TENIS

La nueva vida de Paula Badosa

La española Paula Badosa, de 23 años y 70ª del mundo, afronta 2021 con nuevo entrenador, Javier Martí, base en Madrid y el sueño olímpico.

La nueva vida de Paula Badosa
JAVIER GANDUL

Después de machacarse en uno de los gimnasios del CAR de Madrid, Paula Badosa (Nueva York, 23 años) llega a la Ciudad de la Raqueta, donde tiene una cita con AS para hablar de su preparación y sus objetivos para la incierta temporada 2021, que aún no se sabe cómo ni dónde empezará. La tenista trabaja con la mente puesta en el primer Grand Slam del curso, a caballo entre Marbella, localidad en la que busca un clima más parecido al del verano australiano, y la capital de España ("Me encanta", dice), donde se estableció tras dejar Barcelona en septiembre, poco antes de Roland Garros.

"Me hacía falta un cambio y lo llevo muy bien. He empezado un poco de cero, porque necesitaba romper con lo anterior y probar cosas nuevas que me están aportando aspectos distintos y muy positivos", explica Badosa, que dejó a su anterior entrenador, Xavi Budó, tras perder en las semifinales de Estambul contra Eugenie Bouchard y contrató al tenista madrileño Javier Martí. Con él alcanzó los octavos en París y pasó del puesto 87 del ranking al 69, lo que le permitirá evitar las previas en muchos torneos del circuito ("Las qualys son muy duras", advierte). "Tuve buenos resultados cuando era adolescente y muchas expectativas que no pude cumplir. Pasé unos años muy malos. Poco a poco voy madurando, creciendo como persona, y pretendo olvidar ese pasado oscuro en el que lo pasé peor. Creo que para evolucionar como persona hay que dejar atrás lo que arrastras", dice Paula, que tiene claro por dónde debe ir su evolución. "Me estoy sintiendo muy bien y pienso que mi gran mejora tiene que ser física. En eso me estoy centrando esta temporada. Porque creo que el tenis luego me acompañará. Antes me costaba ser más regular, me lesionaba, recuperaba mal, no podía rendir igual de un día para otro. Físicamente no estaba en mi mejor estado y eso es muy importante para mí".

Estabilidad en el entorno

Badosa expresó en las redes sociales su anhelo de un nuevo comienzo, y en AS lo analiza: “Estoy mucho más tranquila. Necesitaba estabilidad en mi entorno, algo que no encontraba en mi pasado, y eso es lo que busco con mi nuevo grupo”. Gracias a eso, su autoestima mejora por momentos: “Ahora me lo creo más, voy con más seguridad. Es bueno saber que puedes ganar a cualquiera”.

"El 2021 es un año de Juegos y acudir es un reto que me gustaría conseguir"

Badosa apunta alto a largo plazo ("Soy ambiciosa y mantendré las expectativas hasta que termine mi carrera"), pero tiene objetivos y sueños más inmediatos: "Me marco siempre el mismo, que es dar un paso adelante en todos los aspectos. El año que viene es muy importante, es un año de Juegos, y se trata de un reto que me gustaría conseguir. Acudir a unos Juegos supone algo muy especial. Además, ir subiendo poco a poco escalones en el ranking". La catalana tiene el top-50 a 317 puntos y es la tercera mejor española en el escalafón tras Garbiñe Muguruza (15ª) y Sara Sorribes (66ª), así que sus aspiraciones no son descabelladas. "Me gusta entrenarme con unos objetivos grandes. Es más fácil verlos cuando vienes de buenos resultados y con mejor ranking que hace una campaña. Sí, los veo más cerca". La campeona júnior de Roland Garros en 2015, Premio AS Promesa entonces, ha superado la angustia con nuevo equipo y mira al futuro con optimismo.