AMÉRICA - REAL MADRID

Muñoz: "Nosotros también tenemos ese arreón final"

El portero del América analiza el encuentro de semifinales contra el Real Madrid y recuerda el accidente de tráfico que sufrió hace cuatro años.

Real Madrid-América en directo

-Le llaman el arquero milagro…

-Fue por una final ante Cruz azul en la que subí a rematar la última jugada y acabé marcando. Empatamos y terminamos ganando en la prórroga.

-¿Cómo fue?

-Indescriptible. Hay que sentir lo que yo sentí. Era un momento de desesperación y euforia al mismo tiempo. Era un partido que no podíamos perder. Fue un córner por la izquierda. Corrí desde mi portería y miré al banquillo cuando llegué a la media… Me dijeron “sigue, sigue”.

-¿Qué pasó después?

-Me puse a la altura del penalti. El centro vino pasado. Mi primera reacción fue regresar a la portería, pero la cogió un compañero y volví a entrar en el área. Hubo una serie de rebotes y de nuevo fue córner.

-Siga…

-Me quedé, me quedé en el segundo palo y el centro venía hacia mí. Corrí hacia el balón. Pensé en pegarle de volea pero el balón se alejaba de mí. Y mi reacción fue tirarme de palomita, logré conectar el balón y cuando caía al suelo ví que entraba en la red.

-Veo que no es el único Sergio Ramos… ¿Le preocupa ese último arreón del Madrid?

-No. En ese aspecto, si sigue los partidos del América y ve la Liga Mexicana se dará cuenta que en eso somos muy similares al Madrid. Jamás damos un partido por perdido aunque falten dos o tres minutos. Luchamos hasta el final y hemos conseguido grandes hazañas. Aquella ante Cruz Azul no fue la única. Hemos llegado a remontar resultados de dos y tres cero en pocos minutos.

-¿Hay mucha diferencia entre los porteros europeos y los americanos?

-Hablo de forma general, pero los sudamericanos y centroamericanos jugamos más con los pies, en el área. Nos gusta salir a cortar centros e iniciar jugadas. Los porteros europeos son más atajadores. Son pocos los que salen jugando salvo Neuer o Ter Stegen.

-¿Qué tipo de portero es usted?

-Yo crecí viendo a Jorge Campos. Para mí revolucionó el puesto junto con Higuita. Era un portero salidor, que le gustaba tener la pelota, que jugaba más adelantado de su área.

-¿Más espectacular que sobrio?

-En el momento de jugar más que de atajar. Eran porteros más seguro de manos, así que no daban rebotes, pero que jugaban fuera de su área. De ese estilo me considero yo.

-¿Le gustó alguien especialmente en Europa?

-Neuer. Para mí es el mejor del mundo. Y hay otros, como Keylor…

-¿Qué opina de él?

-Está espectacular desde el Mundial. Me gusta de él que es muy completo. Es un portero valiente…

-Y muchos reflejos.

-Y achica bien los espacios, y eso tiene que ver con la valentía. Arriesga el físico por parar. Es el prototipo de portero centroamericano.

-¿Ha estudiado al Madrid?

-Sí, por su puesto, Y le diré que soy americanista de nacimiento pero también fan del Madrid. En casa tenemos un problema porque mi hijo es del Barça y Messi es su ídolo (risas).

-¿Ve todos los partidos?

-Trato de verlos, sí. Pero nunca pude ir al Bernabéu.

-Tuvo usted un accidente de tráfico importante hace unos años, ¿no?

-Hace cuatro, sí. Viajaba con mi familia y perdí el control del coche cuando íbamos ahacia Ciudad de México. Afortunadamente lo más grave me pasó a mí. Una fractura de cabeza y un golpe muy fuerte en la cabeza.

-¿Qué recuerda del accidente?

-Nos fuimos primero contra el muro de contención y luego al valle que hay entre las dos vías. El auto dio varias vueltas de campana yo perdí el conocimiento. Y desperté en la ambulancia.

-¿Qué pensó?

-Fue un momento de desesperación terrible. Yo estaba muy lúcido y lo último que recordaba es que iba conduciendo, pero al verme en la ambulancia supe que habíamos tenido un accidente. Hasta que no me aseguraron que mi esposa y mis hijos y unos amigos que venían estaban bien, no empecé a tranquilizarme.

-¿Le cambió eso la vida?

-Te cambia todo. Valoras las cosas más pequeñas a las que antes no les prestabas atención. Piensas que igual no tienes la oportunidad de beber una botella de agua, de poder salir al parque a jugar con tus hijos, ponerte el uniforme y salir a la cancha… Cualquier cosa la aprecias más. Es algo que pasa en un instante. No tienes tiempo de reaccionar ni de pensar. Para mí fue (chasca los dedos) un instante.

-¿Le gustaría jugar en Europa?

-Ya tengo 36. Soy realista, Hubo un momento en el que tuve ofertas de Segunda en España, pero al final no se concretaron. Soy feliz en México.