- Seguramente para muchos la experiencia online con amigos sigue siendo insuperable, pero Four Swords es una nueva y grata manera de disfrutar del viejo hábito de reunirse unos amigos en una sala, jugar y disfrutar de unas risas en compañía.