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COPA DAVIS | FINALES

La termita alemana, dispuesta a devorar a la potente Rusia

Sin Alexander Zverev, Alemania tumbó en Innsbruck a Serbia y Austria y en cuartos a Gran Bretaña. Struff y el dobles, sus fortalezas.

Madrid
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La termita alemana, dispuesta a devorar a la potente Rusia
JOE KLAMAR AFP

Alemania, como una modesta pero voraz termita, llega al Madrid Arena dispuesta a seguir devorando el armazón de selecciones más potentes. Lo hizo en Innsbruck, donde acabó invicta en el grupo que compartía con Austria y la Serbia de Novak Djokovic a la que derrotó 2-1. Y también en la semifinal ante una Gran Bretaña con Cameron Norrie (12º del mundo). Ahora, se pone delante de la potente Rusia (13:00, Vamos). Sin nada que perder y a solo un paso de la final.

"Tenemos más hambre, mucha", advierte el capitán Michael Kohlmann, cómodo en el papel de equipo revelación. Sin Alexander Zverev, el número tres de la ATP en rebeldía contra el modelo implantado por el Grupo Kosmos de Piqué, su fortaleza se basa en las prestaciones de Jan-Lennard Struff (31 años y 51º), que sólo ha perdido con Djokovic, y un dobles muy sólido formado por Kevin Krawietz (14º por parejas) y Tim Puetz (18º), que no son dupla en el circuito pero mezclan a la perfección. Cuentan sus partidos por victorias.

"Somos conscientes de que jugamos contra Rusia, que tiene cuatro tenistas en la cima. Incluso si dos enfermaran, todavía serían un gran equipo. Pero también éramos los más débiles contra Serbia y Gran Bretaña y lo hicimos bastante bien", relata tranquilo Kohlman.

Medvedev luce un 5-2 contra Struff, pero perdió este año sobre hierba contra el líder alemán. "Saca bien y sube mucho a la red. Espero una batalla dura", advierte el número dos del mundo, inmaculado sin perder un set. Mientras, Alemania confía en hacer pupa con Dominik Koepfer (54º) o Peter Gojowczyk (85º) a Andrey Rublev (5º), atascado por momentos y con seis partidos ya en sus piernas entre individuales y dobles. "Nuestro número dos estará muy motivado para ganar ese partido", advierte Kohlman. La termita no ha acabado su trabajo.