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Pamela Anderson confiesa que se pone su bañador de 'Los vigilantes' con sus ligues

La actriz, de 52 años, también ha declarado que se siente orgullosa de caber todavía en el mítico traje de baño que la convirtió en 'sex symbol'.

Pamela Anderson confiesa que se pone su bañador de 'Los vigilantes' con sus ligues

Pocas prendas estivales han tenido tanto impacto en la cultura popular (y las playas) como los legendarios bañadores rojos que llevaron las actrices de la célebre serie 'Los vigilantes de la playa', convertidas en mitos sexuales durante la década de los 90 y cuya estela de influencia aún sigue siendo muy palpable en la actualidad. Hace solo unos días, la sección de Estilo del periódico The New York Times publicaba un reportaje en el que analiza precisamente cómo el famoso bañador de una pieza de tipo 'sport' del show se ha convertido en todo un clásico del verano.

El artículo incluye los comentarios de parte de aquel explosivo reparto en un esfuerzo por valorar en retrospectiva el origen de la popularidad de esa prenda; entre ellos, los de Carmen Electra, Kelly Packard, Erika Eleniak, y por supuesto, Pamela Anderson. Y ha sido esta última, que acostumbra a hacer gala de sinceridad y pocos pelos en la lengua en sus declaraciones públicas, la que ha dejado una de las revelaciones más jugosas al respecto.

Y es que Anderson, que cuenta 52 años en la actualidad, no ha dudado en manifestar que aún conserva un modelo de la emblemática pieza, y lo que es más, que todavía se lo sigue poniendo de vez en cuando. Concretamente, para sorprender a sus amantes: "Me meto en la ducha con el bañador y luego salto sobre ellos totalmente mojada, donde quiera que se encuentren dentro de la casa". Además, la actriz también ha reconocido con mucho orgullo que aún es capaz de embutirse perfectamente en la prenda, casi tres décadas después de que lo hiciera por primera vez.

Con respecto a lo ajustado del modelo, Anderson también ha tenido algo que decir: "Algunas personas me traen bañadores para que les firme autógrafos y son siempre unos bañadores grandes y yo les digo: 'Escuchadme, mi bañador era diminuto. Simplemente se estiraba y se ajustaba al cuerpo'". En cuanto al porqué del estatus de reliquia que ha adquirido el traje de baño, la canadiense también lo tiene claro: "a lo mejor era la gente dentro de los bañadores lo que lo hacía más excitante", ha sugerido con picardía, añadiendo que cree que por entonces ella y sus compañeras suponían "el prototipo del sueño californiano".

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¿Y qué ha hecho Carmen Electra con el suyo?

En cuanto a la otra gran estrella de 'Los vigilantes de la playa' se refiere, Carmen Electra, su relación a día de hoy con el bañador dista un poco de la Anderson y es más contemplativa que activa: "Lo tengo enmarcado y cuando la gente viene a casa se emociona mucho", ha comentado en el mismo artículo de The New York Times, "simplemente tiene ese efecto en las personas. Era empoderante".

Electra también ha contado, a modo de anécdota, que durante la prueba de casting para conseguir el papel en la serie no esperaba que fueran a hacerla probarse el bañador en el momento, con lo que acudió con las piernas sin depilar: "Me quedé en plan: '¡Espero que no vean esto!"