BARCELONA OPEN BANC SABADELL

Un cartel de lujo para un Godó atípico

El Barcelona Open Banc Sabadell contará con 12 de los 20 mejores tenistas del mundo, pero sólo podrá ser seguido por 1.000 espectadores en directo

Un cartel de lujo para un Godó atípico
Gorka Leiza DIARIO AS

Desde el mismo momento que se suspendió la edición de 2020 del Barcelona Open Banc Sabadell Trofeo Conde de Godó los organizadores sabían que la edición de 2021 no sería como otra cualquiera. Aún con la pandemia muy presente y con restricciones fuertes en vigor, desde el Real Club de Tenis de Barcelona trabajaron para garantizar un aspecto fundamental del Torneo: mantener el nivel competitivo de los últimos años. Y, con David Ferrer a la cabeza que se estrena como director, lo han logrado.

El cartel del Godó lo encabezará como siempre Rafa Nadal, emblema de un torneo que ha ganado en once ocasiones y que se disputa en su club. Y le acompañarán, básicamente, todos sus rivales en los cuartos de final del Masters 1000 de Montecarlo. Los ocho tenistas que han llegado más lejos en Montecarlo se jugarán también alzarse con el Godó.

Y, este hecho, no es una casualidad. Entre los presentes en Barcelona estarán no solo varios de los mejores tenistas del mundo en tierra batida, sino que cuentan, directamente, con una más que notable representación de la élite mundial. Nadal, Tsitsipas, Rublev y Schwartzman están en el Top-10 de la ATP, mientras que Shapovalov, Bautista, Goffin, Pablo Carreño, Dimitrov, Fognini, Auger-Aliassime y Cristian Garin se encuentran entre los 20 primeros. En cartel de lujo en el que también está Nishikori, dos veces campeón del torneo.

Pero en el Godó no podía faltar también la representación española, que va más allá de Nadal, Bautista y Carreño. Albert Ramos Viñolas, Pablo Andújar, Feliciano López, Jaume Munar y Carlos Alcaraz también lucharán por alzarse con el trofeo, además de algún otro tenista, como Carlos Gimeno, que puede entrar desde la fase previa.

Con la calidad sobre la pista el torneo se asegura una de los pilares de su éxito, mientras que sus organizadores trabajan incansablemente para que se cumpla el otro: que sea seguro. Han establecido una burbuja para los participantes, que no podrán mezclarse entre sí, dormirán en hoteles exclusivos para ellos y se trasladarán en vehículos de la organización. Además de tests cada 48 horas y un aforo restringido a 1.000 espectadores. Todos los medios para que sea lo más seguro posible.