El desenlace de la final de Yeda, con esas ocasiones tan claras marradas por Carreras y Asencio, bien pudo ser diferente, pero la cruda realidad para el Real Madrid es que volvió a ceder un título ante el Barcelona. Esta vez fue casi peor, pese a la cercanía en el resultado, porque no tuvo un rival enfrente tan lúcido como la temporada pasada. Aun así, la esforzada actuación blanca no le fue suficiente. De alguna manera, la estrategia de Xabi Alonso recordó a lo que hizo en aquella victoria del Leverkusen ante el Bayern en 2024 que le dio media Bundesliga. El entrenador tolosarra reconoció el delicado momento de su equipo y la teórica inferioridad respecto al Barça con un sistema táctico que acababa en una defensa de cinco jugadores con la pretensión de salir volando en las transiciones. No se puede decir que no lo consiguiera, con un Vinicius de otra época. Recuperar al brasileño sería la noticia que cambiaría la temporada del Madrid. De forma episódica, el equipo blanco ponía en más de un brete al Barcelona, que esta vez matizó su línea kamikaze y no provocó ningún fuera de juego. El Madrid tuvo pulso, pero le faltaron finura y acierto.
Es ese punto el que más debe preocupar a Xabi Alonso. La ausencia de un centrocampista organizador se hace cada vez más palpable en un equipo carente de creatividad colectiva. Todo sería subsanable si a nivel defensivo, como sucedió en la primera media hora de la Supercopa, disfrutara de una estructura férrea y solvente. Pero ni la tiene ni está en camino de tenerla por ahora. Otra vez se deshizo ante el Barça con el paso de los minutos, víctima de sus propios errores y deficiencias tácticas de extraordinaria relevancia. Las grietas entre líneas se repitieron, así como la mala toma de decisiones en el plano individual. Toda la precaución blanca saltó por los aires por los fallos de siempre, imperdonables ante Pedri, Lamine, Lewandowski y, sobre todo, Raphinha.
Un plan de contención
que se queda a medias
Ante las debilidades evidentes del Madrid,
Xabi Alonso apostó por una estrategia muy
conservadora. Le funcionó en el primer tramo
del duelo, pero todo se acabó diluyendo por
errores individuales y colectivos.
3-2
Estadística
68%
2,60
16
7
5
4
14
41
660
92%
174
Posesión
Goles esperados
Remates totales
Remates a portería
Remates fuera
Remates bloqueados
Remates desde dentro del área
Intervenciones en área rival
Pases
Pases acertados
Pases en el último tercio
32%
1,39
12
10
2
0
11
29
305
79%
60
Posiciones medias de los titulares en el Clásico
Balde
3
Eric García
24
Pedri
Raphinha
8
11
De Jong
13
9
21
Lewandowski
Joan García
5
16
Cubarsi
Fermín López
23
19
Koundé
Lamine
Las posiciones medias de ambos equipos reflejan
que el Barça llevó la iniciativa y se juntó más con
el balón, pero también que el Madrid supo encontrar
a Vinicius en zonas donde hace daño.
Álvaro Carreras
18
Vinicius
Rodrygo
11
7
24
Huijsen
6
Gonzalo García
Camavinga
16
1
5
Courtois
14
Bellingham
Tchouameni
8
Valverde
17
Asencio
Primera parte
Segunda parte
3.0
2.5
3 goles
2,80xG
2.0
Acumulado xG
1.5
2 goles
1,39xG
1.0
0,5
0,0
0
15
30
45
45
60
75
90
98
Minuto
Raphinha fue el azote blanco. Su movilidad
dinamitó toda la estrategia de Xabi Alonso.
Lamine no tuvo su mejor noche, pero atrajo
desde el regate y sirvió para liberar al resto.
La aportación de Raphinha
Mapa de calor
(49 toques)
Campo de regates de Lamine
El brasileño ha marcado
siete goles ante el Real Madrid,
más que a cualquier otro rival.
8 ganados
3 perdidos
Los 89 pases de De Jong
94% de acierto
De Jong estuvo espectacular. Dominó
la escena, no se ahorró ninguna ayuda
defensiva para compensar el balance
y capitaneó la posesión blaugrana:
22 pases en el último tercio.
Xabi quiso desnudar al Barça desde
las transiciones y contó para ello
con la mejor versión de Vinicius.
Aun así, al Madrid
no le alcanzó.
La aportación de Vinicius
Vinicius realizó cinco
remates, completó cuatro
regates y marcó un gol.
Mapa de calor
(29 toques)
Un plan de contención
que se queda a medias
Ante las debilidades evidentes del Madrid,
Xabi Alonso apostó por una estrategia muy
conservadora. Le funcionó en el primer tramo
del duelo, pero todo se acabó diluyendo por
errores individuales y colectivos.
