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El resurgir de Gronkjaer: fin a cinco años de depresión, pastillas y psiquiátrico

El exfutbolista de Atlético, Chelsea y Ajax lleva desde 2016 sufriendo los estragos de varias enfermedades mentales y por fin ha tomado su última pastilla.

El resurgir de Gronkjaer: fin a cinco años de depresión, pastillas y psiquiátrico

Los más futboleros, y sobre todo los atléticos, recordarán con cariño a Jesper Gronkjaer, un espigado jugador nacido en Groenlandia que corrió la banda izquierda del Estado Vicente Calderón en la temporada 2004-2005. Llegó al Atlético procedente del Birmingham City, tras militar en Ajax, después de alcanzar las semifinales de Champions con el Chelsea y los octavos de final en el Mundial con Dinamarca, pero no consiguió quedarse. Para el recuerdo sí quedó su debut frente al Real Madrid, cargado de verticalidad, desborde y desparpajo, y la sensación de que podría haber dado muchas alegrías como rojiblanco. Ya después de retirarse confesaría que se arrepentía de no haber continuado en el club del Manzanares por problemas contractuales.

Se marchó a Alemania, al Stuttgart, antes de fichar por el Copenhague para disfrutar de sus últimos cinco años como futbolista. Después seguiría ligado al fútbol como comentarista en la televisión danesa, pero hace un lustro comenzarían los años más difíciles de su vida.

Todo comenzó en 2016, ha explicado para 'Go Aften Live' de la TV2 danesa, cuando comenzó a notar pequeños síntomas como fatiga: "Los primeros síntomas, que yo ni siquiera noté, comenzaron con un violento sarpullido en el cuello. Fue un brote de herpes y varicela, perdí algo de cabello y me costó mucho mantener el orden en el trabajo". Su situación se agravó, y tuvo que ser ingresado en urgencias mientras le hacían pruebas para ver si tenía "coágulos de sangre, hemorragias cerebrales, una enfermedad tropical, meningitis...", pero no encuentran nada y le derivan a un fisioterapeuta.

Un año después, la cosa no había mejorado en absoluto y fue entonces cuando llegó el diagnóstico que sus familiares llevaban tiempo intuyendo: padecía ansiedad, estrés y depresión. Estrés, agotamiento, dolores de cabeza extremos, problemas de visión, sarpullidos, pérdida de cabello, imposibilidad de escuchar música o ver la televisión... Un infierno que tenía que terminar.

El exfutbolista tomó entonces una firme decisión de la que hoy se siente orgulloso y agradecido: "Tuve que decirle a mi esposa: ¡Basta! Esto ya no es posible. Necesito ayuda'. Fue la mejor decisión que pude tomar, porque hoy estoy sentado aquí y estoy sano", explicó. Le pidió a su mujer que le internara en un centro psiquiátrico en Risskov para recibir un tratamiento mayor. "Estaba ya en tratamiento con medicación antidepresiva. Lo que hace es que, con el tiempo, te eleva hasta un agujero muy negro. Pero para mí, fue tan profundo que tuve que ingresar en el psiquiátrico. En el cerrado como dicen", confesó. "La píldora que tomas desafortunadamente solo funciona después de dos o tres semanas, y no es el caso de que cuando la tomas te levantas de inmediato. No, es igual de silencioso, pero al principio los efectos secundarios aumentan. Para mí fue un gran problema", agregó. Sequedad de boca, inquietud, la sensación de que los mismos pensamientos retumban en tu mente, falta de sueño... Pero por suerte todo eso ha quedado atrás.

Exultante, y tras cinco años enfermo, Jesper Gronkjaer ha asegurado en su perfil de Twitter que por fin ha tomado su última pastilla: "Última pastilla ingerida casi cuatro años después de la primera... ¡con suerte! Fuiste un gran apoyo a pesar de todos los efectos secundarios mientras el estrés y la depresión se desvanecían. Aunque nunca fue un objetivo dejarte fuera de mi vida, creo que es el momento adecuado", escribió.