Barcelona 92 marcó un punto de inflexión en el deporte español
El Príncipe Felipe fue el abanderado de España en los Juegos Olímpicos de Barcelona. Esta imagen simboliza el salto adelante de todo un país tanto en lo social como en lo deportivo. Existe un antes y un después de estos Juegos Olímpicos, que marcaron la cota más alta alcanzada jamás por nuestro deporte.
Barcelona 92 marcó un punto de inflexión en el deporte español
Durante 16 días el mundo entero estuvo pendiente de nuestro país. Y se quedó maravillado ante la modélica organización del más grande de cuanto evento deportivo ha ideado el hombre. Los Juegos Olímpicos de Barcelona demostraron que España había perdido los complejos que la hacían sentirse inferior en la escena internacional. Quedó probado que era un país moderno que podía competir en igualdad de condiciones con cualquiera.
De todos los éxitos españoles, el de Fermín Cacho en 1.500 fue el más importante. El soriano supo leer la carrera, lenta al principio y rápida al final, para romper los pronósticos que daban campeón a Morceli y hacerse con el oro. Ese día Montjuïc registró un lleno total y los 65.000 espectadores vibraron con Cacho como si de un éxito personal se tratara.
Barcelona 92 marcó un punto de inflexión en el deporte español
La concesión de los Juegos cambió radicalmente la Ciudad Condal. Los organizadores de Barcelona 92 describieron la experiencia como "el equivalente a lograr 50 años de progreso en los seis en los que se preparó el evento". En la foto, un momento de los actos inaugurales. (DIARIO AS)
Uno de los grandes éxitos del fútbol español llegó en Barcelona. Los chicos del fútbol de la mano de Vicente Miera consiguieron uno de los oros que más emocionaron a los españoles. (DIARIO AS)
Hasta 1992 los Juegos Paralímpicos, que se llamaron Juegos para minusválidos hasta que en 1984 el COI aprobó la denominación actual, corrían a cargo del Comité Internacional Coordinador de la Organización Mundial de Deportes de Discapacitados. Pero, con motivo de los Juegos de Barcelona, nació el Comité Paralímpico Internacional. Y se notó la mano: el mundo vio la mejor Paralimpiada de la historia con una ciudad entera volcada con los deportistas. España, con 107 metales, terminó quinta en el medallero y se confirmó como una superpotencia mundial. Gray Mortimore (Getty Images)
Koeman llevó al Barcelona a lo más alto de la Liga de Campeones. El Barcelona avanzó en la Champions alternando momentos brillantes con dosis de suerte. Superó a Sparta, Benfica y Dinamo en la liguilla que daba un puesto en la final. Allí le esperaba la Sampdoria de Lombardo, Mancini y Vialli. Los italianos aguantaron durante 102 minutos los envites del Barcelona. Entonces Koeman lanzó magistralmente una falta (en la foto) que batió a Pagliuca y llevó a los azulgranas a lo más alto del fútbol continental. Neal Simpson - EMPICS (EMPICS/PA Images via Getty Image)
El 2 de abril se marchó uno de los futbolistas españoles más queridos. Juanito volvía a Mérida, donde entrenaba al equipo, después de presenciar el Real Madrid-Torino de la UEFA. Un camión que circulaba en sentido contrario perdió la carga de troncos que portaba y éstos invadieron el carril del vehículo en el que viajaba Juanito dormido en el asiento del acompañante. Al esquivar los troncos el coche colisionó con un camión detenido en el arcén.
Por tercer año consecutivo un equipo español llegaba a la final del máximo torneo continental de baloncesto. Y como el Barcelona en las dos ediciones anteriores el Joventut se quedó con la miel en los labios. Los de Lolo Sainz y el Partizán ofrecieron una final emocionante. A falta de dos segundos Djordjevic se cruzó toda la pista y lanzó un triple (en la foto) que entró y dejó el marcador en el 70-71, lo que privó a la Penya de la Liga Europea.