3-2
Estadística
68%
2,60
16
7
5
4
14
41
660
92%
174
Posesión
Goles esperados
Remates totales
Remates a portería
Remates fuera
Remates bloqueados
Remates desde dentro del área
Intervenciones en área rival
Pases
Pases acertados
Pases en el último tercio
32%
1,39
12
10
2
0
11
29
305
78,7%
60
Posiciones medias de los titulares
Balde
3
Eric García
24
Pedri
Raphinha
8
11
De Jong
13
9
21
Lewandowski
Joan García
5
16
Cubarsi
Fermín López
23
19
Koundé
Lamine
Las posiciones medias de ambos equipos reflejan
que el Barça llevó la iniciativa y se juntó más con
el balón, pero también que el Madrid supo encontrar
a Vinicius en zonas donde hace daño.
Álvaro Carreras
18
Vinicius
Rodrygo
11
7
24
Huijsen
6
Gonzalo García
Camavinga
16
1
5
Courtois
14
Bellingham
Tchouameni
8
Valverde
17
Asencio
Acumulado xG
0,0
1.5
2.0
2.5
0,5
1.0
0
Primera parte
15
30
45
Segunda parte
Minuto
45
60
75
90
99
2 goles
1,39xG
3 goles
2,80xG
Raphinha fue el azote blanco. Su movilidad
dinamitó toda la estrategia de Xabi Alonso.
Lamine no tuvo su mejor noche, pero atrajo
desde el regate y sirvió para liberar al resto.
La aportación de Raphinha
Mapa de calor
(49 toques)
El brasileño ha marcado
siete goles ante el Real Madrid,
más que a cualquier otro rival.
Campo de regates de Lamine
8 ganados
3 perdidos
Los 89 pases de De Jong
94% de acierto
De Jong estuvo espectacular. Dominó
la escena, no se ahorró ninguna ayuda
defensiva para compensar el balance
y capitaneó la posesión blaugrana:
22 pases en el último tercio.
Xabi quiso desnudar al Barça desde
las transiciones y contó para ello
con la mejor versión de Vinicius.
Aun así, al Madrid
no le alcanzó.
Vinicius realizó cinco
remates, completó cuatro
regates y marcó un gol.
La aportación de Vinicius
Mapa de calor
(29 toques)
El Madrid apenas vio la pelota ante el Barça, pero tampoco tuvo la obsesión de tenerla. El problema vino con sus desajustes a nivel organizativo. Cuando el Barça subió el ritmo y puso vértigo a su fútbol, cuando fue valiente y no quiso minimizar daños como en el primer tramo de la final, se advirtieron las costuras de los de Xabi Alonso. Un mal en el que el Madrid no es capaz de corregirse pese al giro pragmático de su entrenador. Esa es la principal contrariedad que le afecta y le sigue dejando en la encrucijada, aunque mejorara su imagen en el Clásico. Esta vez no pudo aliarse ni con la fortuna ante un Barcelona que ganó por inercia, el peor diagnóstico posible. El Madrid está tan cerca como tan lejos de los títulos y de su credibilidad competitiva.
Errores recurrentes en los tres goles
La Supercopa se le fue al Madrid en tres acciones
que le llevan penalizando toda la temporada.
Pérdidas en la salida, bloque partido y laxitud
en las vigilancias. No tiene un rendimiento regular
en los partidos y al final se resquebraja.
Los goles como síntoma
El 1-0
Pérdida de balón
de Rodrygo en la salida que pilla al bloque
descompensado. Raphinha sale escopetado
al percatarse del error.
El 2-1
Pedri recibe muy solo en la zona ancha
y tiene un pase fácil a Lewandowski. El polaco
se intercala entre Tchouameni y Huijsen sin
que ninguno le marque bien.
El 3-2
Lamine cita a Camavinga, De Jong estira
ante Carreras y el medio se vacía. Olmo y Ferran
están liberados sin que los centrales salgan a su paso.
El Madrid concede demasiados espacios.
Especiales
M. Ángel Fernández
Textos: Javier Sillés
Fuente - Opta y elaboración propia.
Errores recurrentes en los tres goles
La Supercopa se le fue al Madrid en
tres acciones que le llevan penalizando toda
la temporada. Pérdidas en la salida, bloque
partido y laxitud en las vigilancias. No tiene
un rendimiento regular en los partidos
y al final se resquebraja.
Los goles como síntoma
El 1-0
Pérdida de balón
de Rodrygo en la salida que pilla al bloque
descompensado. Raphinha sale escopetado
al percatarse del error.
El 2-1
Pedri recibe muy solo en la zona ancha
y tiene un pase fácil a Lewandowski. El polaco
se intercala entre Tchouameni y Huijsen sin
que ninguno le marque bien.
El 3-2
Lamine cita a Camavinga, De Jong estira
ante Carreras y el medio se vacía. Olmo y Ferran
están liberados sin que los centrales salgan
a su paso. El Madrid concede
demasiados espacios.
Especiales
M. Ángel Fernández
Textos: Javier Sillés
Fuente - Opta y elaboración propia.