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Úrsula Corberó y Quim Gutiérrez, sobre una escena sexual en ‘El cuerpo en llamas’: “Necesitaba un respirador”

Los protagonistas de la nueva serie de Netflix tienen claro cuál es la clave para rodar escenas comprometidas, aunque una bronquitis se ponga de por medio.

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Úrsula Corberó y Quim Gutiérrez, sobre una escena sexual en ‘El cuerpo en llamas’: “Necesitaba un respirador”

Desde su estreno, El cuerpo en llamas se ha convertido en toda una tendencia en Netflix que no ha dejado de rehuir la polémica en torno a los hechos que se llevan a la pantalla. Concretamente, esta producción explora la historia real del llamado ‘Crimen de la Guardia Urbana’, perpetrado por Rosa Peral y Albert López en 2017. Ambos eran amantes; y ambos se acusaron mutuamente en el juicio. En la serie, la primera es interpretada por Úrsula Corberó, mientras que el segundo es encarnado por Quim Gutiérrez.

Durante el transcurso de la misma los dos comparten escenas íntimas en las que rebosa la química y el morbo porque son ingredientes necesarios para que el espectador, que los concibe como pareja, no deje en ningún momento de lado la complicidad amorosa que les une.

Sobre estas escenas han hablado el actor y la actriz en una entrevista para Los 40 principales, especificando las claves que les han permitido grabarlas y, además, eligiendo una por encima del resto. Según Gutiérrez, el factor diferencial que les ha unido en estos comprometidos rodajes ha sido “el sentido del humor parecido” que ambos tienen, puesto que “cada cual se ríe de sus mierdas”. “No hemos tenido que trabajar en eso porque siempre hemos tenido química y nos hemos entendido muy bien trabajando”, dice Corberó.

“La gente piensa que es todo supersexy, pero...”

La anécdota de la grabación es revelada por el propio actor, que ejemplifica la capacidad que poseen ambos para superar los obstáculos cinematográficos. Incluso en escenas de sexo. Incluso cuando uno no puede dejar de toser. “Las secuencias de follar fueron una semana que hubo mucha desnudez. Yo esa semana tenía una bronquitis horrible, y esa semana había mucho ajetreo. Y era parar y... era como una imagen de sexo en la tercera edad que necesita un respirador”, confiesa Gutiérrez, que tilda la circunstancia de “chorra”.

Más realista fue la declaración de ella, que hizo corta la descripción de lo que ocurre en torno al cine erótico. “La gente piensa que es todo supersexy, pero luego es un cuadro”, apunta. A esta máxima concisa se agarra Quim para terminar de matizar la anécdota del rodaje: “sin embargo, cuando lo ves, parece que cuanto está flipando, está tan implicado que le cuesta respirar. Y no, estaba a punto de morir”. Con todo, el actor vuelve a proclamar la importancia de la complicidad como base para rodar estas escenas: “En cualquier caso, esto es mucho más fácil si tienes química”.