Festival de Cannes

Maradona critica la película sobre su etapa en Nápoles: "No vayan a verla"

Maradona critica la película sobre su etapa en Nápoles: "No vayan a verla"

El documental ha sido presentado en Cannes aunque el exfutbolista no acudió al estreno de una obra que le califica como 'Rebelde. Héroe. Estafador. Dios'.

El Festival de Cannes ha acogido la presentación de la nueva película documental sobre la figura de Diego Armando Maradona. El director británico Asif Kapadia, que ya retrató en su momento a Amy Winehouse y Ayrton Senna, se embarcó en un ambicioso proyecto que muestra la agitada trayectoria del astro argentino y que llegará a los cines europeos el próximo 14 de junio. Sin embargo, el subtítulo elegido no ha gustado demasiado al que es considerado por muchos como el mejor futbolista de todos los tiempos.

"No me gusta el título, así que si no me gusta el título no me va a gustar la película. No vayan. No me gusta el nombre", comentó Maradona en una entrevista para Univisión. 'Rebelde, héroe, estafador, Dios', fueron las palabras elegidas para acompañar su nombre como título del documental. "Yo jugué al fútbol y me gané mi dinero corriendo detrás de la pelota. Yo no estafé a nadie. Si ellos quieren atraer al público así, están equivocados", añadió.

Asif Kapadia, durante la presentación de la película documental 'Diego Maradona'.

La producción generó grandes expectativas cuando lanzó el tráiler, y el propio director y su equipo recibieron una atronadora ovación al finalizar su emisión en Cannes. Su repaso a la vida del argentino, con especial énfasis en su etapa en Nápoles, muestra con imágenes inéditas y la voz en off del 'Diez' cómo logró ser venerado como un dios en la ciudad italiana y también cómo se fraguó su debacle con su positivo por cocaína y las constantes acusaciones de relación con la Camorra napolitana.

El biopic comienza con un prólogo que sirve para conocer los primeros pasos de Maradona en Villa Fiorito antes de llegar al fútbol profesional, dando gran importancia a su paso por Argentinos, Boca Juniors y su fichaje por el Barcelona. Esta parte duraba más de una hora, pero finalmente ha sido reducida a cinco minutos para que la duración total del film se quede en dos horas. La trama busca ahondar en esa etapa cargada de éxitos y fracasos que el astro vivió en Nápoles, donde llegó a un club que por aquel entonces era de los peores de la liga italiana y cuyo presidente, Corrado Ferlaino, fue acusado de financiar el fichaje a través de la Camorra.

En el sur de Italia no encuentra lo que había pensado: "Pedí una casa y me dieron un departamento. Pedí un Ferrari y me dieron un Fiat". Tampoco la plantilla era buena, y tuvo que cambiar su modo de juego para que su nuevo equipo comenzara un ascenso fulgurante que acabaría con el ansiado Scudetto y con Maradona más querido que el mismo San Genaro, el patrón de la ciudad. No obstante, tales hazañas van de la mano de sus contactos con Carmine Giuliano, miembro del clan del mismo nombre y perteneciente a la Camorra. Este se convertirá en su proveedor de cocaína, una adicción que arrastra desde Barcelona y que acabará desembocando en su peor episodio como futbolista.

Los años oscuros de Maradona

El 1986 Diego Armando Maradona consigue ganar el Mundial de México, siempre recordado por sus dos goles a Inglaterra en cuartos de final: uno candidato a mejor gol de la historia y el otro marcado con pillería en lo que sería descrito como "la mano de Dios". Poco después llegaría el primer Scudetto y se convertiría en padre por primera vez.

Comienzan años oscuros para el astro, salpicado por escándalos con mujeres, prostitutas, hijos no reconocidos y constantes relaciones con la Camorra. Todo ello salpicado de triunfos en el césped con su segundo Scudetto y una Copa de la UEFA. Aún así, su relación con Italia comienza a empeorar y la gran confrontación se produce en 1990 durante el Mundial celebrado en el país, cuya federación decidió celebrar la semifinal entre Italia y Argentina en Nápoles. Los de Maradona vencen en los penaltis, consumando una traición que termina con el público contra él mientras este grita "hijos de puta, hijos de puta". El amor que tantas veces se recibió en ese estadio mutó en odio, y poco después se producirían la acusación de posesión de drogas en 1991 y su positivo por cocaína en un control antidopaje.