NEGOCIOS

Pepe Rodríguez, al límite por El Bohío: "Temo por mi restaurante"

El juez de 'Masterchef', de dos estrellas Michelín, ha sido entrevistado por 'Lecturas', donde ha hablado de la crítica situación de su negocio.

Pepe Rodríguez, al límite por El Bohío: "Temo por mi restaurante"
Instagram (@peperodriguezrey)

La semana pasada dio comienzo la novena edición de 'Masterchef', un programa en el que Jordi Cruz, Samantha Vallejo-Nágera y Pepe Rodríguez valoran cada uno de los platos que preparan chefs amateur, y que ha conquistado a la audiencia desde el primer momento.

Sin embargo, no todo va viento en popa, y es que el último de ellos, Pepe, ha concedido una entrevista a la revista Lecturas, donde ha revelado que el futuro de su restaurante, El Bohío, pende de un hilo.

Y es que la pandemia del coronavirus ha causado estragos en el sector de la hostelería, donde muchos negocios se han visto obligados a echar el cierre debido a encontrarse en números rojos durante varios meses.

Peligra El Bohío

La situación en El Bohío es muy complicada, y el chef y dueño del restaurante no sabe que le deparará el futuro. "No las tengo todas conmigo", ha comenzado señalando, y es que podría llegar a cerrar sus puertas después de estar casi 100 años abierto al público: "Estamos en ese límite. Yo voy a dar todo lo que pueda para mantenerlo hasta que un día diga: 'Señores, hasta aquí hemos llegado'".

"Ojalá que no llegue, pero no descarto nada. Hay un momento en que cada uno tiene un límite", ha añadido. Y es que el toledano no es el único chef que teme por sus restaurantes, pues su compañero de programa, Jordi Cruz, ya ha tenido que cerrar su negocio. "Él lleva desde septiembre cerrado. Yo abrí todo el verano, nos cerraron localmente 15 días en septiembre. He abierto octubre, noviembre y diciembre. Enero, febrero y marzo hemos cerrado porque han cerrado todos", ha señalado.

"La situación es jorobada. Si solo tuviéramos los restaurantes, sufriríamos", ha reconocido el chef, admitiendo que tuvo que tomar una serie de medidas muy difíciles tras el coronavirus: "Despedí, en un primer momento, a gente que había contratado como extras unos pocos días".

"El resto entramos al ERTE. Ahora estamos todos trabajando, pero hemos estado entrando y saliendo del ERTE para que salieran los números, porque el trabajo ha descendido un 40 o 50%. No puedes tener la misma plantilla", ha concluido Pepe.