TELEVISIÓN

Se acabó la paz entre Tom y Melyssa en 'Supervivientes': "Para mí ya no existes"

Los concursantes, que parecían haber llegado a un buen punto en su relación de ex, han protagonizado un fuerte enfrentamiento en la playa.

Se acabó la paz entre Tom y Melyssa en 'Supervivientes': "Para mí ya no existes"

La historia que tienen en común Tom Brusse y Melyssa Pinto es más bien complicada. La expareja se hizo conocida en la segunda edición de 'La isla de las tentaciones', reality en el que ambos concursaron cuando solo llevaban ocho meses de relación. Su amor no sobrevivió a los desafíos de República Dominicana, y Tom inició un romance con una tentadora, Sandra Pica, mientras que Melyssa decidió regresar sola a España.

No obstante, y contra todo pronóstico, la expareja consiguió poco a poco dejar atrás el pasado, y durante sus posteriores reencuentros en los platós de Telecinco se mostraron cordiales,  dejando entrever incluso su vieja complicidad. Así pues, cuando se supo que los dos viajarían a Honduras para formar parte de la nueva edición de 'Supervivientes', las apuestas iban más del lado de una posible reconciliación amorosa que del lado de un drama constante.

Y hasta ahora, las cosas parecían ir bien. Los dos se estaban guardando las espaldas y su apoyo mutuo parecía claro. Pero en el programa emitido ayer, los espectadores han podido presenciar el fin de esta situación. Y es que la expareja ha protagonizado una discusión que pone de relieve que las cosas entre ellos no están tan solventadas como puede parecer.

La conversación entre Tom y Melyssa empezó con buen tono. De hecho, el francés estaba comentando que nunca había visto discutir a la catalana. "Es que a mí me cuesta, yo me tengo que enfadar mucho para discutir con alguien", explicó. Pues bien, lo cierto es que Tom consiguió, efectivamente, enfadarla. "Me parece una tontería discutir, prefiero un debate y decir lo que pienso, si es un motivo pequeño, si estoy enfadada, me enfado de verdad, no hace falta que lo diga porque la gente ya lo ha visto, pero tiene que ser una persona que me importe y un motivo que me duela mucho", reflexionaba Melyssa, poco antes de su explosión.

Tom apuntó entonces que si el debate se hacía "en español", Melyssa era capaz de hundirle a él, pero que si el debate se hacía en francés, lo más probable es que él la "hundiera". En ese momento, Melyssa, que poco a poco se había ido mostrando exasperada, se levantó y se marchó del lado de Tom, que se apresuró a seguirla.

"He dicho que cuando me defiendo hablo con lógica, no digo que tú no la tengas. Si te sientes ofendido será porque tienes alguna carencia", le espetó la joven. "Mira cómo sacas ahora la mala parte", protestó él. "La saco contigo porque tú sí que eres malo cuando hablas", respondió ella, antes de volver a levantarse: "No te voy a dar tu minuto de gloria, discute con una piedra que es más interesante que tú".

Tom hizo una última tentativa de tratar de arreglar las cosas, pero Melyssa no quería ni verle. "¿Me vas a dejar o qué? No quiero discutir contigo. Para mí ya no existes, habla con la palmera", insistió la joven mientras se alejaba de él.