DESAFIO KILIMANJARO

Del volcán al rocódromo: 15 metros de pared para Hassen-Bey

Gema Hassen-Bey completa su preparación para el Kilimanjaro con la escalada. ¿Podrá con una pared de 15 metros? Aquí el resultado.

Gema Hassen-Bey no para. DeI volcán al rocódromo. De los tres prototipos empleados para superar la barrera de los 3.000 metros en El Teide al arnés y una pared vertical en el Sputnik Climbing Center de Alcobendas (Madrid). En su preparación para el Desafío Kilimanjaro, con el que busca convertirse en la primera mujer en coronar el techo de África sólo con el impulso de sus brazos, la atleta paralímpica perfecciona ahora la técnica de escalada.

“Hay que estar preparada para todo”, cuenta Hassen-Bey junto a Isabel Rossignoli, la doctora en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte con la que la atleta ha trabajado para perfeccionar un sistema simple y cómodo de escalada. “Me decían que no se podía porque los escaladores hacen mucha fuerza con las piernas, pero hemos buscado la manera”, explica la atleta satisfecha. Una cuerda, un arnés para garantizar la seguridad y pura técnica.

El entrenamiento ha dado sus frutos y Hassen-Bey escala una vía de 15 metros con facilidad. “Hemos llegado a una simplificación y Gema cada vez aprende más maniobras y gana en autonomía, pero seguimos experimentando”, apunta Rossignoli tras el ejercicio.

Es el último reto dentro del desafío mayúsculo del Kilimanjaro, que además del enfoque deportivo pretende acercar la práctica deportiva en naturaleza a personas con lesión medular.

Imágenes: Olmo Domingo