MASTERS 1.000 INDIAN WELLS

Tsitsipas, enemigo público número uno del tenis mundial

Fognini es el último jugador que acusa al griego de recibir instrucciones de su padre desde la grada. Las salidas al baño y la antivacunación, en su lista de polémicas.

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Stefanos Tsitsipas se ha convertido este año en el enemigo público número uno del tenis mundial. La culpa la tienen algunos enfrentamientos verbales que ha mantenido con otros jugadores a cuenta de la supuesta conexión con su padre y entrenador, Apostolos, durante los partidos, al margen de sus polémicas salidas al baño, largas y en ocasiones reiteradas. El último jugador que ha criticado al griego de 23 años y número tres del mundo es Fabio Fognini. El italiano se dirigió a Tsitsipas al final del partido de tercera ronda de Indian Wells, y tras perder contra él, para recriminarle que hubiera recibido instrucciones de su progenitor desde la grada. "Dos contra uno, él siempre está hablando", le dijo. "No podría oírle", contestó el ganador, que también ganó este miércoles en octavos a Alex de Miñaur.

El caso es que Stefanos tiene un largo historial de discusiones con los compañeros, que tuvieron su comienzo más sonado en Miami 2018, cuando Daniil Medvedev, actual número dos del ranking, aseguró que el ateniense le había llamado "ruso de mierda" "¿Crees que eso es normal?", preguntó el moscovita al juez. Antes, habían cruzado algunas palabras por lo bajo. "¡Mírame a los ojos; vamos, mírame!", le dijo Daniil. Tsitsipas cogió su bolsa y salió de la pista. "¡Es un niño pequeño que no sabe pelear!", le despidió enfadadísimo Medvedev.

Alexander Zverev también acusó de coaching a Tsitsipas y a su padre durante el Masters 1.000 de Cincinnati hace unos meses. El alemán aseguró que Apostolos le mandaba instrucciones a su hijo mediante el móvil. "Está todo el rato con eso. Lo hace siempre, en París fue igual", le espetó al juez. Tsitsipas estaba en el baño. Durante el US Open, Andy Murray fue muy duro al hablar de Tsitsipas, que le ganó después de perder los dos primeros sets y marcharse al vestuario. "Le he perdido todo el respeto que le tenía", dijo el británico sobre su rival, quien a menudo ha sido irrespetuoso con los árbitros. En Montecarlo, el pasado mes de abril, le dijo a Gabas: "Eres una vergüenza. Vete a los Futures, donde realmente debes estar". Hasta Rafa Nadal, que no suele tener problemas con nadie en el circuito, ha sufrido con las tretas del ganador de las ATP Finals de 2019. El tío del balear, Toni, le atacó en una de sus columnas de El País: "Tsitsipas es, sin duda, un jugador brillante y, como tal, esperamos que gane sin la necesidad de usar ninguna treta de la que pueda sacar provecho. Es evidente que no le hacen falta. Creo que ningún seguidor de nuestro deporte puede imaginarse a Roger Federer o a Rafael buscando atajos extradeportivos para alcanzar la victoria".

Machismo y vacunas

Además de defenderse a ultranza tras sus polémicas sobre la pista, en ocasiones con poco acierto, como cuando afirmó que necesitaba tomarse su tiempo en el baño, pero "no tanto como las mujeres", Tsitsipas también las alimenta fuera de ella. El heleno, que participó en su momento en campañas para la lucha contra la COVID, declaró en ocasiones que no es partidario de la vacunación. De hecho, su participación en el Open de Australia, que exigirá a los tenistas el certificado de vacunación completa para poder jugar, era dudosa debido a su negativa a protegerse contra la enfermedad hasta que decidió recibirla hace unos días. Entre los pocos compañeros que entienden la actitud de Stefanos, está Novak Djokovic, que le dedicó una encendida defensa en las semifinales de Nueva York. Se da la circunstancia de que el número uno del mundo, que remontó un 0-2 contra el griego en la final del último Roland Garros, tampoco es partidario de las vacunas.