En Liberia

Una plaga de serpientes obliga a George Weah a abandonar su oficina presidencial

El exfutbolista y actualmente presidente de Liberia se ha visto obligado a trabajar desde casa ante la filtración por las paredes del edificio de serpientes negras venenosas.

La aparición de varias serpientes negras a través de agujeros en las paredes del edificio presidencial de Liberia ha obligado al exfutbolista y actualmente presidente del país, George Weah, a abandonar su oficina ante el peligro que supone el veneno de este animal. La nación, situada en África occidental, es el hogar de varias especies de serpientes venenosas y los funcionarios no arriesgan y evacúan desde el momento en que ven una de ellas.

El subsecretario de prensa Smith Toby desveló que el presidente Weah fue informado y le instaron a que se mantuviera alejado del recinto hasta que fuera fumigado, por lo que ha tenido que realizar su trabajo desde casa. El proceso para retirar esta plaga ya ha comenzado y será cuestión de días que todo vuelva a la normalidad.

Tal y como desvela la BBC, la oficina de George Weah se encuentra en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Monrovia desde que un incendio destrozó la mansión presidencial de Liberia hace ya trece años. "Ese edificio ha estado allí durante años y debido al sistema de drenaje, la probabilidad de tener cosas que se arrastran como serpientes era alta". Y es que no es la primera vez que ocurre algo similar en un país africano. En 2017, Muhammadu Buhari, presidente de Nigeria, tuvo que trabajar varios meses desde su domicilio ante una plaga de ratas.

De ganar el Balón de Oro a presidente de su país

George Weah hizo historia en el mundo del fútbol en 1995 al convertirse en el primer africano y también el primer jugador no europeo en ganar el Balón de Oro. Su éxito lo desarrolló en el Paris Saint-Germain y principalmente en el Milan, con el que ganó dos ligas tras llegar con la difícil tarea de sustituir al retirado Marco Van Basten.

En enero de 2018, el exjugador asumió el poder en Liberia para intentar levantar un país que actualmente dispone de una gran precariedad financiera tras dos guerras civiles que duraron desde 1989 hasta 2003. Además, en 2014 el país sufrió una epidemia de ébola que hizo disminuir de forma considerable la población, por lo que actualmente tienen una gran dependencia de la ayuda internacional.