BARCELONA

Piqué, en plan padrazo, y su acaramelado beso con Shakira

El azulgrana recogía el premio al mejor futbolista catalán 2016, entregado por la Federación Catalana de Fútbol, rodeado por su familia

Gerard Piqué recogía en Barcelona el premio al mejor futbolista catalán 2016 entregado por la Federación Catalana de Fútbol. El jugador, acudía a recoger el galardón acompañado por sus dos hijos, Milán y Sasha y su mujer, la cantante colombiana Shakira.

El defensa, al que también acompañaban sus padres y su abuelo, Amador Bernabéu, ha demostrado una vez más que está en un gran momento personal y ha dejado una estampa familiar de lo más feliz. Además de ejercer de padrazo con sus hijos, demostró una gran complicidad con su pareja a la que también dio un tierno beso en los labios.

Milan y Sasha acompañaban a su padre al escenario del evento, celebrado en la fábrica Damm, en el momento de la entrega del premio.

El delantero del Salzburgo, Jonathan Soriano, que recogía el premio al máximo goleador catalán, Josep Guardiola, como mejor entrenador y Tommy Nkono, exportero del Espanyol, con un premio especial a su trayectoria eran otros de los homenajeados de la noche.

Una pareja consolidada

Shakira y Piqué se conocieron durante la grabación del vídeoclip de la canción oficial del mundial de fútbol del año 2010 “Waka Waka”. Tras varios rumores desmentidos por ambos, ya que la cantante mantenía aún una relación con Antonio de la Rúa, la confirmación del romance llegaría en el mes de enero de 2011.

Tras pasar unos meses separados por diversos compromisos profesionales, se reencontraron en el mes de mayor en Barcelona, y tras unas vacaciones veraniegas en las que pasearon su amor por medio mundo, su relación quedó definitivamente consolidada.

Varios años y dos hijos después, forman, sin ninguna duda, una de las parejas más estables del panorama nacional.

Preparado para el clásico

Rodeado de los suyos y con un mensaje optimista, el azulgrana quiso olvidar, durante la entrega de premios, la mala imagen de su equipo en Anoeta y aludía al clásico del próximo sábado: "Si ganamos el sábado las cosas serán muy diferentes, y si perdemos se complica” decía el central azulgrana en alusión al clásico.

Además, el futbolista, quiso tranquilizar a los culés añadiendo que, aunque este lunes no entrenó por precaución, su tobillo, que quedó dolorido en el último encuentro de liga, está mejor por lo que no tendrá ningún problema para estar presente en el choque con el Real Madrid.